Marinette R. Greiche, católica greco-melquita de Egipto: “La JMJ de Madrid cambió mi vida. Me ha acercado más a Dios y he tenido la experiencia de que Jesús está vivo”

* “Cuando volví a casa, empecé a ver mi vida con otra perspectiva, decidí construir mi vida en Cristo. Esto me ha enseñado cómo hay que amar y aceptar al otro. Ahora sé que mi misión no está sólo dentro de la Iglesia, sino también en mi país”

* “Desde pequeña he estado involucrada en muchas actividades de la Iglesia y he hablado de Jesús, pero solo desde los conocimientos que había aprendido desde pequeña. Nunca había tenido una relación con Dios real y auténtica. No llegaba a entender bien a las personas que hablaban de verdaderos milagros que ocurrían en sus vidas y de cómo Dios les respondía a través de la Palabra y de otras personas”

11 de julio de 2013.- (Marinette R. Greiche / AIN Camino Católico  Marinette es católica greco-melquita de Egipto. Tiene 24 años y ha participado en varias ocasiones en la JMJ. La última vez en Madrid 2011. Cuando le pedimos que nos de su testimonio de joven cristiana que vive en un país musulmán se muestra entusiasmada. Reconoce que no es fácil ser cristiano en Egipto, y más cuando la mayoría musulmana se está radicalizando hasta el punto de hacerla sentir como una ciudadana de segunda. Pero la JMJ de Madrid le ha cambiado la vida por completo y ahora sabe que su misión no es solo en la Iglesia, sino también en su país, dándose a los demás. Este es su testimonio:

Como jóvenes, la experiencia de la JMJ reaviva nuestra fe y nos fortalece en Cristo, recordándonos que cada uno de nosotros formamos parte de su Cuerpo Glorioso. Esto nos hace caer en la cuenta de que Cristo es la piedra sobre la que construir nuestra vida y también que Él nos da la oportunidad de experimentar el verdadero significado del amor y del Cristianismo.

Personalmente la JMJ de Madrid 2011 cambió mi vida por completo. Me ha acercado más a Dios y he tenido la experiencia de que Jesús está vivo. Yo soy católica greco-melquita, una Iglesia Oriental en comunión con Roma en la que los sacerdotes se pueden casar. Mi padre es sacerdote y desde pequeña he estado involucrada en muchas actividades de la Iglesia y he hablado de Jesús, pero solo desde los conocimientos que había aprendido desde pequeña. Nunca había tenido una relación con Dios real y auténtica. No llegaba a entender bien a las personas que hablaban de verdaderos milagros que ocurrían en sus vidas y de cómo Dios les respondía a través de la Palabra y de otras personas. 

Antes de viajar a la JMJ de Madrid estaba confusa, no sabía muy bien qué hacer con mi vida, por dónde empezar. Viajé a Madrid en busca de respuestas, fui buscando a Dios. De repente me vi a mi misma haciendo frente a un montón de problemas ya que fui como responsable de mi grupo de jóvenes de Egipto. Tuve que resolver varios contratiempos, hablar con gente de otros países, tomar decisiones importantes…cada día mi situación se volvía más y más difícil, hasta el punto de hacer que me cuestionase si Dios existía. Me preguntaba por qué tenía que hacer yo todas esas cosas que me suponían un duro esfuerzo. Hasta que uno de los compañeros del grupo me recordó cuál era lema de la JMJ: “Firmes en la fe”. Aquello me tocó el corazón. 

Estaba buscando a Dios fuera cuando lo tenía que buscar dentro de míÉl era el que me estaba ayudando a llevar a cabo mi tarea como responsable del grupo. Me di cuenta de que en realidad el Señor era que el nos estaba protegiendo. Todo lo que tenía que hacer era dejar que él actuase a través de mí. Entonces comencé a disfrutar del viaje. Comencé a ver a Jesús en todas las cosas que nos pasaban, incluso en aquellos que se quejaban. Decidí ver el mundo con los ojos de Dios. Los problemas no desaparecieron pero convirtió el viaje en algo inolvidable, en una oportunidad para empezar de nuevo. 

Cuando volví a casa, empecé a ver mi vida con otra perspectiva, decidí construir mi vida en Cristo. Esto me ha enseñado cómo hay que amar y aceptar al otro. Ahora sé que mi misión no está sólo dentro de la Iglesia, sino también en mi país. Mi sola presencia es mi misión. La JMJ ha dado un nuevo comienzo a mi vida, me ha hecho descubrir el verdadero significado del Cristianismo. 

Me gustaría expresar mi gratitud a AIN por la oportunidad de poder dar mi pequeño testimonio que es algo que nos acerca a unos y otros. Pido a cada lector que rece por un mundo mejor, de paz y de amor

Marinette R. Greiche