Papa Francisco en el Ángelus, 1-3-2020: «Jesús nos enseña que con el diablo no se dialoga, le responde con la Palabra de Dios o le expulsa»

* «Muchas veces nosotros comenzamos a dialogar con la tentación, a dialogar con el Diablo: “sí, yo puedo hacer esto… pero luego me confieso, puedo hacer esto y lo otro”, pero nunca, dialoguemos con el Diablo. Jesús hace dos cosas con el Diablo: lo expulsa o como en este caso responde, con la Palabra de Dios. Estén atentos: jamás dialoguen con la tentación, jamás dialoguen con el Diablo»

Vídeo completo de la transmisión en directo de Vatican News traducido al español con las palabras del Papa en el Ángelus

* «Estoy un poco entristecido por las noticias que llegan de las muchas personas desplazadas, muchos hombres, mujeres, niños expulsados ​​a causa de la guerra, muchos migrantes que buscan refugio en el mundo y ayuda. En estos días, se ha vuelto muy fuerte. Oremos por ellos»

1 de marzo de 2020.- (Camino Católico).-  A la hora del Ángelus del primer domingo de Cuaresma el Papa Francisco ha recordado que también hoy Satanás irrumpe en la vida de las personas para tentarlas y domar su conciencia. Por eso hay que estar vigilantes ante las tentaciones, no someternos a ningún ídolo de este mundo, sino seguir a Jesús en la lucha contra el mal.

En su alocución previa al rezo mariano del Ángelus, el Santo Padre ha explicado que en este primer domingo de Cuaresma, el Evangelio narra que Jesús, después del bautismo en el río Jordán, “fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el demonio”, preparándose,  de este modo, “para comenzar su misión de heraldo del Reino de los Cielos”.  Francisco añadió que al igual que Moisés y Elías Jesús se prepara con un ayuno de cuarenta días.

Sin embargo, al final de ese período de ayuno, irrumpe el tentador, el diablo, que intenta tres veces poner en dificultad a Jesús, destacó el Papa y señala que la primera tentación se basa en el hecho de que Jesús tiene hambre y él le sugiere que las piedras que estaban allí se convirtieran en panes. Tentación que termina con la clara la respuesta de Jesús que alude a Moisés, cuando recuerda al pueblo el largo camino que realizó en el desierto, en el que aprendió que su vida depende de la Palabra de Dios: “Está escrito: El hombre no vive solamente de pan, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”.

En su segundo intento, el diablo se vuelve más astuto – dijo el Papa – puesto que también él cita la Sagrada Escritura con la clara estrategia de que si tú tienes tanta confianza en el poder de Dios, entonces experiméntalo, ya que la propia Escritura afirma que serás socorrido por los ángeles. “Pero incluso en este caso Jesús no se deja confundir, porque quien cree sabe que a Dios no se le pone a prueba, sino que se confía en su bondad”. De ahí la respuesta de Jesús con otra cita bíblica: “También está escrito: No tentarás al Señor, tu Dios”

 Por último – ha explicado el Santo Padre – “el tercer intento revela el verdadero pensamiento del diablo: porque la venida del Reino de los Cielos marca el comienzo de su derrota”, y el maligno pensando en distraer a Jesús de llevar a cumplimiento su misión, le ofrece una perspectiva de mesianismo político. Naturalmente, el Señor rechaza la idolatría del poder y de la gloria humana y, al final – dice Francisco – expulsa al tentador diciéndole: “Retírate, Satanás, porque está escrito: Adorarás al Señor, tu Dios, y a él solo rendirás culto”.

Sólo entonces ante Jesús se acercaron los ángeles para servirlo, ha dicho también el Papa, y ha añadido que  “la experiencia de Jesús nos enseña que la tentación es el intento de recorrer caminos alternativos a los de Dios, que nos dan la sensación de autosuficiencia, del disfrute de la vida como un fin en sí mismo. Pero todo esto es ilusorio: pronto nos damos cuenta de que cuanto más nos alejamos de Dios, más nos sentimos indefensos y desamparados ante los grandes problemas de la existencia”.

Antes de rezar a la Madre de Dios el Santo Padre pidió que “la Virgen María, la Madre de Aquel que aplastó la cabeza de la serpiente, nos ayude en este tiempo de Cuaresma a estar vigilantes ante las tentaciones, a no someternos a ningún ídolo de este mundo, a seguir a Jesús en la lucha contra el mal” para que de este modo también nosotros salgamos “vencedores como Él”.

