Papa Francisco en el Ángelus 28-1-18: «Jesús es nuestro Maestro, poderoso en obras y palabras»

* «Jesús nos comunica toda la luz que ilumina las calles, a veces oscuras, de nuestra existencia; también nos comunica la fuerza necesaria para superar dificultades, pruebas, tentaciones. ¡Pensemos en la gran gracia que es para nosotros haber conocido a este Dios tan poderoso y tan bueno! Un maestro y un amigo, que nos indica el camino y cuida de nosotros, especialmente cuando lo necesitamos»

Video completo de las palabras del Papa traducidas al español

* «Ayer llegó de Afganistán la dolorosa noticia de la terrible matanza terrorista llevada a cabo en la capital, Kabul, con más de un centenar de muertos y numerosos heridos. ¿Hasta cuándo el pueblo afgano tendrá que soportar esta violencia inhumana? Recemos en silencio por todas las víctimas y por sus familias; y recemos por cuantos, en ese país, siguen trabajando para construir la paz»

28 de enero de 2018.- (Vatican News / Camino Católico) En la soleada mañana invernal del 28 de enero, como todos los domingos, el Papa Francisco se asomó a la ventana del Palacio Apostólico para rezar junto con los fieles presentes en la plaza de san Pedro la oración mariana del Ángelus. El Santo Padre meditó sobre la liturgia del día, que presenta el ingreso de Jesús a la ciudad de Cafarnaúm, la predicación en la sinagoga y la expulsión de un demonio. 

Jesucristo, ha dicho Francisco, no sólo enseña «de modo nuevo y con autoridad plena», sino que al mismo tiempo “se revela poderoso también en las obras”. “El poder de Jesús confirma la autoridad de su enseñanza. Él no pronuncia sólo palabras, sino que actúa. Así manifiesta el plan de Dios con las palabras y con el poder de las obras. De hecho, en el Evangelio vemos que Jesús, en su misión terrenal, revela el amor de Dios sea con la predicación que con innumerables gestos de atención y ayuda a los enfermos, a los necesitados, a los niños y a los pecadores”.

De este modo, Su Santidad explicó cómo el Evangelio del día nos muestra que Jesús es nuestro Maestro, poderoso en palabras y en obras:

“Jesús nos comunica toda la luz que ilumina las calles, a veces oscuras, de nuestra existencia; también nos comunica la fuerza necesaria para superar dificultades, pruebas, tentaciones. ¡Pensemos en la gran gracia que es para nosotros haber conocido a este Dios tan poderoso y tan bueno! Un maestro y un amigo, que nos indica el camino y cuida de nosotros, especialmente cuando lo necesitamos”.

Tras la oración del Ángelus, el Papa Francisco realizó un importante y sentido llamamiento por la tragedia acaecida en Kabul en el día de ayer, debido al atentado terrorista reivindicado por los talibanes, en el que una ambulancia llena de explosivos provocó la matanza de ciento tres personas y más de doscientos treinta heridos, según los últimos informes. En la Jornada Mundial de los enfermos de lepra, el Papa rezó y pidió oración por los hermanos y hermanas afectados por el bacilo de Hansen.

En el saludo final que el Papa dirigió a las familias, parroquias, asociaciones y peregrinos del mundo, hizo una mención especial a los chicos y chicas de la Acción Católica de la Diócesis de Roma, que también este año llegaron al final de la “Caravana de la Paz” acompañados por el Arzobispo Vicario, padres, educadores y sacerdotes asistentes, con el aliento del Pontífice a que sigan siendo“instrumentos de paz y alegría entre sus compañeros”. En la conclusión, el mensaje de uno de los jóvenes que participaron en la Caravana y el lanzamiento de los globos al cielo, como símbolo de paz, y la expresión del Obispo de Roma. En el video superior se visualiza y escucha la meditación del Santo Padre traducida al español, cuyo texto completo es el siguiente:

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

El Evangelio de este domingo (véase Marcos 1: 21-28) es parte de la narración más amplia conocida como el «día de Cafarnaúm». En el centro de la historia de hoy está un exorcismo, a través del cual Jesús se presenta como un poderoso profeta en palabras y obras.

