Irene Villa: «Sé que Dios hizo un milagro conmigo porque uno no sale de un coche bomba con vida»

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* "Yo creo que soy fruto de Dios, sé que estoy aquí por algo"

irenevilla1346875w.jpg* "Me implanté un tornillo en el fémur para anclar la prótesis de la pierna y tener más movilidad y se me metió una bacteria en el quirófano que me tiene desde hace cuatro años con una infección.­ Yo le rezo cada noche para que me quite la infección, es lo único que le he pedido en mi vida"

* "Hay una frase que me encanta: “Si quieres ser feliz un día, véngate. Pero si quieres ser feliz toda la vida, perdona”"

*  “Sufro por cómo se infravaloran la vida y la familia en España”

24 de abril de 2010.- Irene Villa González tiene 31 años. A los 12, la explosión de una bomba adosada al coche en el que viajaba camino del colegio, con su madre, le cambió la vida. Perdió las piernas y tres dedos de una mano. La constancia, el tesón y la esperanza no la han abandonado nunca. Además de volver a caminar y viajar por todo el mundo, estudió Comunicación Audiovisual, Humanidades y Psicología. Se ha convertido en periodista de radio y prensa, escritora y profesora de Fortalezas Humanas en el Internado de Santa María del Camino. Su último reto es el esquí adaptado, tras cuya preparación ha conseguido recientemente dos oros en el campeonato de Cataluña… nada menos que en la categoría de Gigante y eslalon Especial.

(Javier de la Rosa / Misión) Conserva el espíritu de aquella niña de doce años que sufrió un atentado. Al estar con ella, se palpa su compromiso con la sociedad que tanto la ha apoyado; y se percibe una persona buena, sincera, sencilla y directa que conoce muy bien su realidad y la que le circunda. No necesita teorizar sobre nada y tiene la capacidad de llamar a las cosas por su nombre. Irene sabe que sus opiniones cuentan para muchos porque lo que le ocurrió, la ha metido en la vida para siempre.

Usted y su madre dicen que el apoyo de la familia fue muy importante para ayudarles a superar el atentado. ¿En qué se tradujo ese apoyo?

La unión y el amor fueron la base. Mis padres no tenían mucho dinero pero nunca nos faltó el amor. Nos educaron en que lo material no era lo importante. Yo, desde bien pequeña, ya tenía conciencia de que había cosas caras que no se podían comprar y que la vida era mucho más que eso. Así era mi familia, y yo a mis hijos pienso educarles de esta manera; en lo fundamental. En lo que no voy a escatimar es en amor, en afectos y en atenciones.

A la mujer se le sigue planteando ese dilema entre la maternidad y su carrera profesional. Llegado el caso, ¿cuál sería su opción?

Mi prioridad son la familia y los hijos. Ya me pueden ofrecer el curro de mi vida que como se exceda unas horas lo voy a rechazar. De hecho, ahora, sé que podía haber tenido una carrera profesional más potente. Me han ofrecido de todo (televisión, dirigir una revista…) Pero no he querido dejar de lado a mi familia ni a mí misma. Yo, ante todo, procuro el bienestar de los míos.

¿Cree que la familia es considerada un valor esencial en España?

Si tengo un dolor, aparte del terrorismo, es por cómo se están infra­valorando la vida y la familia. Se está haciendo un daño terrible a la sociedad. Está siendo algo feroz y me temo que irreparable. Además, es superdañino para los jóvenes. Mis alumnas dicen con frivolidad: “Si me quedo embarazada, aborto”. Hace unos años abortar era lo peor que te podía pasar en la vida. A lo mejor también se abortaba, pero era una carga. Era un dolor. Ahora las niñas de 13 o 14 años lo dicen con tanta frialdad…

¿Es creyente?

¡Hombre! Yo creo que soy fruto de Dios, sé que estoy aquí por algo y sé que Dios hizo un milagro conmigo porque uno no sale de un coche bomba con vida. Lo que pasa es que todo lo que he conseguido, claro, puede ser el empuje de Dios, pero también creo que me lo he currado. Sigo buscando. Me implanté un tornillo en el fémur para anclar la prótesis de la pierna y tener más movilidad y se me metió una bacteria en el quirófano que me tiene desde hace cuatro años con una infección.­ Yo le rezo cada noche para que me quite la infección, es lo único que le he pedido en mi vida.

irenevilla140937.jpg¿Está enfadada con Él?

No estoy enfadada, pero estoy en búsqueda, porque si creyese no tendría miedo de que no me voy a curar. Yo sé que estoy aquí gracias a Dios y siempre le he dado gracias por todo. Y ahora le he pedido una cosa que no está en mi mano porque todo lo que ha estado en mi mano no se lo he pedido, lo he hecho. No quiero ponerle a prueba pero si dicen que la fe mueve montañas… Me he ido a ver a la Virgen de Guadalupe en México y a lo mejor me voy a Lourdes en mayo. Yo le doy gracias a Dios. Por un lado sé que está ahí, sólo que a veces tengo dudas. 

