11 deportistas católicos que compiten en las Olimpiadas de Río 2016, pero que quieren “ser como Jesús en todo”

Dios está en el centro de las vidas de Katie Ledecky, natación, Katharine Holmes, esgrima, Thea LaFond y Sydney McLaughlin, atletismo, Amanda Polk, remo, Simone Biles, gimnasia artística, Joe Maloy, triatlón, Juan Martín del Potro, tenis, Steven López, taekwondo, Kerri Walsh, voleibol, y Kyle Snyder, lucha libre

13 de agosto de 2016.-  (ACI  / Camino Católico)  En estos días, más de 11 mil deportistas luchan por medallas en los Juegos Olímpicos Río 2016. Han llegado a la cita tras años de esfuerzo y sacrificio. Estos son algunos de los atletas que además de voluntad y dedicación, han demostrado en público que la fe ha jugado un papel clave en su camino y que Dios está en el centro de su vida y se relacionan con Él cotidianamente con la oración. Su objetivo esencial es ser como Jesús en todo lo que hacen.

1. Katie Ledecky, natación: “El Ave María es una hermosa oración y me calma”

Es una nadadora católica de Estados Unidos que a sus cortos 19 años ya obtuvo dos medallas de oro en las Olimpiadas Río 2016 tras ganar los 200 y 400 metros estilo libre (crol).

«La fe católica es muy importante para mí. Siempre lo ha sido y siempre lo será. Es parte de lo que soy y me siento cómoda al practicar mi fe. Me ayuda a poner las cosas en perspectiva. Yo digo una oración –o dos– antes de cualquier competencia. El Ave María es una hermosa oración y me calma», dijo Ledecky en una entrevista al Catholic Standard.

2. Katharine Holmes, esgrima: “Siento como si viviera la vida que Dios deseaba para mí”

Esta deportista creció asistiendo a la parroquia Santísimo Sacramento en Washington y ahora es una de las 4 mujeres del equipo de esgrima de Estados Unidos que compiten en Río. Estudia neurociencia en Princeton, pero tomó dos años para entrenar, por lo que regresará en el otoño para completar su último año.

«Particularmente este año (…) tuve una conversación casi continua con Dios, constantemente pidiendo consuelo y la fuerza para poder lograr la clasificación y seguir adelante (…). Dios me dio un don a través y en este deporte y en el seguimiento de mis sueños, me siento como si viviera la vida que Él deseaba para mí, utilizando todo con lo que me bendijo»dijo Holmes también al Catholic Standard.

3. Thea LaFond, atletismo: “Aunque Dios esté en lo alto y sea todopoderoso, se puede hablar con Él como tu mejor amigo”

Esta competidora de atletismo asiste a la Parroquia San Juan Evangelista en Silver Spring (Maryland, Estados Unidos) y representará a su país de origen la Mancomunidad de Dominica. Su primera reacción ante la clasificación fue dar gracias a Dios y decir: «¿Cómo hiciste esto, Dios? ¿Cómo sucedió esto?”

“Todo lo que he estado haciendo es darle gracias a Dios, porque no podría haberlo hecho sin Él. Me refiero también a la cantidad de personas que rezan por mí… casi se siente como si el éxito fuera inevitable»,dijo LaFond al Catholic Standard.

Desde corta edad sus padres le inculcaron la oración y afirma que «aunque Dios esté en lo alto y sea todopoderoso, se puede hablar con Él como tu mejor amigo».

4. Amanda Polk, remo

Graduada de la escuela Oakland Catholic de Pensilvania ocupa el tercer lugar del ránking de remeros femeninos. Su escuela es una de los 20 mejores colegios de secundaria católicos en Estados Unidos.

5. Simone Biles, gimnasia artística: “Mi madre me dio un rosario. Lo rezo normalmente”

Gimnasta artística estadounidense 10 veces campeona mundial. Es campeona nacional en cuatro ocasiones y la primera gimnasta en la historia en ganar tres campeonatos mundiales consecutivos. En Río ya ha ganado una medalla de oro en la competencia por equipos.

Fue adoptada por sus abuelos, Ron y Nellie Biles, cuando tenía cinco años de edad, debido a que su madre era drogadicta y tuvo problemas para atenderla a ella y sus hermanos.

La atleta de 19 años suele asistir a la misa dominical con sus padres y regularmente enciende una vela a San Sebastián –el santo patrón de los atletas– antes de las grandes competencias.

“Mi madre me dio un rosario en la iglesia. No lo uso para rezar antes de una competencia. Lo rezo normalmente por mí misma, pero lo tengo allí de todos modos”,dijo a la revista.

6. Sydney McLaughlin, atletismo: “Todo lo que me fue dado proviene de Dios”

Sydney McLaughlin acaba de cumplir 17 años y es la miembro más joven de la selección de Estados Unidos en Río 2016. Considera que su fe cristiana la impulsa a competir con los mejores atletas del mundo.

«El atletismo es un deporte muy mental, hay mucha presión y la expectativa está puesta en ti. Cumplir con lo que sé y saber que todo lo que me fue dado proviene de Dios, sin duda jugó un papel muy importante para mí», dijo la atleta a ACI Prensa.

El 10 de julio, con todavía 16 años, McLaughlin consiguió la clasificación terminando tercera en los 400 metros con vallas en los ensayos del estado de Oregon, a pesar de que en los últimos meses enfermó de mononucleosis, su madre sufrió un ataque al corazón y tuvo un ataque de nervios antes de la competencia.

