Los Walker, una familia argentina que recorre 18.000 kilómetros de América en una combi misionera llamada Francisca para ver al Papa y testimoniar su fe en el Señor

* «Queremos celebrar la familia, darnos un año, un regalo para tener tiempo para nosotros, para la familia, que es nuestra prioridad. Esto va acompañado de lo que implica también dejar todo. Nosotros tenemos una vida muy similar a muchas otras familias, con trabajo, con la escuela para los chicos, con tratar de llegar a fin de mes… ¡No es que somos hippies y nos dedicamos a hacer estas cosas! Tomamos decisiones que te dan un poco de miedo, como dejar la casa, renunciar al trabajo, pero nos animamos”

1 de abril de 2015.- (ACI  /Camino CatólicoUna familia argentina decidió dejarlo todo por un sueño: en una camioneta combi de 1980, que ya han bautizado como Francisca, recorrer 18.000 kilómetros hasta llegar a Filadelfia, donde el Papa Francisco estará en septiembre para presidir el Encuentro Mundial de las Familias. 

Alfredo “Catire” Walker, su mujer Noël Zemborain y sus hijos Cala, Dimas, Mía y Carmin quieren celebrar la vida, “salir al encuentro de las demás familias” y difundir el mensaje de la cita mundial del Santo Padre con las familias de todo el mundo. 

Catire y Nöel no son hippies ni nada parecido: para cumplir su sueño de tener un prolongado viaje familiar debieron dejar la casa que alquilaban y renunciar a sus trabajos. Él es gastrónomo, mientras que ella es comunicadora social. Sus tres hijos más grandes, de entre 5 y 12 años, continuarán la escuela a distancia. 

Serán siete meses de travesía por tierra en que los Walker recorrerán más de 18.000 kilómetros, pasando la noche en las casas de las familias que les abran las puertas. Todo para compartir el tesoro de estar los seis juntos, ir al encuentro de los demás y, por sobre todo, testimoniar su fe en Dios y que vale la pena ser familia hoy.

En su página de Facebook van contando su travesía, para que también otros los reciban. Muchas son las expresiones de apoyo y de intensa oración por ellos. Fue así como supimos que luego de pasar por Mendoza (Argentina), se encontraban en Santiago de Chile. Por eso, ACI  Prensa fue a su encuentro. Mientras preparaban sus cosas, para continuar camino hacia el norte, les preguntamos por qué se embarcaron en esta heroica aventura., testimonio que puede visualizarse y escucharse en el vídeo. 

“Nosotros teníamos la idea de hacer un viaje largo, pero lo pensábamos hacer cuando los chicos fueran grandes. Un día de agosto, tomando mate en una plaza, hablamos de este sueño y se nos vino la idea de hacerlo ahora, con los chicos, transformándolo en un viaje familiar. Le dimos vueltas -incluso averiguamos cuánto valía una casa rodante, y casi de casualidad, nos encontramos con el Encuentro Mundial de las Familias. Ahí nos cerró todo”

Alfredo –o Catire, como lo llaman todos- participó de la Jornada Mundial de la Juventud de París en 1997, presidida por el papa Juan Pablo II. Conocían de estos encuentros juveniles, pero no sabían que existía una convocatoria homóloga para familias. “Al descubrir el encuentro, nos cerró el viaje”. 

La joven pareja, que lleva 13 años de matrimonio, se define como “una familia normal, con la que muchos se podrían identificar”. Van a misa los domingos, algunas veces a la parroquia Espíritu Santo, de San Isidro, a veces a otras. Luego de un retiro espiritual para matrimonios, entraron en relación con “Hacer Crecer”, una fundación dedicada al acompañamiento espiritual y la formación de jóvenes con vocación al matrimonio y la familia. Reconocen que su viaje tendrá un costado misionero: 

“Queremos celebrar la familia, darnos un año, un regalo para tener tiempo para nosotros, para la familia, que es nuestra prioridad. Esto va acompañado de lo que implica también dejar todo. Nosotros tenemos una vida muy similar a muchas otras familias, con trabajo, con la escuela para los chicos, con tratar de llegar a fin de mes… ¡No es que somos hippies y nos dedicamos a hacer estas cosas! Tomamos decisiones que te dan un poco de miedo, como dejar la casa, renunciar al trabajo, pero nos animamos”.

El lema del Encuentro Mundial de las Familias es “El amor es nuestra misión: la familia plenamente viva”. Este es el mensaje que la familia Walker-Zemborain quiere compartir y para ello han ofrecido el viaje a María y explican lo que espera que les deje este viaje:

“Estamos seguros de que este viaje será transformador. Sabemos que vamos a volver distintos. Vamos a vivir una transformación muy positiva. Ya vemos cambios: estamos muy impresionados con la cantidad de personas que nos ayudan y que nos animan. Creo que esto nos va a unir mucho como familia. Uno vive en familia, pero a veces te falta tiempo para dedicar a los otros miembros.  Nos llena de esperanza poder ver al Papa. Y también mucho a nuestros hijos. «¡Vamos a ver al Papa!», le dicen a sus amigos”. 

La familia Walker-Zemborain vendió todo lo que tenían para hacer este viaje. El viaje es posible gracias a la ayuda que muchas personas están ofreciendo. Durante su itinerario, necesitarán que les abran las puertas. Para ello confían en la generosidad de las familias de todo el continente. En su blog de viaje, los aventureros publicarán un cronograma de su itinerario, de modo que puedan prever su llegada y recibir alojamiento.

También necesitan colaboración con los gastos de financiamiento. Calculan gastos por 14.300 dólares para cubrir los costos de combustible, las reparaciones del vehículo, la comida, el cruce del Canal de Panamá y los pasajes aéreos de regreso. Pusieron a disposición una caja de ahorro del Banco Galicia Nº 4056426-5 999-7, con CBU 00709990 – 30004056426570 y CUIL: 20-29105699-8. Su titular es Alfredo Walker. 

La familia peregrina también desea que los acompañen en su itinerario. Para eso disponen de un sitio web y de una página de Facebook.