Entonces ¿cree que hay una justicia divina para con los terroristas?

Sí. De hecho, eso es lo que me ha mantenido en paz conmigo misma. Y aunque al principio no cogieran a los asesinos yo le decía a mí madre: “Mamá, no te preocupes, que yo no tengo ni rabia ni nada porque sé que lo van a pagar”. Sé que el que hace el mal, en algún momento, lo va a pagar. Igual que sé que el que hace el bien, aunque pueda estar solo o le traten por tonto, al final tendrá su recompensa. Ser bueno te hace feliz por eso: te hace sentir bien y además tendrás tu recompensa.

Usted y su madre perdonaron a los etarras que intentaron acabar con sus vidas. ¿Qué le llevó a eso?

Yo sabía que, si odiaba, la única perjudicada iba a ser yo; y yo no quería pasarme toda la vida sufriendo. Tam­bién hay que decir que mi madre y yo salimos vivas. Si a mi madre la hubieran matado, yo no sé si hubiera podido perdonar. Pero lo que sí sé es que quien perdona descansa; y se libera y puede ser feliz. Hay una frase que me encanta: “Si quieres ser feliz un día, véngate. Pero si quieres ser feliz toda la vida, perdona”.

irenevilla--200x260.jpgA finales de enero, seis presos de ETA anunciaron que se desvinculaban de la banda “por voluntad propia”. Entre ellos, el responsable de dirigir su atentado. ¿Ha seguido la vida de los criminales que quisieron matarlas?

En absoluto. No sabía ni dónde estaban. Fue en una charla en la universidad cuando un fiscal de la Audiencia Nacional me dijo: “Estamos preocupadísimos porque tu caso prescribe. Sabemos quién es y todos sus crímenes; y se va a ir de rositas”. Y yo ni me había enterado… Le dije: “¡Bueno, hombre, no os preocupéis! Si el asesino está cumpliendo por otros delitos”. Yo tampoco quiero venganza. No creo en la pena de muerte, aunque sí en el cumplimiento íntegro de la penas. Sólo quiero que no vuelvan a hacer daño.

Ha conocido a muchas víctimas del terrorismo ¿Hay alguna a la que admire especialmente por cómo afronta su vida después de la tragedia?

Pilar Elías. Asesinaron a su marido, y el que lo asesinó fue un niño al que su esposo había salvado de que lo pillara un camión. El chico se hizo mayor, se convirtió en etarra y le pegó dos tiros. No contento con eso, ha montado una cristalería debajo de la casa de Pilar. Sin marido, con el asesino sin cumplir condena…Y yo le digo: “Bueno Pilar, por lo menos le irá mal, ¿no?” Y ella me dice: “Pues no, encima le va bien”. Pilar tiene una alegría de vivir y unas narices… porque además es concejal del PP en Azkoitia, que es un sitio como para salir corriendo.

Para terminar, una curiosidad. De todas las personas que conoció tras el atentado, ¿a quién destacaría?

Me impresionó muchísimo la Reina Doña Sofía. Yo tenía 13 años. Estábamos en las paraolimpiadas de Barcelona 92. Ella vino por detrás y me tocó la silla. Yo me giré con mucho corte y me dijo: “¿Dónde está la niña más valiente de España?” Yo dije: “¡Hala!” Imagínate que la Reina de tu país te diga eso. Se me quedó grabado. Era muy cercana.

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Irene en 30 segundos

¿Te gustaría casarte algún día?Sí.
¿Y tener hijos? Por supuesto.
¿Crees que eres una persona que tiene paz? Sí. Huyo hasta de las discusiones más tontas. Irene significa “paz” en griego.
¿De dónde te brota?Del interior.
Si tuvieras el poder de conseguirla para el mundo, ¿por dónde empezarías…? Por acabar con el terrorismo y la violencia.
¿Qué significa para ti la palabra derrota?Nada. No existe la derrota.
¿Pero ante algo te rendirás? Si no te rindes, nunca fracasas.
¿Qué es lo que más te ilusiona? El amor y la vida; mis sobrinos cuando nazcan, mi familia…
Una vida en la que uno no se cayera nunca te parecería… Impensable e imposible. Yo me he caído mil veces y me he levantado mil veces o más.
El mayor problema del ser humano de nuestros días… La falta de valores.
El mayor reto de la mujer del siglo XXI… Que los hombres digan que comparten las tareas de la casa, no que ayudan.
Una vida sin pasión es… Una vida muerta, que no merece vivirse.
Lo mejor de España…La solidaridad cuando hay que demostrarla.
El amor en tu vida es…Lo mejor. ¡El amor en mi vida lo es todo!

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