Mª Carmen Martín profesa como Misionera Idente: «Me aferro a la oración en los momentos difíciles e involucro a Cristo en cada momento de mi vida y permito que me guíe»

* «La oración significa todo para mí. La oración me ayuda a estar pendiente de lo que Dios Padre quiere que haga en cada momento, a perseverar y a vivir y transmitir el Evangelio para ir renovando constantemente el amor hacia Él y hacia los demás… La oración nos da respuestas concretas, nos fortalece y nos hace experimentar el Amor que Dios Padre nos tiene. Si no me encuentro en un estado de oración continua, estaré́ dialogando conmigo misma o incluso con otros “dioses” de este mundo, que nos apartan del sueño y la misión que Dios Padre tiene para cada uno de nosotros y donde seremos verdaderamente felices»

Camino Católico.- Mª Carmen Martín Astorga, Misionera Idente, hizo su profesión religiosa el 1 de mayo, en la parroquia de Santa María de la Amargura, en Málaga. Su testimonio de conversión y vocación lo publicamos en Camino Católico. Ante la Jornada de Oración por las Vocaciones que se celebra el domingo 8 de mayo, comparte cómo se hace presente la oración en su vida a Encarni Llamas Fortes en Diócesis de Málaga.

– ¿Quién te ensenó a rezar? 

– Me enseñaron a rezar mis padres. Como es tradición, en todas las casas arcioneras preside nuestra Madre y Patrona, la Virgen de Gracia. Recuerdo con mucho cariño la oración con gran devoción que a Ella dirigíamos en nuestro día a día.

– ¿Qué significa la oración en tu vida?

– La oración significa todo para mí. La oración me ayuda a estar pendiente de lo que Dios Padre quiere que haga en cada momento, a perseverar y a vivir y transmitir el Evangelio para ir renovando constantemente el amor hacia Él y hacia los demás.

Mª Carmen Martín Astorga, Misionera Idente, en su profesión religiosa, tercera desde la derecha de la imagen en la primera fila / Foto: E. LLAMAS

– ¿En qué momentos te has agarrado más a ella?

– Nuestro Fundador Fernando Rielo hablaba de la oración continua. No sólo me aferro a ella en los momentos difíciles, sino que involucro a Cristo en cada momento de mi vida y permito que me guíe a lo largo del día, sabiendo que Él está presente en lo bueno y lo malo y así “vivir en su presencia”, compartiendo todo con Él.

– ¿Cómo reza una Misionera Idente?

– Además de nuestra oración comunitaria junto con mis hermanas, rezo con la fe y la esperanza (nuestro lema es “Cree y espera”) de que somos Hijos de un Padre que nos ama con locura y eso da una inmensa paz: Él lleva las riendas de mi vida y me mostrará lo que tengo que cambiar en cada momento para vivir una vida de santidad.

– En esta Jornada de Oración por las Vocaciones, ¿qué te dice el lema de este año «Deja tu huella, sé testigo»?

– Las personas tienen que notar en nosotros algo distinto. Con nuestro ejemplo, podemos hacer que los demás se cuestionen sus propias vidas. Somos hoy los pies de Cristo y no podemos pasar por este mundo sin dejar huella, sin vivir y transmitir la alegría del Evangelio a tantos jóvenes que buscan a Dios y tienen sed de la Verdad.

Mª Carmen Martín Astorga, Misionera Idente, en su profesión religiosa, en el centro de la imagen / Foto: E. LLAMAS

– ¿Por qué́ recomendarías la oración a alguien que no la practique?

– La oración nos da respuestas concretas, nos fortalece y nos hace experimentar el Amor que Dios Padre nos tiene. Si no me encuentro en un estado de oración continua, estaré́ dialogando conmigo misma o incluso con otros “dioses” de este mundo, que nos apartan del sueño y la misión que Dios Padre tiene para cada uno de nosotros y donde seremos verdaderamente felices.

– ¿Cuál es tu oración para recomendar?

– Las misioneras y misioneros identes rezamos diariamente el “Trisagio idente” dedicado a María. La palabra trisagio procede del griego y quiere decir “tres veces santo”. Es un himno de alabanza elevado a la Santísima Trinidad, donde pedimos por la santidad de la humanidad, de la Iglesia y por nuestra propia santidad. De forma especial, todos los miércoles, rezamos el Trisagio de San José́ con la siguiente plegaria:

Dios te salve, José́, Esposo de María,
de la que nació́ Jesús, llamado Cristo.
Bendito Tú, el Justo que creíste,
y bendito el Mesías al que como a Hijo guardaste. Santísimo José́,

Padre místico de Dios,
ruega por nosotros, pecadores, para que seamos santos.

Mª del Carmen Martín es Misionera Idente y científica de Terapia Celular: «Dios Padre me invitó a estar más cerca de Él y es el centro de mi vida y de mi entrega a los demás»


Para entrar en el catálogo y en la tienda pincha en la imagen