McLaughlin nació en Nueva Jersey y asiste a la escuela secundaria local Unión Católica (Union Catholic High School).

Como cristiana, explicó que su fe en Dios la ayudó durante todo el viaje, y encontró el valor para competir con la ayuda de su familia y entrenadores. A pesar del pánico en las pruebas olímpicas y de estar a punto de dar vuelta atrás, McLaughlin terminó estableciendo un récord mundial juvenil en 54.14 segundos, que ostentaba Xing Wang de China desde 2005.

“Las olimpiadas han estado siempre en mi mente, pero no a la edad de 16 años. Este logro sin duda mostró que este es el plan de Dios para mí”,dijo la atleta.

McLaughlin contó que siempre incluye la oración durante su etapa de calentamiento antes de cada prueba “independientemente de lo que vaya a suceder».

Después de las pruebas, la joven atleta asistió a los premios ESPY y recibió un premio de la Gatorade National High School por ser la atleta femenina del año. Posteriormente dio un discurso y habló sobre los obstáculos que se había enfrentado el año anterior.

Un autobús lleno de gente de Unión Catholic High School estaba en el aeropuerto en Nueva Jersey listo para darle la bienvenida de vuelta a casa.

7. Joe Maloy, triatlón: “Mis profesores, entrenadores y compañeros de clase me enseñaron lo que significaba tener fe”

A los 30 años de edad, Joe representará a los Estados Unidos en el triatlón. En mayo pasado obtuvo la posición 11 en el ranking general del triatlón mundial de Yokohama (Japón).

En un mensaje de Facebook frente a los actuales estudiantes de su antigua escuela Wildwood Catholic (Nueva Jersey), dijo:«Mis profesores, entrenadores y compañeros de clase me enseñaron lo que significaba tener fe, trabajar por ideales, y usar eso para trabajar en hacer el mundo un poco mejor».

8. Juan Martín del Potro, tenis: ““Voy a la iglesia y trato de mantener el ritmo durante los torneos”

Tenista argentino profesional desde 2005. En estas Olimpiadas dejó fuera al número uno del mundo, Novak Djokovic.

Del Potro logró su mejor resultado en 2009 al ganar el Abierto de los Estados Unidos derrotando a Roger Federer. Fue recibido en mayo del 2015 por el Papa Francisco en el Vaticano. «Hoy pude conocer y hablar con el Papa Francisco en el Vaticano. Fue un momento único para mí. Jamás lo olvidaré», dijo el tenista a través de su cuenta de twitter.

En una entrevista a The Telegraph dijo ser una persona muy católica. “Estoy tratando de ser una buena persona cada día y hacer lo que mis padres me enseñaron cuando era niño. Algunos atletas pueden cambiar porque no es fácil cuando te hiciste famoso muy rápido”.

Aseguró también que su fe está en la raíz de toda su carrera: “Voy a la iglesia en Argentina y trato de mantener el ritmo durante los torneos. A veces es difícil encontrar una iglesia, y luego está el problema de que la gente te sigue a todas partes. Pero trato de estar cerca de una cada vez que puedo”.

9. Steven López, taekwondo: “Siempre he orado para encontrar una plataforma desde la cual pueda devolver lo recibido”

El estadounidense de padres nicaragüenses, Steven López, ha competido en los Juegos Olímpicos desde que era un adolescente, y ahora a los 37 años, es uno de los atletas más condecorados en taekwondo. Ha sido 5 veces campeón del mundo y dos veces campeón olímpico.

Hoy está en Río con la esperanzas de llevarse a casa otra medalla de oro, sabiendo que la fe es el “componente clave” sobre el cual“edifica su éxito”. “Siempre he orado para encontrar una plataforma desde la cual pueda devolver lo recibido”, dijo al Texas Catholic Herald, periódico de la Arquidiócesis de Galveston-Houston.

10. Kerri Walsh, voleibol

Kerri Walsh es una voleibolista católica estadounidense que participa en sus quintos Juegos Olímpicos en busca de una cuarta medalla de oro.

En una entrevista para la NBC la jugadora de voley playa de 37 años dijo claramente que “he nacido para tener bebés y jugar al voleibol (…) Me encantaría ganar una cuarta medalla de oro. Y también me encantaría tener un cuarto hijo».

“Mis hijos me dieron esa perspectiva y equilibrio que pensé estar perdiendo. Llevaron a la competencia, mi deseo y mi pasión por la vida a otro nivel. Estoy enormemente en deuda con mis hijos”,agregó.

11. Kyle Snyder, lucha libre: “Ser como Jesús es el objetivo final,y se puede perseguir en lo personal, como atleta, en la comunidad, y en todo lo que haces”

Es un luchador que en el 2015 se convirtió en el campeón del mundo más joven de la historia de la lucha libre de Estados Unidos y ahora busca una medalla en Río.

En una entrevista para la diócesis de Cleveland, el luchador explicó que cuando competía por su escuela secundaria Nuestra Señora del Buen Consejo en Maryland aprendió más sobre Cristo.

Snyder explicó que se apoya en su fe para hacer frente a la presión de la competencia. «Saber que Dios tiene un plan para mí siempre me ha ayudado a vivir una vida libre de preocupaciones y libre de estrés», aseguró.

«Ser como Jesús es el objetivo final, y se puede perseguir en lo personal, como atleta, en la comunidad, y en todo lo que haces», añadió.