Oración a San Juan de la Cruz para vivir fieles a Dios y alcanzar la santidad / Por P. Carlos García Malo

*  «San Juan de la Cruz, buscador infatigable de Dios hasta meter tu alma en la suya. Los siglos te recuerdan como Doctor Místico y gran reformador, hombre fiel a Dios y su Iglesia, medio fraile pero hombre hecho y derecho. Ejemplo de santidad y fidelidad que perdurarán para siempre. San Juan de la Cruz; ruega por nosotros»

Carlos García Malo / Camino Católico.- “A la tarde te examinarán en el amor; aprende a amar como Dios quiere ser amado y deja tu condición”, solía decir San Juan de la Cruz, Doctor de la Iglesia, y cuya fiesta se celebra cada 14 de diciembre.

San Juan de la Cruz nació en Fontiveros, provincia de Ávila en España, hacia el 1542. Su familia era pobre. En la escuela empezó a aprender el oficio de tejedor y más adelante trabajó como criado del director de un hospital. Mientras estudiaba en el colegio de los jesuitas, practicaba mortificaciones corporales.

A los 21 años tomó el hábito en el convento de los Carmelitas de Medina del Campo y vivió muy observante de la regla original del Carmelo. Fue ordenado sacerdote en 1567 y pidió a Dios la gracia especial de que lo conservara siempre en gracia, sin pecado, y que pudiera sufrir con valor y paciencia toda clase de dolores, penas y enfermedades.

Se conoce con Santa Teresa de Jesús, quien después de fundar la Comunidad de las Hermanas Carmelitas Descalzas, deseaba fundar también una comunidad de Padres Carmelitas que sean observantes de los reglamentos con la mayor exactitud posible. San Juan de la Cruz acepta la propuesta y se inician los Carmelitas Descalzos.

Dios le concedió la cualidad de saber enseñar el método para llegar a la santidad. Sus enseñanzas las fue escribiendo y resultaron unos libros muy importantes que hicieron que sea declarado Doctor de la Iglesia. Entre sus famosos libros está: “La subida del Monte Carmelo” y “La noche oscura del alma”.

También fue un gran poeta. Es admirado por la musicalidad de sus poesías y la belleza de sus versos. Su “Cántico Espiritual” es muy conocido. Partió a la Casa del Padre un 14 de diciembre de 1591 a la edad de 49 años.

Pidamos por intercesión de San Juan de la Cruz vivir fieles a Dios y alcanzar la santidad:

Juan de Yepes,

Fray Juan de Santo Matías,

San Juan de la Cruz,

tantos nombres para tan sólo «medio fraile».

¡Pero, qué fraile!

Vida dura junto a los tuyos de pobreza y sacrificios;

buscador infatigable de Dios hasta meter tu alma en la suya.

Poeta y místico de las hermosuras de su creador;

y a la vez que atisbas su belleza vives la noche oscura del alma.

Reformador del Carmelo junto a la Madre Teresa de Jesús

no se te escatimó aquí tampoco el sufrimiento

cuando los tuyos te encarcelaron.

Andalucía te esperaba,

y tras escapar de tu prisión y fundar,

decides descansar para siempre en Úbeda donde reposan la mitad de tus huesos.

Ya que si en vida por envidias no te dejaron en paz,

ni muerto te dejan reposar.

Ahora tu santidad se la disputan también.

Una vez separado la mitad de tu cuerpo de su otra mitad,

estos son llevados a Segovia.

Los siglos te recuerdan como Doctor Místico y gran reformador,

hombre fiel a Dios y su Iglesia,

medio fraile pero hombre hecho y derecho.

Ejemplo de santidad y fidelidad que perdurarán para siempre.

San Juan de la Cruz; ruega por nosotros.

Carlos García Malo

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