Oración de acción de gracias a Dios por Todos los Santos que viven salvados en su presencia / Por P. Carlos García Malo

*  «»Después, vi una muchedumbre inmensa, que nadie podría contar, de toda nación, razas, pueblos y lenguas, de pie delante del trono y del Cordero, vestidos con vestiduras blancas y con palmas en sus manos». Visión de San Juan en el libro del Apocalipsis. Visión de esperanza para todos los creyentes que se han dejado salvar por el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Algarabía en el cielo, fiesta eterna, amor infinito que gozan ya los testigos del Evangelio que no dudaron en testimoniar sencillamente con sus vidas el Amor del Padre que nos dió a su Hijo Jesucristo, para que todo el que crea en Él no perezca, mas tenga vida eterna. Ellos nos miran con ternura y nos alientan con su oración… Gracias, Señor, por estos hermanos mayores que ya recibieron la corona de gloria y viven contigo en el Cielo por los siglos de los siglos»

P. Carlos García Malo / CaminoCatólico.com.- El 1 de noviembre la Iglesia Católica se llena de alegría al celebrar la Solemnidad de Todos los Santos, tanto aquellos conocidos como los desconocidos, que con su vida son ejemplo de que sí es posible llegar al cielo.

“Hoy nosotros estamos inmersos con el espíritu entre esta muchedumbre innumerable de santos, de salvados, los cuales, a partir del justo Abel, hasta el que quizá está muriendo en este momento en alguna parte del mundo, nos rodean, nos animan, y cantan todos juntos un poderoso himno de gloria”, decía San Juan Pablo II un primero de noviembre de 1980.

Esta celebración tuvo sus orígenes por el siglo IV debido a la gran cantidad de mártires en la Iglesia. Más adelante el 13 de mayo del 610 el Papa Bonifacio IV dedica el Panteón romano al culto cristiano, colocando de titulares a la Bienaventurada Madre de Dios y a todos los mártires. Es así que se les empieza a festejar en esta fecha. Posteriormente el Papa Gregorio IV, en el siglo VII, trasladó la fiesta al 1 de noviembre, muy probablemente para contrarrestar la celebración pagana del “Samhain” o año nuevo celta (en la actualidad Halloween) que se celebra la noche del 31 de octubre.

En el 2013 el Papa Francisco, ante una gran multitud de gente, exhortó: “Dios te dice: no tengas miedo de la santidad, no tengas miedo de apuntar alto, de dejarte amar y purificar por Dios, no tengas miedo de dejarte guiar por el Espíritu Santo. Dejémonos contagiar por la santidad de Dios”.

Demos gracias al Señor por todos los santos que viven en su presencia e interceden por nosotros:

«Después, vi una muchedumbre inmensa,

que nadie podría contar,

de toda nación, razas, pueblos y lenguas,

de pie delante del trono y del Cordero,

vestidos con vestiduras blancas y con palmas en sus manos».

Visión de San Juan en el libro del Apocalipsis.

Visión de esperanza para todos los creyentes

que se han dejado salvar por el Cordero de Dios

que quita el pecado del mundo.

Algarabía en el cielo, fiesta eterna,

amor infinito

que gozan ya los testigos del Evangelio

que no dudaron en testimoniar sencillamente con sus vidas

el Amor del Padre que nos dió a su Hijo Jesucristo,

para que todo el que crea en Él no perezca, mas tenga vida eterna.

Triunfo del Espíritu

que moldeó a imagen del Hijo a tantos hijos

en infinidad de otros tantos Cristos escondidos

en padres de familia, humildes trabajadores, reyes de pueblos,

religiosos y laicos, personas anónimas de todos los siglos

que hoy lucen como estrellas que iluminan la Iglesia

y son el orgullo de cuantos caminamos por la tierra.

Iglesia triunfante,

Iglesia de los santos

que alientan desde el Paraíso a las Iglesias purgante y terrena.

Hermanos nuestros que pasaron dificultades como nosotros,

pero supieron superarlas agarrados a las manos de Dios.

Ellos nos miran con ternura y nos alientan con su oración…

Gracias, Señor,

por estos hermanos mayores

que ya recibieron la corona de gloria

y viven contigo en el Cielo por los siglos de los siglos. Amén.

Santa María, reina de todos los Santos. Ruega por nosotros.

P. Carlos García Malo

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