Ján Volko, campeón europeo de 60 metros: «Le debo a Dios absolutamente todo lo que soy. Rezo para tratar de escucharlo y llevar mis pasos en consonancia con Él»

* «Tal vez vas a sonreír, pero yo practico el atletismo para la gloria de Dios…  La fe en Dios me ayuda en los momentos difíciles y también en las competiciones. Siento que Dios me da sus gracias y bendición; esto es un gran apoyo para mí»

Camino Católico.-  El 4 de marzo de 2017, marcando récord nacional eslovaco con 6.58 segundos, el atleta Ján Volko ganó medalla de plata al disputar los 60 metros en el Campeonato Europeo de Atletismo en Pista Cubierta. Y este año 2019 logró el oro de la especialidad, a pesar de haber corrido con una herida en la parte trasera del muslo izquierdo. Conversando con el periódico de Eslovenia Katolícke noviny, sobre lo vivido en Glasgow, sin rodeos Jan dice agradecer el triunfo “en el siguiente orden: primero a Dios, mis padres; el equipo, amigos, simpatizantes… y nuestra entrenadora   Naďa Bendová que es la líder de nuestro equipo”, publica PortaLuz.

No era la primera vez que Volko hacía pública mención de su fe, expresando gratitud a Dios. De hecho, al poco de haber logrado el oro y entrevistado por la prensa de su país, nada más llegar a Bratislava señaló: «Tal vez vas a sonreír, pero yo practico el atletismo para la gloria de Dios».

Ján Volko en su infancia en Bratislava (Eslovenia)

Nacido el 2 de noviembre de 1996 en Bratislava (Eslovenia), la fe, rigor profesional y desarrollo de habilidades de Ján Volko provienen de las experiencias vividas en su familia desde la infancia y también en el colegio. “Comencé en los Salesianos con el fútbol, también con ellos empecé a ir a la santa misa. Tengo una buena base gracias a ellos”, ha señalado a la prensa.

Pero junto a este vínculo con Dios, el atleta dice al portal Moj Pribeh que no descuida su responsabilidad profesional. «Entrenamientos todos los días durante unas 2 horas y en el entrenamiento de concentración incluso dos veces al día. La preparación de condiciones físicas adecuadas es bastante exigente, pero a veces me cuesta trabajo incluso durante el entrenamiento de coordinación. Una parte importante de mi preparación es la regeneración activa y pasiva. Un modo de vida saludable es el principio básico para el éxito de un deportista… es más que obvio”, comenta Volko.

Miembro del club Naša atletika de Bratislava -al tenor de sus dichos- este campeón europeo del atletismo, formado en la espiritualidad de don Bosco, es profundamente eucarístico. “Jesús juega un papel muy importante. La fe en Dios me ayuda en los momentos difíciles y también en las competiciones. Siento que Dios me da sus gracias y bendición; esto es un gran apoyo para mí.  Le debo a Dios absolutamente todo lo que soy. Rezo para tratar de escucharlo y llevar mis pasos en consonancia con Él, con humildad y gratitud”, testimonia.

Los Juegos Olímpicos de 2020 en Tokio son su próximo desafío.

Fuente:PortaLuz
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