Jade Banks, 23 años, pasa de estudiar veterinaria a ser monja Carmelita Descalza al sentir la llamada del Señor escuchando una conferencia sobre historias de santos

* «Me sentí llamada a la vida de virginidad por una sola razón: consolar al Amado Jesús, ser Su esposa. Solo a través de la gracia se me ha mostrado la belleza de esta vida. Carmelo es llamado el ‘jardín de Jesús y las preciosas flores de María. El Señor tuvo que podar mucho y arrancar malas hierbas para mostrarle a mi corazón rebelde para qué me hizo»

15 de diciembre de 2017.-  (ACI  /Camino Católico)  Jade Banks tiene 23 años y quiere ser Carmelita Descalza, pero ¿cómo a su edad, en un mundo cada vez más secularizado, decidió convertirse en religiosa? En una entrevista con el sitio web HuffPost, Jade describió cómo pasó de estudiar para veterinaria en la Colorado State University a ingresar a la vida religiosa.

El 30 de noviembre de este año, Jade ingresó a vida comunitaria e inició formalmente su camino para ser una Carmelita Descalza.

¿Siempre quisiste ser monja?, le preguntan. “¡Absolutamente no! Antes que nada, pensaba que las monjas eran una suerte de criaturas místicas. Incluso a pesar de que yo era católica desde la cuna”.

“Solo las veía en las películas, que no las retratan tan bien en lo absoluto”,dice, recordando filmes como Sound of Music (La novicia rebelde en América Latina y Sonrisas y lágrimas en España).

También piensa en las “viejas monjas gruñonas” de la escuela, y “siempre recé a Jesús: ‘no me hagas hacer eso’”.

El momento en el que se dio cuenta de su vocación, recordó, fue en una conferencia católica, donde escuchó historias de vidas de santos, entre ellos la carmelita Santa Isabel de la Trinidad.

“A los 7 años, Isabel sabía que ella estaba siendo apartada para Cristo. Lo único que pasaba por mi mente a los 7 años eran Cheetos”,bromea.

La joven recordó que la madre de Isabel intentó emparejarla con militares para que se case, pero los hombres el ejército se dieron cuenta en cuanto la vieron que“no nos podemos casar con ella, mira su rostro… ya se ha comprometido”.

Al escuchar esta parte de la historia, la joven Jade se dio cuenta de que estaba “llamada a la vida de virginidad por una sola razón: consolar al Amado Jesús, ser Su esposa”.

Jade confiesa que con frecuencia le preguntan “¿qué harás todo el día?” y “¿no quieres un esposo o hijos?”.

Ante estas inquietudes, se ha dado cuenta de que “debe ser pacientes con los demás. Porque yo también solía hacer esas mismas preguntas”.

“Solo a través de la gracia se me ha mostrado la belleza de esta vida”,dice.

Es consciente de que dentro del monasterio no habrá tecnología ni correos electrónicos. Ni siquiera música popular.

“No tecnología. No teléfono celular. No correo electrónico. No música del tipo mundano. ¡Solo correo postal!”.

Jade explicó que solo escribirá una carta al mes, pero ninguna durante Cuaresma y Adviento.

Sobre la música, destaca que cantar “es una parte del estilo de vida carmelita”, así como “los ángeles cantan a los pies de Cristo, nosotras cantamos todas nuestras oraciones para nuestro Oficio Divino y el Sagrado Sacrificio de la Misa en latín”.

“Es un estilo de canto gregoriano, es el estilo de música más bello que escuchado jamás”.

Pero no ha sido un camino fácil, reconoce. Siendo que el “Carmelo es llamado el ‘jardín de Jesús y las preciosas flores de María. El Señor tuvo que podar mucho y arrancar malas hierbas para mostrarle a mi corazón rebelde para qué me hizo”.

A otras jóvenes que, como ella, están pensando en entrar a la vida religiosa, Jade les alentó a que “no tengan miedo de elegir una forma radical y espiritual de seguir a Jesús”.

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