Papa Francisco en el Ángelus 17-6-18: «Confiar en la acción tenue pero poderosa de Dios que siempre salva»

* «El Señor nos exhorta a una actitud de fe que supera nuestros proyectos, nuestros cálculos, nuestras previsiones. Dios es siempre el Dios de las sorpresas, el Señor siempre nos sorprende. Es una invitación para abrirnos con más generosidad a los planes de Dios, ya sea a nivel personal como comunitario. En nuestras comunidades debemos prestar atención a las pequeñas y grandes oportunidades de bondad que el Señor nos ofrece, dejándonos involucrar en su dinámica de amor, de acogida y de misericordia para con todos nosotros. Es la consciencia de ser pequeños y débiles instrumentos, que en las manos de Dios y por su gracia pueden realizar grandes obras, avanzando en su Reino que es “justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo” (Rom 14,17). Que la Virgen María nos ayude a ser simples y atentos, a colaborar con nuestra fe y nuestro trabajo en el desarrollo del Reino de Dios en los corazones y en la historia»

Video completo de la transmisión en directo de  13 TV  traducido al español con las palabras del Papa en el Ángelus

* «Me preocupa la difícil situación del pueblo de Yemen, ya agotado por años de conflicto. Hago un llamamiento a la comunidad internacional para que no escatime esfuerzos para llevar urgentemente a las partes involucradas a la mesa de negociaciones y evitar un empeoramiento de la trágica situación humanitaria…. El próximo miércoles es el Día Mundial del Refugiado… Espero que los Estados involucrados en estos procesos lleguen a un acuerdo para garantizar, con responsabilidad y humanidad, la asistencia y protección a quienes se ven obligados a abandonar su país»

17 de junio de 2018.- (Camino Católico)  En su alocución previa al rezo mariano del Ángelus, el Santo Padre recordó que “en los pliegues de los acontecimientos personales y sociales que a veces parecen marcar el hundimiento de la esperanza, uno debe permanecer confiado en la acción tenue pero poderosa de Dios. Por eso, en tiempos de oscuridad y dificultad, no debemos sentirnos abatidos, sino permanecer anclados en la fidelidad de Dios, en su presencia que siempre salva. Acordaos de esto: Dios salva siempre, Él es salvador.”.

Jesús compara el Reino de Dios a un granito de mostaza. Es una semilla muy pequeña, pero se desarrolla tanto que se convierte en la más grande de todas las plantas en el huerto: un crecimiento impredecible, sorprendente. No es fácil para nosotros entrar en esta lógica de la imprevisibilidad de Dios y aceptarla en nuestras vidas. Pero hoy el Señor nos exhorta a una actitud de fe que supera nuestros proyectos, nuestros cálculos, nuestras previsiones. Dios es siempre el Dios de las sorpresas, el Señor siempre nos sorprende. Es una invitación a abrirnos más generosamente a los planes de Dios, tanto a nivel personal como a nivel comunitario. En nuestras comunidades debemos prestar atención a las pequeñas y grandes oportunidades de bien que nos ofrece el Señor, permitiéndonos involucrarnos en su dinámica de amor acogedor y de misericordia hacia todos.

Es una invitación para abrirnos con más generosidad a los planes de Dios, ya sea a nivel personal como comunitario. En nuestras comunidades debemos prestar atención a las pequeñas y grandes oportunidades de bondad que el Señor nos ofrece, dejándonos involucrar en su dinámica de amor, de bienvenida y de misericordia para con todos nosotros.

Después de rezar a la Madre de Dios en este onceavo domingo del tiempo ordinario, el Santo Padre expresó su preocupación por “el destino dramático de las poblaciones del Yemen, ya extenuadas por años de conflicto” e hizo un llamamiento a la “comunidad internacional para que no ahorre ningún esfuerzo para llevar con urgencia a la mesa de las negociaciones las partes en causa y evitar un empeoramiento de la ya trágica situación humanitaria”. “Recemos a la Virgen por Yemen”, pidió el Papa a los presentes, comenzando un ‘Ave María’. Francisco recordó asimismo la celebración, el próximo miércoles, de la Jornada Mundial del Refugiado. Jornada que – afirmó el Papa – ha sido promovida por las Naciones Unidas “para llamar la atención sobre lo que viven, a menudo con grandes ansiedades y sufrimientos, nuestros hermanos obligados a huir de su tierra a causa de conflictos y persecuciones”. En el vídeo de 13 TV se visualiza y escucha la meditación del Santo Padre traducida al español, cuyo texto completo es el siguiente:

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

En el fragmento del Evangelio de hoy (Mc 4.26-34), Jesús habló a la multitud del Reino de Dios y del dinamismo de su crecimiento, y lo hace contando dos parábolas breves.

En la primera parábola (v. 26-29), el Reino de Dios se compara con el misterioso crecimiento de la semilla, que se siembra y el germen crece y produce la especie, independientemente de los cuidados del agricultor, que al final de la maduración hace lo necesario para recolectarlo. El mensaje que nos da esta parábola es éste: por la predicación y la acción de Jesús el Reino de Dios es anunciado, irrumpe en el campo del mundo y como el grano crece y se desarrolla, por su propia fuerza y ​​de acuerdo con sus criterios, humanamente no descifrables. Al crecer y germinar en la historia, no depende tanto del trabajo del hombre, sino que es sobre todo la expresión del poder y la bondad de Dios. Y de la fuerza del Espíritu Santo, quien hace avanzar la vida cristiana en el seno del Pueblo de Dios.

