José María Villalón, médico del Atlético de Madrid: «La intervención divina muchas veces se da»

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8 de septiembre de 2009.-La entrevista es en la clínica que ocupa uno de los bajos del Calderón. En la sala de espera, el ciudadano despistado encontrará caras que le suenan mucho de la parte final del telediario. José María Villalón le pide a Álex Malmierca, el dentista del club, el Allético de Madrid, que le acompañe para dar así testimonio conjunto de su fe católica y rojiblanca. Y aunque Malmierca estápresente, le cede el protagonismo a Villalón, de quien todos a los que preguntes -por ejemplo, Petón- dirán que es tan buen médico como hombre.

(Gonzalo Altozano / Alba) -Javier Clemente, por ejemplo, no reza para que gane su equipo. Teresa Rivero, en cambio, sí. ¿Y usted?

-Sí. Es un jose_maria_villalon.jpgtema humano por el que también se puede pedir. ¿Por qué no?

Supongo entonces que se hartó de rezar las dos temporadas que el Atleti jugó en segunda.

-Aquello no fue, ni muchísimo menos, el fin del mundo. Es evidente que, desde el punto de vista de los intereses de un club, no es lo mejor. Pero de todo se aprende.

-¿Qué lecciones sacaron?

-Humildad. Nos tocó ir a campos que muchas veces no reunían las condiciones a las que el equipo estaba acostumbrado. Fue, ya digo, un periodo de reflexión que nos vino bien en todos los sentidos.

-O sea, que hablar de infierno es exagerar.

-Del infierno no se sale, y nosotros salimos de aquello; después de dos temporadas, pero salimos. Yo hablaría de purgatorio. Está mejor expresado.

-Ése, dicen, es el estado normal de un colchonero.

-Bueno, siempre nos han llamado los ‘pupas’. Y en ese sentido, sí, purgamos. Pero no me quejo.

-¿Por qué?

-Me gusta mi trabajo. El médico, como muchos otros profesionales, está constantemente formándose. Y eso es muy gratificante. Como también lo es ejercer mi especialidad: la medicina deportiva.

-¿En qué sentido?

-Desde el punto de vista social, el fútbol está -no sé si justa o injustamente- muy bien considerado, lo cual te permite conocer a una gran cantidad de personas.

-¿Y desde el punto de vista médico?

-Llevas casos de deportistas, que suelen ser gente joven, sana, disciplinada, alegre, que hace lo que le gusta. Por decirlo de alguna forma, una buena materia prima con una pronta recuperación. josmaravillalnfamilia.jpg

-Eso no le evitará enfrentarse a situaciones de dolor. ¿O sí?

-El sufrimiento siempre está ahí.

-¿Y sirve para algo?

-Para hacernos recapacitar: tenemos que aceptar nuestra cruz y llevarla a cuestas, como hizo Cristo.

-Dice Aquilino Polaino que es sencillo ver a Cristo en los enfermos.

-Los médicos tenemos una industria humana muy sencilla: encomendar al ángel de la guarda al paciente que entra por la puerta de la consulta. Tratar de ayudarle, incluso cuando no hay cura posible, es una forma de ejercer la caridad.

-¿No le molesta que se atribuya a un milagro lo que puede ser fruto de la pericia profesional del médico?

-La intervención divina muchas veces se da, y es la que permite salir a la gente adelante. En ocasiones hay que reconocer que el médico es sólo un medio para preservar la salud de las personas.

-Se nota en sus respuestas: le gusta su trabajo.

-Por él doy gracias a Dios cada día.

-¿Por qué más? Porque usted reza, ¿no?

-Eso intento. Y de la mejor manera posible. ¿Que por qué más estoy agradecido? Por no haber tenido grandes altibajos en mi vida de fe.

josemariavilallon06_f1.jpg-¿A qué lo atribuye?

-A la educación que recibí en casa y en la etapa escolar.

-Los colegios a los que asistió, ¿eran religiosos?

-La dirección espiritual la llevaba el Opus Dei.

-Al que usted pertenece. Aparte de san Josemaría, ¿algún otro santo de su devoción?

-Le rezo a la Virgen de la Fuencisla, quizás por tradición familiar.

-Como miembro de la Obra, ¿cuál es la base de su vida con Dios?

-La Eucaristía. Si no fuera por la misa, que es de donde saco la fuerza interior, la dinámica del día a día me arrollaría más de lo que ya lo hace.

-A su vocación profesional y a la del Opus Dei, hay que añadir una tercera: la de padre de familia.

-Son vocaciones diferentes, pero magníficas.

Por cierto, ¿por qué hijo va ya? Se lo pregunto porque las biografías breves que de usted manejan las agencias de prensa no se ponen de acuerdo.

-Por el doce.

-Con ese ‘panorama’ en casa, uno no debe de tenerle miedo a nada, ni siquiera a hablar de Dios, ¿no?.

-Dios es un tema siempre presente, siempre de actualidad. Y los cristianos tenemos que dar testimonio de Él.