Después del Ángelus, el Santo Padre manifestó su dolor por las noticias que llegan de tantos hombres, mujeres y niños expulsados por la guerra, de tantos migrantes que piden refugio en el mundo e invito a rezar por ellos. En el vídeo de  Vatican News se visualiza y escucha la meditación del Santo Padre traducida al español, cuyo texto completo es el siguiente:

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

En este primer domingo de Cuaresma, el Evangelio (cf. Mt 4,1-11) narra que Jesús, después, del bautismo en el río Jordán, “fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo” (v. 1). Se prepara para comenzar su misión de anunciador del Reino de los Cielos y, como Moisés y Elías (cf. Ex 24:18; 1 Reyes 19:8), lo hace con un ayuno de cuarenta días. Entra en “Cuaresma”

Al final de este período de ayuno, irrumpe el tentador, el diablo, intenta tres veces poner en dificultad a Jesús. La primera tentación se basa en el hecho de que Jesús tiene hambre, y le sugiere: “Si Tú eres el Hijo de Dios, manda que estas piedras se conviertan en pan” (v. 3). Un desafío, pero la respuesta de Jesús es clara: “Está escrito: El hombre no vive solamente de pan, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”. (4,4). Él se refiere a Moisés, cuando le recuerda al pueblo el largo camino realizado en el desierto, en el que aprendió que su vida depende de la Palabra de Dios (cf. Dt 8, 3).

En el segundo intento (vv. 5-6) el diablo se vuelve más astuto, citando también él la Sagrada Escritura. La estrategia es clara: si tú tienes tanta confianza en el poder de Dios, entonces experiméntala, ya que la propia Escritura afirma que será socorrido por los ángeles (v. 6). Pero incluso en este caso Jesús no se deja confundir, porque quien cree sabe que a Dios no se le pone a prueba, sino que se confía en su bondad. Por lo tanto, a las palabras de la Biblia, interpretadas instrumentalmente por satanás, Jesús responde con otra cita: “También está escrito: ‘No tentarás al Señor tu Dios’”. (v. 7).

Finalmente, el tercer intento (vv. 8-9) revela el verdadero pensamiento del diablo: porque la venida del Reino de los Cielos  marca el comienzo de su derrota, el Maligno quisiera desviar a Jesús de llevar a cumplimiento su misión, ofreciéndole una perspectiva del mesianismo político. Pero Jesús rechaza la idolatría del poder y de la gloria humana y, al final, expulsa al tentador diciéndole: “Retírate, Satanás, porque está escrito: Adorarás al Señor, tu Dios, y a él solo rendirás culto” (v.10). Y en este punto, ante Jesús, fiel al mandato del Padre, se acercaron los ángeles para servirlo (véase el v. 11).

Esto nos enseña una cosa: Jesús no dialoga con el Diablo, Jesús responde al Diablo  con la Palabra de Dios, no con su palabra y en la tentación, muchas veces nosotros comenzamos a dialogar con la tentación, a dialogar con el Diablo: “sí, yo puedo hacer esto… pero luego me confieso, puedo hacer esto y lo otro”, pero nunca, dialoguemos con el Diablo. Jesús hace dos cosas con el Diablo: lo expulsa o como en este caso responde, con la Palabra de Dios. Estén atentos: jamás dialoguen con la tentación, jamás dialoguen con el Diablo

También hoy Satanás irrumpe en la vida de las personas para tentarlas con sus propuestas seductoras; mezcla la suya con las muchas voces que tratan de domar la conciencia. Desde muchas partes llegan mensajes que invitan a “dejarse tentar” para experimentar el placer de la transgresión. La experiencia de Jesús nos enseña que la tentación es el intento de ir por caminos alternativos a aquellos de Dios: “haz esto, haz lo otro, no te preocupes, luego Dios te perdona!, un día de alegría de gozo, tómalo…” – “¡Pero es un pecado!” – “No, no pasa nada”. Caminos alternativos que nos dan la sensación de autosuficiencia, del disfrute de la vida como un fin en sí mismo. Pero todo esto es ilusorio: pronto nos damos cuenta de que cuanto más nos alejamos de Dios, más nos sentimos indefensos y desamparados ante los grandes problemas de la existencia.

Que la Virgen María, la Madre de Aquel que aplastó la cabeza de la serpiente, nos ayude en este tiempo de Cuaresma a estar vigilantes ante las tentaciones, a no someternos a ningún ídolo de este mundo, a seguir a Jesús en la lucha contra el mal; y así  saldremos también nosotros vencedores como Jesús.

Después de la oración mariana del Ángelus el Papa ha dicho:

Queridos hermanos y hermanas:

Os saludo a todos, fieles de Roma y peregrinos que han venido de Italia y de varios países.

En particular, saludo a los jóvenes de Formentera, a los fieles de Ostuni y a los de la parroquia de San Pio da Pietrelcina en Roma.

Os deseo a todos que el camino Cuaresmal, que acaba de comenzar, sea rico en frutos espirituales y rico en obras de bien.

Estoy un poco entristecido por las noticias que llegan de las muchas personas desplazadas, muchos hombres, mujeres, niños expulsados ​​a causa de la guerra, muchos migrantes que buscan refugio en el mundo y ayuda. En estos días, se ha vuelto muy fuerte. Oremos por ellos.

También os pido un recuerdo en la oración por el por los Ejercicios Espirituales de la Curia Romana, que comenzará esta tarde en Ariccia. Lamentablemente, el resfriado me obliga a no participar este año. Seguiré desde aquí las meditaciones. Me uno espiritualmente a la Curia y a todas las personas que están viviendo momentos de oración haciendo ejercicios espirituales en casa.

¡Buen domingo y buen almuerzo!

Francisco


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