El Papa en el Regina Coeli, 12-5-19: «Escuchar y reconocer la voz de Jesús implica intimidad con Él, que se fortalece en la oración»

* «Esta intimidad con Jesús fortalece en nosotros el deseo de seguirlo, saliendo del laberinto de caminos equivocados, abandonando las actitudes egoístas, para encaminarnos en el camino de la nueva fraternidad y del don de nosotros mismos, siguiendo la imitación de Jesús. No lo olvidemos que Jesús es el único Pastor que nos habla, nos conoce, nos da la vida eterna y nos custodia. Nosotros somos la única grey y tenemos que esforzarnos por escuchar la voz de Jesús, mientras que con amor, Él profundiza el amor de nuestro corazón y de este diálogo, de este coloquio, surge la alegría de seguirlo, dejándonos conducir a la plenitud de la Vida Eterna»

Video completo de la transmisión en directo  traducido al español con las palabras del Papa en el Regina Coeli

* «Hoy, cuarto domingo de Pascua, el domingo del «Buen Pastor», es el Día Mundial de Oración por las Vocaciones, que este año tiene como tema: «El coraje de arriesgarse por la promesa de Dios». Seguir a Jesús siempre es un riesgo, pero se necesita coraje. Esta mañana, en la Basílica de San Pedro, he tenido la alegría de ordenar diecinueve nuevos sacerdotes. Mientras saludo con afecto a estos nuevos presbíteros junto con sus familiares y amigos, los invito a recordar a cuántos el Señor sigue llamando por su nombre, como lo hizo un día con los Apóstoles en la orilla del lago de Galilea, para que puedan convertirse en «pescadores de hombres” »

12 de mayo de 2019.- (Camino católico)  El Papa durante el rezo del Regina Coeli ha asegurado que el Evangelio de hoy “nos invita a vivir nuestra relación con Cristo con plena confianza y familiaridad”. También felicita a las mamás en su día y recuerda que el Señor sigue llamando a las vocaciones.

En el Cuarto Domingo de Pascua, también conocido como el Domingo del Buen Pastor, el Papa Francisco narra el Evangelio del día, en el que Jesús habla de la relación que lo une a las ovejas del rebaño, es decir, sus discípulos, resaltando que se trata “de una relación de conocimiento mutuo”: “Mis ovejas – dice – escuchan mi voz y yo las conozco y ellas me siguen. Les doy vida eterna y no se perderán».

Por tanto – dice el Papa – “el Evangelio de hoy nos invita a vivir nuestra relación con Cristo con plena confianza y familiaridad” y al igual que a sus ovejas, también a nosotros “nos busca y nos ama” y está atento a cada uno de nosotros: “Nos acoge y nos ama tal como somos, con nuestras fortalezas y nuestros defectos. Para cada uno de nosotros «da vida eterna»: es decir, nos ofrece la posibilidad de vivir una vida plena, sin fin. Además, nos mantiene y nos guía con amor, ayudándonos a cruzar los caminos inaccesibles y los caminos a veces riesgosos que aparecen en el camino de la vida” ha asegurado frente a los fieles presentes en la Plaza de San Pedro desde el Balcón del Palacio Apostólico.

Francisco también ha señalado que es importante “escuchar y reconocer su voz” porque esto implica “intimidad con él”, la cual – ha puntualizado – “se consolida en la oración y en la unión de corazón a corazón con el divino Maestro y Pastor de nuestras almas”. Además, esta intimidad de la que habla el Papa “fortalece en nosotros el deseo de seguirlo, saliendo del laberinto de caminos equivocados, abandonando las conductas egoístas, para emprender nuevos caminos de fraternidad y el don de nosotros mismos, a imitación de Él”. A su vez, provoca que atraigamos a él – continua – “a aquellas personas que lo buscan, pero quizás sin saberlo”: “Hay tantas personas, que solo Dios conoce en sus corazones, y que ya son sus «ovejas», pero necesitan un hermano, una hermana que las lleve a Jesucristo”. “¡Ser capaz de hacer esto es una gran gracia y una gran alegría!” ha exclamado.

Después del rezo del Regina Coeli, el Papa ha recordado que hoy se celebra el Día Mundial de Oración por las Vocaciones, que este año tiene como tema: «El coraje de arriesgarse por la promesa de Dios» y asegura sus oraciones por las vocaciones al sacerdocio y la vida consagrada. Finalmente, ha concluido con un recordatorio especial a todas las mamás, cuyo día se celebra hoy en muchos países del mundo y les agradece por su “precioso trabajo en la crianza de sus hijos y protegiendo el valor de la familia”. Además, ha recordado también a las madres que nos miran desde el cielo y “continúan cuidándonos con oración”. En el vídeo se visualizan y escuchan traducidas al español las palabras del Papa traducidas al español en el momento de rezar el Regina Coeli, cuyo texto completo es el siguiente:

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

En el Evangelio de hoy (ver Jn 10.27-30), Jesús se presenta como el verdadero Pastor del Pueblo de Dios. Habla de la relación que lo une a las ovejas de la grey, es decir a sus discípulos, e insiste en el hecho que es una relación de conocimiento recíproco. «Mis ovejas – dice él – escuchan mi voz y yo las conozco y ellas me siguen, yo les doy a ellas la vida eterna y no se perderán “(vv. 27-28).  Leyendo atentamente esta frase, vemos que la obra de Jesús se expresa en algunas acciones: Él habla, Jesús conoce, Jesús da la vida eterna, Jesús custodia.

