El padre de Paloma falleció de COVID y ella ha visto la mano de Dios: «Allí no había nadie solo, estaba con ellos Jesucristo, pero es muy duro para las familias, es una muerte de cruz»

*  «Dios iba sanando también e iba haciendo un camino en mí del cual no tenía ni idea pero él iba haciendo… Al entrar a ver a mi padre me pareció un sitio de paz brutal, mi sensación era que estaban todos acompañados por su ángel de la guarda por la Virgen María y por el mismo Jesucristo. Así lo sentí en mi corazón»

Camino Católico.-  Paloma es una mujer de fe pero también una mujer que ha hecho de esa fe un instrumento que le ha dado la fortaleza y esperanza para sobre llevar la enfermedad de su padre, contagiado por COVID y que finalmente murió a causa de esta enfermedad. Paloma explica su testimonio en un video de Mater Mundi TV.

De su relación con su padre recuerda que su relación era de mucho amor pero también de cierta tensión. “Mi padre era muy bueno, generoso, compasivo”, comenta Paloma. Una persona que se hizo a sí mismo, de una familia muy humilde. Recuerda como ella en su adolescencia tuvo algún encontronazo con su padre. “Era una relación de tensión pero no me daba cuenta que lo hacía en un afán de protección”, explica.

Con todo el tema de la pandemia, Paloma y sus padres no se veían, este tema le disgustaba a su padre, era una cosa que él no llevaba bien. Su padre, era una persona que gozaba de buena salud y el día 3 de enero se empieza a encontrar mal con tos y fiebre. “Mi madre lo acerca al hospital sin decirnos nada, nos llama y nos confirma que mi padre tenía Covid” recuerda Paloma.

Paloma con sus padres cuando era pequeña

Los primeros días Paloma relata que tenía esa esperanza de que se iba a curar porque ellos se comunicaban de forma muy habitual. “De repente empieza a empeorar, yo ahí me empiezo a romper un poco porque las conversaciones que tengo con él por teléfono una vez le ponen la mascarilla, son conversaciones muy metálicas, no se les entiende muy bien lo que dicen. Me ponía a llorar. Era él el que me consolaba a mí y me decía: no llores Paloma, todo va a salir bien”, comenta.

Ese fue un momento difícil para Paloma pero aún así agradece la oportunidad de que su hermano mayor pudo acercarse a verle y estuvo acompañado. “Iba viendo la mano de Dios por todas partes, porque eso fue un regalo, fue una visita puntual”, comenta.

Ese mismo día por la tarde, estaba ya en la UCI y ya le tuvieron que sedar y entubar. “A mi algo en mi corazón me dijo que esto ya no iba bien”, recuerda Paloma. Sobre todo esto se hizo más palpable cuando los médicos llaman a la madre de Paloma para que entre y pueda hablar con su padre.

paloma con su padre y sus hermanos

Para Paloma esto le sonó a despedida. Recuerda cuando iba a adoración Paloma les decía a sus amigos que no sentía nada. Ellos insistían en que no tirara la toalla. “Ahora me di cuenta que Dios iba sanando también e iba haciendo un camino en mí del cual no tenía ni idea pero él iba haciendo”, reflexiona Paloma.

De repente llaman para decirles que su padre estaba grave. Entonces deciden presentarse en el hospital. “Volví a ver la mano de Dios, fue increíble porque nos vistieron de arriba a abajo y nos dejaron entrar un segundo a verle. Debimos ser de las pocas personas que tuvimos dos segundos para decir adiós. Esos tres segundos que pudimos verle para mi fueron como tres horas”, recuerda. Esos tres segundos para Paloma fue como un milagro.

“Al entrar me pareció un sitio de paz brutal, mi sensación era que estaban todos acompañados por su ángel de la guarda por la Virgen María y por el mismo Jesucristo. Así lo sentí en mi corazón. No había nadie solo. A pesar de ello es muy duro para todas las familias, es una muerte de cruz”, reflexiona Paloma.


Para entrar en el catálogo y en la tienda pincha en la imagen