Papa Francisco a delegación ecuménica luterana: «Seamos artífices de unidad y paz, dejando de lado las diferencias”

«En un mundo muchas veces golpeado por los conflictos y marcado por secularismo e indiferencia, todos unidos estamos llamados a comprometernos en confesar a Jesucristo, haciéndonos siempre más testigos creíbles de unidad”

23 de enero de 2016.- (13 TV  / Camino católico) “Los cristianos estamos llamados a ser testigos creíbles de unidad y artífices de paz y de reconciliación”, lo dijo el Papa Francisco a los miembros de la Delegación Ecuménica de la Iglesia Luterana de Finlandia, a quienes recibió en Audiencia con ocasión de la tradicional peregrinación por la fiesta de San Enrique, en el marco de la semana dedicada a la oración por la unidad de los cristianos.

El Papa advirtió de que entre ellos hay diferencias reales «en doctrina y práctica” pero que eso no debía desalentarlos: «Los importantes pasos adelante hechos juntos están construyendo bases sólidas de comunión de vida en la fe y en la espiritualidad”.

La gran mayoría de finlandeses se declaran luteranos. Un 1% son ortodoxos y un 2% se consideran católicos. Irja Askola, obispa luterana de Helsinki, le dijo a Francisco que había hecho un donativo en nombre del Papa: «Hemos hecho un donativo a una fundación medioambiental en Finlandia. Ésta protegerá 1.000 metros cuadrados de bosques finlandeses para las próximas generaciones”.

El donativo es un gesto concreto para apoyar al Papa, que según la obispa es muy respetado en su país: «Le estaba diciendo que es muy querido y apreciado en un país donde sobre todo hay luteranos. Él es conocido. También a mi, personalmente, me han inspirado muchos de sus gestos simbólicos”.

La obispa explicó que los cristianos deben estar especialmente unidos en estos tiempos turbulentos. Añadió que cuestiones como el cambio climático, los refugiados y la solidaridad con los pobres pueden unir fuerzas de las diferentes confesiones: «Creo que los luteranos tienen una especial responsabilidad. Primero para asegurar nuestra cooperación. Que no tengamos este tipo de actitud mayoritaria, por decir así. Y cooperemos. Por eso, esta peregrinación de tres obispos hasta aquí no es un teatro”.

La reunión concluyó de manera familiar, cuando el Papa hizo una simple petición: rezad por mí. El texto completo del discurso del Santo Padre es el siguiente:

Queridos hermanos y hermanas, Eminencias,

Dirijo mi cordial bienvenida a ustedes, que también este año han querido visitar al Obispo de Roma con ocasión de la tradicional peregrinación por la fiesta de San Enrique. Agradezco al Obispo Luterano de Helsinki, Irja Askola, por sus corteses palabras.

Su peregrinación ecuménica es un signo elocuente del hecho que, como luteranos, ortodoxos y católicos, han descubierto lo que los une y, juntos, desean dar testimonio de Jesucristo, que es el fundamento de la unidad.

En particular, estamos agradecidos al Señor por los resultados que se han conseguido en el diálogo entre luteranos y católicos. Recuerdo el documento común “Justification in the Life of the Church”. Sobre esta base, tal diálogo prosigue en su prometedor camino hacia una interpretación compartida, a nivel sacramental, de Iglesia, Eucaristía y Ministerio. Los importantes pasos adelante realizados juntos están construyendo un sólido fundamento de comunión de vida en la fe y en la espiritualidad, y las relaciones son siempre más impregnados por un espíritu de serena confrontación y de fraterno compartir.

La común vocación de todos los cristianos está bien evidenciada por el texto bíblico de referencia de la Semana de Oración para la unidad de los cristianos, que inicia hoy: “Ustedes, en cambio, son una raza elegida, un sacerdocio real, una nación santa, un pueblo adquirido para anunciar las maravillas de aquel que los llamó de las tinieblas a su admirable luz” (1 Pt 2,9).

En nuestro diálogo, algunas diferencias actualmente permanecen en la doctrina y en la práctica. Pero esto no debe desanimarnos, sino al contrario, alentarnos a proseguir juntos el camino hacia una siempre mayor unidad, también superando viejas concepciones y reticencias. En un mundo muchas veces golpeado por los conflictos y marcado por secularismo e indiferencia, todos unidos estamos llamados a comprometernos en confesar a Jesucristo, haciéndonos siempre más testigos creíbles de unidad y artífices de paz y de reconciliación.

Queridos hermanos y hermanas, me alegro por su común empeño por el cuidado de la creación, y les agradezco de corazón por el gesto simbólico de hospitalidad que han querido ofrecerme a nombre del pueblo finlandés.

En la esperanza que su visita contribuya a reforzar la colaboración entre sus respectivas comunidades, pido para todos ustedes abundantes gracias de Dios y los acompaño de corazón con mi fraterna bendición.

Los invito a rezar juntos el Padre Nuestro…

Francisco