El Buen Pastor, Jesús, está atento a cada uno de nosotros, nos busca y nos ama, dirigiéndonos su palabra, conociendo en profundidad nuestro corazón, nuestros deseos y nuestras esperanzas, como también nuestros fracasos y nuestras decepciones. Nos acoge y nos ama como somos, con nuestros defectos y nuestras virtudes. Para cada uno de nosotros, Él “da la vida eterna”: es decir, nos ofrece la posibilidad de vivir una vida plena, sin fin. Además, nos cuida y guía con amor, ayudándonos a atravesar los senderos difíciles y los caminos muchas veces arriesgados que se presentan en el camino de la vida.

A los verbos y los gestos que describen en el modo en el cual  Jesús, el Buen Pastor, se relaciona con nosotros, hacen eco los verbos que se refieren a las ovejas: “escuchan mi voz”, “me siguen”. Son acciones que muestran cómo debemos corresponder a las actitudes tiernas del Señor. De hecho, escuchar y reconocer su voz implica intimidad con Él, que se fortalece en la oración, en el encuentro de corazón a corazón con el divino Maestro y Pastor de nuestras almas. Esta intimidad con Jesús fortalece en nosotros el deseo de seguirlo, saliendo del laberinto de caminos equivocados, abandonando las actitudes egoístas, para encaminarnos en el camino de la nueva fraternidad y del don de nosotros mismos, siguiendo la imitación de Jesús. No lo olvidemos que Jesús es el único Pastor que nos habla, nos conoce, nos da la vida eterna y nos custodia. Nosotros somos la única grey y tenemos que esforzarnos por escuchar la voz de Jesús, mientras que con amor, Él profundiza el amor de nuestro corazón y de este diálogo, de este coloquio, surge la alegría de seguirlo, dejándonos conducir a la plenitud de la Vida Eterna.

Ahora nos dirigimos a María, Madre de Cristo, el Buen Pastor. Ella, que respondió con prontitud a la llamada de Dios, ayude de modo particular a todos aquellos que son llamados al sacerdocio y a la vida consagrada para acoger con alegría y disponibilidad la invitación de Cristo a ser sus colaboradores más directos en el anuncio del Evangelio y en el servicio del Reino de Dios en nuestro tiempo.

Oración del Regina Coeli: 

V/. Reina del Cielo, alégrate; aleluya.

R/. Porque el que mereciste llevar en tu seno; aleluya.

V/. Resucitó según dijo; aleluya.

R/. Ruega por nosotros a Dios; aleluya;

V/. Gózate y alégrate, Virgen María; aleluya.

R/. Porque resucitó en verdad el Señor; aleluya.

Oración:

¡Oh, Dios!, que te dignaste alegrar al mundo por la Resurrección de tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo: concédenos, te rogamos, que por la mediación de la Virgen María, su Madre, alcancemos los gozos de la vida eterna. Por el mismo Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.

Después el Papa ha dicho:

Queridos hermanos y hermanas:

En muchos países, hoy se celebra el «Día de la Madre». Quisiera enviar un cordial saludo a todas las madres, agradeciéndoles, -¡un aplauso para todas las madres!- por su precioso trabajo en la crianza de los hijos y la protección del valor de la familia. También recordamos a las madres que nos miran desde el cielo y continúan cuidándonos con oración. Nuestros pensamientos también se dirigen a nuestra Madre Celestial, a quien celebraremos mañana 13 de mayo, con el nombre de Nuestra Señora de Fátima. Nos encomendamos a ella para proseguir nuestro camino con alegría y generosidad.

Hoy, cuarto domingo de Pascua, el domingo del «Buen Pastor», es el Día Mundial de Oración por las Vocaciones, que este año tiene como tema: «El coraje de arriesgarse por la promesa de Dios». Seguir a Jesús siempre es un riesgo, pero se necesita coraje. En todas las comunidades oramos de manera especial por las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada. Esta mañana, en la Basílica de San Pedro, he tenido la alegría de ordenar diecinueve nuevos sacerdotes. Mientras saludo con afecto a estos nuevos presbíteros junto con sus familiares y amigos, los invito a recordar a cuántos el Señor sigue llamando por su nombre, como lo hizo un día con los Apóstoles en la orilla del lago de Galilea, para que puedan convertirse en «pescadores de hombres”. De estos diecinueve sacerdotes nuevos, he invitado a dos para saludarles y bendecirlos junto a mí.

Os saludo a todos, familias, grupos de iglesias y fieles provenientes de Italia y de diferentes países. En particular, saludo a los peregrinos de Texas y de Valencia; los fieles de Gela y Pistoia; Los chicos de la Confirmación de Parma, los scouts de Cossato y los de Frosinone. Y ahora les pediré a estos nuevos sacerdotes que los bendigan a todos conmigo.

Os deseo a todos un buen domingo. Por favor, no olvidéis de orar por mí. ¡Buen almuerzo y hasta pronto!

Francisco

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