Brian Shields se apartó de Dios, pero al conseguir un papel como actor el Señor le salió al encuentro para que hiciera cine católico

* «San Agustín dice que nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en Él. Dios nos creó y puso ese agujero que solo Él puede rellenar. Y un montón de veces, la gente se esfuerza para conseguir estas posiciones de poder, prestigio… O como actor, tú quieres ser el protagonista de la siguiente película que va a ser un taquillazo. Es porque estás intentando rellenar ese hueco»

Camino Católico.- Brian Shields es de Jacksonville, Florida (EEUU). Nació en una familia católica y tuvo experiencia de Dios, pero, por las malas amistades, se fue apartando del Señor y metiéndose en un mal camino.

Su tío le animó a buscarse un manager para encauzar su talento como actor y, después de hacer muchos anuncios publicitarios, llegando incluso a aparecer con Tom Hanks y Michael Jordan, consiguió un papel de protagonista para la serie «Dawsons Creek». Sin embargo, justo antes de que este sueño se hiciera realidad, el Señor irrumpió en su vida, moviéndole a un cambio de agujas radical, en lo que él llama «una descarga eléctrica de Dios».

En el vídeo superior se visualiza y escucha el programa “Cambio de Agujas” de H.M. televisión en el cual Brian nos cuenta el modo providencial con que Dios lo salvó de aceptar este y otros papeles en programas inmorales, conduciéndolo hacia el cine católico e inspirándole a fundar su propia productora católica para niños: «Lumen Entertainment». A continuación una amplia síntesis del testimonio de Brian:

Brian con diez años, un Jueves Santo en que ayudaba como monaguillo, tuvo una fuerte experiencia de Dios: “Supe que era Jesús”. Pero poco después, entrado en la adolescencia, malos amigos le fueron conduciendo hacia un tipo de diversión que se hizo cada vez más malsano: “Esos amigos eran destructivos, destruyendo propiedades y todo ese tipo de cosas. Te acaba influenciando. Parece divertido y parece que no pasa nada… Pero eso te afecta. (…) Mata. Va matando tu manera de ver las cosas. Y luego empiezas con cosas más y más grandes. Algunos de estos chicos lo hicieron. Algunos acabaron haciendo cosas grandes. Y algunos terminaron en la cárcel”.

Entró en el mundo del cine cuando tenía solo quince años: “Me encantaba hacer el payaso, hacer el tonto. Simplemente, vino de forma natural. (…) Encontré un representante y empecé a hacer anuncios de publicidad, películas independientes, anuncios de Servicios Públicos, «Di: no a la droga»… Hice un montón de cosas. Un anuncio con Michael Jordan, un anuncio para Mc Donalds…”

Era solo el comienzo. La carrera artística de Brian Shields comenzó a despegar cuando estaba en la Universidad. Brian recuerda: “Lo gracioso es que era consciente, y esto es importante, que a lo largo de todo este tiempo, parecía que las cosas iban genial, pero yo me hundía cada vez más en el fondo de un pozo que me alejaba más y más de Dios. Veía que cada vez era menos feliz. Estaba perdiendo mi paz interior. Ahora es fácil mirar hacia atrás y verlo con claridad, pero entonces… no era siempre fácil comprender por qué me sentía así. Me decía: “Dios mío, ¿qué es lo que me pasa? ¿Por qué esto no me satisface?” 

Por si acaso alguien no entiende qué era ese pozo, Brian especifica: “¿Qué es el pozo? El pozo es simplemente el pecado. Vivir una vida alejado de Dios, vivir inmoralmente, y no vivir las enseñanzas más simples de la Iglesia como es cumplir los diez mandamientos, que no están aquí como reglas que te fastidian, sino que realmente están ahí para que puedas tener alegría, la verdadera alegría. (…) Muchas veces vivimos en el pecado porque pensamos que eso nos va a hacer felices. Porque eso es lo que queremos, ¿verdad? ¡Queremos ser felices! Y Dios quiere que seamos felices. ¿No es increíble? Aquí tenemos a este Dios tan grande que quiere que seamos felices para siempre. Y escogemos el pecado, que nos hace felices solo por un segundo… Vamos, que lo hacemos todo al revés… En realidad es muy sencillo: vive la virtud, busca la santidad, sé amable, preocúpate por los demás, perdona… Ese tipo de cosas traen una felicidad que es mucho mejor que la que trae el pecado. El pecado es como un caramelo, que lo saboreas por un segundo y desaparece”. 

En este punto de la historia, hay un detalle que puede parecer pequeño pero que es enormemente importante: “Nuestra Madre se estaba apareciendo en Croacia. Mi madre se interesó por ese tema. Una noche vino a mi habitación y me dijo: «La Virgen María se está apareciendo y quiere que recemos siete Ave Marías por la paz en el mundo». Yo pensé: «Dios mío, ¿cómo voy a decir no a esto? Paz en el mundo por solo siete Ave Marías… No puedo decir que no a esto».  Empecé a rezar esas siete Ave Marías. Y eso, que es una cosa tan sencilla, fue lo que  Nuestra Madre usó para entrar en mi vida”. 

