Andrea Bianco, escultor, no tenía fe, quedó ciego en un accidente, fue a Medjugorje con su novia: «Enamórense del Corazón de Jesús, nos decía la Virgen, vivan para el Señor»

* Sus obras escultóricas están inspiradas en la Sábana Santa y explica que «nos hemos olvidado que las manos sienten, ven, perciben la grandeza del mundo. Como cuando se reza el rosario, es con los dedos que lo sigues, es con los dedos que lo atraviesas, es con los dedos que sientes a Dios»

Andrea Bianco trabajando en su taller / Foto: @andreabiancoscultore

Camino Católico.- Andrea Bianco  tenía 21 años en 1991. Era un estudiante de economía, y lo tenía todo: una novia, algo de dinero y un auto propio. Una vida despreocupada, sin problemas. De Cristo y la Iglesia no le interesaba nada, hasta que un día todo cambió…

Una tarde, mientras volvía de la montaña con su novia, en la carretera se encontró con un camión de frente que lo obligó a girar repentinamente y fueron a chocar violentamente contra un árbol. Su novia se salvó y a él lo daban por muerto. Estuvo veinte días en coma en el hospital de Verona (Italia), en total dos meses ingresado y sufrió 12 operaciones. Pudieron salvarlo, pero quedó ciego.

“En el hospital me venía a visitar un carmelita. Me decía: «¡Qué gracia tienes, tú que llevas la Cruz!». Yo no entendía nada, tenía ganas de decirle: «Llévate mi cruz ya que te gusta tanto». Lo sentía como una provocación. Pero luego, comenzamos a rezar juntos y desde ese momento inició un largo camino juntos”. dice Andrea Bianco a Credere   y lo traduce y sintetiza Maria Paola Daud en Aleteia.

Más tarde comenzó a rezar el rosario junto a su novia Lara, la chica que sufrió el accidente con él. Pedían por su recuperación.

Paso a paso por el camino de la fe

El amor entre Andrea y Lara se afianzó y decidieron dar el «sí» para toda la vida.

Andrea Bianco y su esposa Lara / Foto: @andreabiancoscultore

También crecieron en la fe, sobre todo cuando en 1998 visitaron Medjugorje. Sintieron una Iglesia viva, y a la Virgen María muy cerca de ellos.

«Enamórense del Sagrado Corazón de Jesús, parecía decirnos la Virgen, vivan para el Señor, y la fe volverá a florecer y la paz triunfará», explica Andrea.

Talento para el arte

Andrea descubrió que a pesar de su discapacidad, podía estudiar y aprender a trabajar la arcilla. Descubrió que con sus manos, podía «ver» y crear:

«Nos hemos olvidado que las manos sienten, ven, perciben la grandeza del mundo. Como cuando se reza el rosario, es con los dedos que lo sigues, es con los dedos que lo atraviesas, es con los dedos que sientes a Dios», subraya.

Representando su fe con la escultura

Bianco usa diferentes materiales para crear: arcilla, mármol, madera, bronce y raramente hormigón.

Su material favorito es la madera, afirma, ya que según él te enseña a tener paciencia, humildad, escuchar y reflexionar.

El «Crucifijo de la Sábana Santa» de Andrea Bianco / Foto: @andreabiancoscultore
El «Ecce Homo según la Sábana Santa» de Andrea Bianco / Foto: @andreabiancoscultore 


Sus obras favoritas están relacionadas con la fe, con carácter científico y cultural, como el «Crucifijo de la Sábana Santa» y el «Ecce Homo según la Sábana Santa».

El artista ha realizado estas obras, escuchando la descripción de la sindonóloga Emanuela Marinelli.

El crucifijo hecho en bronce estuvo expuesto por un tiempo en la catedral de Turín. Hoy se encuentra en el Museo Diocesano de dicha ciudad.

En cambio, la segunda escultura es un rostro de Cristo en arcilla sobre una base de mármol y se encuentra en el Museo de la Sábana Santa en el Instituto Regina Apostolorum de Roma.

Representa el Rostro de Jesús cuando fue presentado a la multitud y muestra todas las heridas que se pueden comprender analizando la Sábana Santa.

Sin duda Andrea Bianco es un verdadero artista de fe que compara la experiencia del accidente de auto con la caída del caballo de san Pablo, que lo hizo reencontrarse con Cristo.


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