El pecado de la lengua

Marino Restrepo nos habla de cual es la manera de expresarnos conforme a la voluntad de Dios. Por tus palabras, serás condenado y por tus palabras, serás justificado. No es lo que entra por su boca lo que contamina al hombre, sino lo que de su boca sale; porque lo que de la boca sale, del corazón procede.

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