Brian Shields tenía en esos momentos diecinueve años. Viajaba por todos los Estados Unidos para hacer castings y audiciones: “Una noche recé y dije: «Señor, quiero que me des un papel que haga que mi carrera suba hasta la órbita. Quiero algo grande». Y lo gracioso es que lo siguiente que conseguí fue un papel en esa serie de HBO llamada De la tierra a la Luna. Dios tiene sentido del humor. Así que allí fui. Esto me llevó a otro nivel dentro del mundo del cine. Hice ese trabajo con Tom Hanks, Rita Wilson y todos estos ganadores de Oscars, rodeado de personas de un talento increíble. Dio un empujón muy fuerte a mi carrera, porque me llevó a conocer a los productores de otro programa que estaba a punto de comenzar a rodarse”.

“Pero había llegado a ese punto de mi vida en el que entendía por qué hay gente que ya no quiere seguir viviendo. Estaba tan vacío. Yo podía a ir a una tienda, a la gasolinera… y la gente me reconocía. (…) Pero estaba vacío. Estaba vacío. Y conocía a gente famosa, gente que tenía sus propios programas, que estaban en Disney Channel, que tenían mucho talento…  Ellos también iban subiendo. Y sabía lo vacíos que estaban. Todos estaban buscando. Todos estaban buscando algo, estaban intentando rellenar ese hueco…”  

Brian continúa recordando esos momentos claves en su vida: “San Agustín dice que nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en Él. Dios nos creó y puso ese agujero que solo Él puede rellenar. Y un montón de veces, la gente se esfuerza para conseguir estas posiciones de poder, prestigio… O como actor, tú quieres ser el protagonista de la siguiente película que va a ser un taquillazo. Es porque estás intentando rellenar ese hueco. Estaba allí, a punto de conseguir mis sueños, y me daba cuenta de que nada de esto estaba funcionando para mí. Nada de esto. Y yo me estaba desesperando. Realmente estaba desesperado. ¡Era una locura!”

En esta situación de vacío y tristeza interior, ocurrió otro acontecimiento providencial. Brian lo explica con su gracia habitual: “Yo pensaba: No soy feliz. Y en ese momento una chica guapa me pidió que fuera a un retiro”.  Con el tiempo, se llegaría a casar con esa chica guapa, que además de guapa era una mujer de fe, de la que está esperando actualmente su octavo hijo. Brian estaba espiritualmente hambriento y necesitaba encontrar respuesta a su sufrimiento espiritual. Y empezó a encontrarlas. Primero le dieron una catequesis: “¿El catecismo? ¿Qué es el catecismo? Todo esta ahí: el plan perfecto para la felicidad y santidad. Y estaba allí. Comenzó la Adoración Eucarística. Vino el sacerdote y dijo: «Aquí está la Eucaristía: Jesucristo en su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad». Era la primera vez que escuchaba todas esas cosas. En el colegio cortaba fieltro en forma de cruces y corazones. No había sustancia. No había sustancia. Seguramente es porque soy un alcornoque y seguro que no me di cuenta de muchas cosas en el colegio… Pero veo a los niños ahora, y veo que aprenden en cuanto se lo enseñan. No todo fue mi culpa. ¿Sabes lo que quiero decir? Los colegios católicos también necesitan espabilarse”.

El sacerdote tomó el Santísimo Sacramento y comenzó a caminar por la capilla llena de jóvenes. Se ponía delante de cada uno, para que cada uno tuviera oportunidad de hablar cara a cara con Jesús. Al llegar a él: “No sabía por qué rezar, nunca había hecho eso antes. Todo el mundo estaba alabando a Dios, todos estaban levantando sus manos y cantando, algunos llorando… Yo me decía: ¿Qué yo hago aquí? Me sentía como un pez fuera del agua. Finalmente el sacerdote se puso ante mí. Me acordé de que a mi madre la iban a operar, y recé: «¡Por mi madre!» Toqué la custodia y, esto va a sonar raro, pero fue como una descarga eléctrica. Experimenté una fuerte sensación de calor que comenzó en mi corazón y recorrió todo mi cuerpo. Y de repente empecé a gritar: «¡Aleluya! ¡Bendito sea el Señor!» Estaba cantando al Señor y me lo estaba pasando bien. Estaba hablando a Dios”.

