Nathalie Goyens no abortó a su hijo con trisomía 18, que nació, fue bautizado y murió rodeado de toda la familia: «Dios nos ha ayudado con su fortaleza»

* «Rezamos mucho durante mi embarazo: «Dios, haz lo que quieras con nosotros… Solo ayuda a nuestro hijo, haz un milagro…» Cuando di a luz a Samuel y murió en la sala del parto fue como una respuesta a nuestras oraciones. A veces rezas por algo, pero Dios tiene una solución mejor. No siempre lo que tú quieres, pero tenemos la oportunidad de encontrar ahí la paz. Nos da la gracia para ver que su mano providente está detrás»

El video del testimonio de Nathalie Goyens publicado por el Opus Dei

Camino Católico.-  Nathalie Goyens es una cooperadora del Opus Dei que vive en Québec, Canadá. En el vídeo narra el nacimiento y muerte de Samuel, último de sus ocho hijos. La fe le ayudó a aceptar la enfermedad del más pequeño y su testimonio contado en primera persona es el siguiente:

Nathalie Goyens y toda su familia numerosa

Vivimos en el campo. Me mudé con mi familia a una zona rural en Fortierville (Canadá), un lugar muy diferente de donde nací, de donde crecí. Hace dos años di a luz a un niño llamado Samuel que tenía trisomía 18.

Cuando fui a hacerme la ecografía, el médico me llevó a una sala diferente y me dijo: «Tengo algo muy duro que decirle… Su bebé tiene un problema grave. La parte del corazón que más trabaja simplemente no existe. Y muchos otros defectos en el cerebro, que podrían finalmente no ser compatibles con la vida».

No podían decirme cuando podría morir. Su muerte podría producirse durante el embarazo, antes de que naciera, durante el parto o podría morir un par de días después. Tan pronto como me dijo «tu bebé no sobrevivirá» querían ofrecerme la posibilidad de abortar. El aborto no fue nunca, nunca, nunca una opción que nos planteáramos.

Rezamos mucho durante mi embarazo: «Dios, haz lo que quieras con nosotros… Solo ayuda a nuestro hijo, haz un milagro…»

El pequeño Samuel hijo de Nathalie Goyens cuando nació

Cuando di a luz a Samuel y murió en la sala del parto fue como una respuesta a nuestras oraciones. A veces rezas por algo, pero Dios tiene una solución mejor. No siempre lo que tú quieres, pero tenemos la oportunidad de encontrar ahí la paz. Nos da la gracia para ver que su mano providente está detrás.

Cuando nació Samuel el 27 de enero de 2016 llamamos a todos sus hermanos y sus hermanas para que vinieran y lo conocieran. Tuvimos el bautismo de Samuel, celebrado por el capellán del hospital. Hicimos fotos todos juntos, como una familia. Estos son los recuerdos que tenemos de nuestro hijo Samuel. Tenemos la caja con las fotos que el fotógrafo tomó ese día.

Nathalie Goyens, su esposo, otro de los pequeños y el recién nacido en brazos de su madre

Mucha gente se alegraba de que nosotros compartiéramos nuestro dolor porque les dábamos la oportunidad de llorar a sus propios hijos. Celebramos mucho su nacimiento.

Soy cooperadora del Opus Dei. ¿Por qué soy cooperadora? Se podría preguntar mejor: «¿Por qué no? El Opus Dei me ha dado mucha fortaleza. El mensaje de san Josemaría de exigirte a ti mismo y dar lo mejor y santificar todas las cosas pequeñas te da una fuerza suplementaria. Me ayuda a dar lo mejor en cada una de las facetas de mi vida.

Cuando me casé y me mudé aquí a Fortierville, pensé que tenía que ayudar con mi tiempo a la labor del Opus Dei porque hay tanto trabajo que hacer y tan poca gente, tan pocas manos para hacer tanto trabajo…. He crecido siempre en contacto con el Opus Dei. He ido a muchos pic-nics, encuentros de formación, he acudido a los centros de la Obra para charlar y ahora quiero que mis hijos reciban también esa formación. Dios nos ha ayudado con su fortaleza en todos los retos que hemos afrontado.

Nathalie Goyens

Fuente:Opus Dei
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