A veces la historia, como  sus acontecimientos y sus protagonistas, parece ir en sentido contrario de los designios del Padre celestial, que quiere para todos sus hijos la justicia, la fraternidad, la paz. Pero estamos llamados a vivir estos tiempos como temporadas de prueba, de esperanza y atenta espera de la cosecha. En efecto, ayer, como hoy, el Reino de Dios está creciendo en el mundo de una manera misteriosa y sorprendente, al revelar el poder oculto de la pequeña semilla, su victoriosa vitalidad. En los pliegues de los acontecimientos personales y sociales que a veces parecen marcar el hundimiento de la esperanza, uno debe permanecer confiado en la acción tenue pero poderosa de Dios. Por eso, en tiempos de oscuridad y dificultad, no debemos sentirnos abatidos, sino permanecer anclados en la fidelidad de Dios, en su presencia que siempre salva. Acordaos de esto: Dios salva siempre, Él es salvador.

En la segunda parábola (v. 30-32), Jesús compara el Reino de Dios a un granito de mostaza. Es una semilla muy pequeña, pero se desarrolla tanto que se convierte en la más grande de todas las plantas en el huerto: un crecimiento impredecible, sorprendente. No es fácil para nosotros entrar en esta lógica de la imprevisibilidad de Dios y aceptarla en nuestras vidas. Pero hoy el Señor nos exhorta a una actitud de fe que supera nuestros proyectos, nuestros cálculos, nuestras previsiones. Dios es siempre el Dios de las sorpresas, el Señor siempre nos sorprende. Es una invitación para abrirnos con más generosidad a los planes de Dios, ya sea a nivel personal como comunitario. En nuestras comunidades debemos prestar atención a las pequeñas y grandes oportunidades de bondad que el Señor nos ofrece, dejándonos involucrar en su dinámica de amor, de acogida y de misericordia para con todos nosotros.

La autenticidad de la misión de la Iglesia no está dada por el éxito y la satisfacción de los resultados, sino por el hecho de avanzar con el coraje de la confianza y la humildad de rendirse a Dios. Avanzar en la confesión de Jesús y con la fuerza del Espíritu Santo. Es la consciencia de ser pequeños y débiles instrumentos, que en las manos de Dios y por su gracia pueden realizar grandes obras, avanzando en su Reino que es “justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo” (Rom 14,17). Que la Virgen María nos ayude a ser simples y atentos, a colaborar con nuestra fe y nuestro trabajo en el desarrollo del Reino de Dios en los corazones y en la historia.

Después de la oración mariana del Ángelus el Papa ha dicho:

Queridos hermanos y hermanas:

Ayer, en Caracas, María Carmen Rendíles Martínez, fundadora de las Hermanas Siervas de Jesús de Venezuela, fue proclamada beata. Madre Carmen, nacida y muerta en Caracas en el siglo pasado, sirvió con amor a sus hermanas, en las parroquias, en las escuelas y al lado de los más necesitados. Alabemos al Señor por esta fiel discípula y encomiende a su intercesión nuestras oraciones por el pueblo venezolano. Y saludemos a la  nueva Bienaventurada y al pueblo venezolano con aplausos.

Me preocupa la difícil situación del pueblo de Yemen, ya agotado por años de conflicto. Hago un llamamiento a la comunidad internacional para que no escatime esfuerzos para llevar urgentemente a las partes involucradas a la mesa de negociaciones y evitar un empeoramiento de la trágica situación humanitaria. Recemos a la Santísima Virgen por Yemen. Dios te Salve María…

El próximo miércoles es el Día Mundial del Refugiado, promovida por las Naciones Unidas para llamar la atención a las experiencias, a menudo con gran angustia y sufrimiento de nuestros hermanos obligados a huir de sus tierras debido al conflicto y a las persecuciones. Un día que este año cae en medio de consultas entre los gobiernos para la adopción de un pacto mundial sobre los refugiados, que se aprobará de aquí a finales de año con el de la migración segura, ordenada y regular. Espero que los Estados involucrados en estos procesos lleguen a un acuerdo para garantizar, con responsabilidad y humanidad, la asistencia y protección a quienes se ven obligados a abandonar su país. Pero cada uno de nosotros también está llamado a estar cerca de los refugiados, a encontrar con ellos momentos de encuentro, a valorar su contribución, para que ellos también puedan integrarse mejor en las comunidades que los reciben. En este encuentro y en este respecto y el apoyo mutuo, existe la solución a muchos problemas.

Les saludo a todos, queridos romanos y peregrinos, especialmente los de España, Malta, Brasil; son ruidosos, estos brasileños, de los Estados Unidos de América; estudiantes de London Oratory School y del Colegio Oratorio Festivo en Novelda, España.

Escuché que hay un grupo de argentinos entre ustedes. Recuerden que hoy en nuestra patria es el Día del Padre. Recuerda a tus papás en tus oraciones.

Saludo a los fieles de Teramo, a Francavilla a Mare y al grupo de Acción Católica de Trento; los jóvenes de Campobasso que recibieron la Confirmación; la Asociación de bibliotecarios eclesiásticos italianos y el grupo “Un incontro, una speranza” de Olbia.

A todos os deseo un feliz domingo. Y por favor, no os olvides de rezar por mí. ¡Una buena comida y hasta pronto!

Francisco