“Fue increíble. Fue un sentimiento increíble de paz y alegría que no puedo explicar. Fue como si Dios cogiera un desfibrilador y me diera una descarga. Volví a casa, era domingo. Mis padres se habían ido a cenar y los encontré en un restaurante. Grité: «¡Mamá, ya no te tienen que operar! ¡Te has curado mientras yo estaba de retiro!» Ellos me dijeron «¡Siéntate, Brian!» Porque, claro, estamos en un restaurante lleno de gente… (…) A la semana siguiente, mi madre entró en quirófano, tuvo la operación, todo fue bien. (…) Y por fin caí: “Pues, claro… Era para ti. Era a ti al que tenían que curar”.

Pero, paralelamente, Brian Shields estaba a punto de dar el salto definitivo a la fama. Le propusieron ser el protagonista de la serie “Dawson’s creek”, que se convertiría en la serie de la temporada: “Estaba en esa habitación, con toda esa gente leyendo el guion. Comprendí que esa serie lo que fomentaba era la inmoralidad en los adolescentes. No tuve la fuerza para irme. Cuando entré, bordé la audición, lo hice genial. Mi agente me llamó y me dijo: «Vale, todo va muy bien. Mañana nos dicen cuál es el siguiente paso». Empecé a rezar: «Señor, tienes que hacer que no pase. Me tienes que sacar de aquí».

El Señor escuchó su oración: “Al día siguiente, mi agente me llamó y me dijo: «No sé qué ha pasado. Han cambiado de idea… Pero te quieren en este otro programa». Yo pensé: «Sé exactamente lo que ha pasado. El Señor ha escuchado mi oración». Me envió el guión de este nuevo programa. Lo leí y era la misma basura. Más de lo mismo. Inmoralidad para los adolescentes”.

Brian experimentó que el Señor le había quitado el primer papel, le había ayudado a dar el primer paso de salida de ese“pozo” en el que se había hundido… Pero el Señor no quería que dejara el mundo del cine simplemente por el camino del fracaso… Quería una decisión suya de salir de allí: “No me dieron el papel para ese primer programa y estaba leyendo el guión para el nuevo. Pero estaba muy claro, tanto como si escuchara a Dios decirme: «Brian, yo te saqué del primero pero, si vas a seguirme, eres tú el que tiene que caminar. Tienes que levantarte y decir que no. Tú eliges. Puedes hacer lo que quieras». Llamé a mi agente y le dije que no, que no estaba interesado.  Mis amigos me dijeron que era un idiota. Lo sigo escuchando cuando me encuentro con ellos… Porque ellos están ahora en Los Ángeles, son productores y cosas así… Y dicen: Ah, sí… ese Brian…”

Pero Brian no lamenta el paso dado: “Sé que eso hubiera sido mi muerte. Me hubiera alejado de Dios. No puedes estar de pie en ese tipo de cultura. No puedes porque estás solo”. Brian decidió dedicar al Señor sus talentos artísticos, desde momento y para el resto de su vida: “Eso fue lo que hice. Y así es como Dios trabaja y te bendice. Había una compañía que se llamaba St. Luke Productions. Comencé a viajar por el país haciendo el papel de San Francisco. Ellos necesitaban ayuda también con el marketing y como tengo una licenciatura en marketing, comencé a trabajar para ellos. Luego tomé el control de la parte técnica para esos programas… Estaba feliz. Estaba tan contento de estar en un ambiente católico donde podía aprender y hacer crecer mi fe, porque necesitaba ser formado. Hicimos una película sobre la vida de Santa Teresita de Lisieux que llegó a los cines y tocó a un montón de almas”. 

No solo en el plano profesional el Señor estaba dando a Brian el ciento por uno por su valor en arriesgarlo todo por el Reino de los Cielos, también a nivel familiar el Señor le bendijo: “Y también pasó, durante ese tiempo, que me casé con esa chica guapa que salvó mi vida al pedirme que fuera a un retiro.  Así que: ¡Chicas! Pedid a los chicos que vayan de retiro. Ese es el objetivo. Y chicos, ¡tenéis que decir que sí! ¡Porque os va a cambiar la vida!”

Al comenzar a tener hijos, Brian sintió la inquietud de hacer algo a nivel televisivo para transmitir la fe a los niños: “Había algunos dibujos católicos y cosas así… Pero vi que había un gran vacío en ese campo. Empecé Lumen Entertainment, una producción que se vuelca en los niños”.

Brian completa su testimonio afirmando: “La vida es una continua conversión. Creo que tenemos que recordar, yo mismo me tengo que recordar, que no podemos parar hasta que lleguemos al cielo, después de un proceso de purificación. Es importante que sigamos esforzándonos. Hacemos deporte y todo ese tipo de cosas, y estamos dispuestos a hacer grandes esfuerzos practicando deporte. ¿Por qué no hacemos todo eso en la vida espiritual? Yo he tardado bastante tiempo hasta darme cuenta que necesitaba hacer eso, esforzarme más”. 

Fuente:Eukmamie