Él entra a la sinagoga de Cafarnaúm en el sábado y se pone a enseñar; las personas quedan sorprendidas por sus palabras, porque no son palabras comunes, no se parecen a lo que generalmente escuchan. Los escribas, de hecho, enseñan pero sin tener una propia autoridad: se basan en la tradición, en lo que dijeron antes de ellos Moisés y los profetas. Jesús, por otra parte, enseña como alguien que tiene autoridad, revelándose a sí mismo como el Enviado de Dios, y no como un simple hombre que debe fundar su enseñanza en tradiciones precedentes. Jesús tiene plena autoridad. Y Jesús enseña con autoridad. Jesús, por otro lado, enseña como alguien que tiene autoridad, revelándose a sí mismo como el enviado de Dios, y no como un hombre simple que debe basar su enseñanza solo en tradiciones previas. Jesús tiene plena autoridad. Su doctrina es nueva y el Evangelio dice que la gente comentó: «Una nueva enseñanza, dada con autoridad» (v. 27).

Al mismo tiempo, Jesús también es poderoso en sus obras. En la sinagoga de Cafarnaúm hay un hombre poseído por un espíritu inmundo, que se manifiesta gritando estas palabras: «¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido para acabar con nosotros? Ya sé quién eres: el Santo de Dios». (V.24). El diablo dice la verdad: Jesús ha venido  a derrotar al diablo, a derrotar al diablo, a vencerlo Este espíritu inmundo conoce el poder de Jesús y también proclama su santidad. Jesús lo increpa diciéndole: «Cállate y sal de este hombre». (v. 25). Estas pocas palabras de Jesús son suficientes para obtener la victoria sobre Satanás,  que sale de ese hombre «lo sacudió violentamente, y gritando en alta voz», dice el Evangelio (v. 26).

Este hecho impresiona mucho a los presentes. Todos están asustados y se preguntan: «¿Qué es esto? […] da órdenes a los espíritus impuros, y estos le obedecen!». El poder de Jesús confirma la autoridad de su enseñanza. Él no pronuncia sólo palabras, sino que actúa. Así manifiesta el plan de Dios con las palabras y con el poder de las obras. De hecho, en el Evangelio vemos que Jesús, en su misión terrenal, revela el amor de Dios mediante la predicación como mediante innumerables gestos de atención y ayuda a los enfermos, a los necesitados, a los niños y a los pecadores.

Jesús es nuestro Maestro, poderoso en palabras y obras. Jesús nos comunica toda la luz que ilumina las calles, a veces oscuras, de nuestra existencia; también nos comunica la fuerza necesaria para superar dificultades, pruebas, tentaciones. ¡Pensemos en la gran gracia que es para nosotros haber conocido a este Dios tan poderoso y tan bueno! Un maestro y un amigo, que nos indica el camino y cuida de nosotros, especialmente cuando lo necesitamos.

Que la Virgen María, mujer de la escucha, nos ayude a hacer silencio alrededor y dentro de nosotros para escuchar, en el estruendo de los mensajes del mundo, la palabra con más autoridad que existe: aquella de su Hijo Jesús, que anuncia el sentido de nuestra existencia y nos libera de toda esclavitud, también de aquella del Maligno.

(Después de la oración mariana del Ángelus el Papa ha dicho:)

Queridos hermanos y hermanas:

Ayer llegó de Afganistán la dolorosa noticia de la terrible matanza terrorista llevada a cabo en la capital, Kabul, con más de un centenar de muertos y numerosos heridos. Pocos días atrás, otro atentado grave, siempre en Kabul, había sembrado terror y muerte en un gran hotel. ¿Hasta cuándo el pueblo afgano tendrá que soportar esta violencia inhumana? Recemos en silencio por todas las víctimas y por sus familias; y recemos por cuantos, en ese país, siguen trabajando para construir la paz.

Se celebra hoy la Jornada Mundial de los enfermos de lepra. Lamentablemente esta enfermedad todavía afecta principalmente a las personas más desfavorecidas y pobres. A estos hermanos y hermanas les aseguramos nuestra cercanía y solidaridad; y rezamos también por aquellos que los asisten y trabajan para su reintegración en la sociedad.

Saludo a las familias, a las parroquias, a las asociaciones y a todos los que han venido de Italia y de muchas partes del mundo. En particular, a los estudiantes de Badajoz (España), alos fieles de Ljubljana (Eslovenia) y los de Venecia y Veglie.

¡Con gran afecto saludo a los niños y niñas de la Acción Católica de la Diócesis de Roma! Espero que incluso haciendo ruido, sepan hacer cosas buenas, ¿verdad? Queridos jóvenes, también este año, acompañados por el Arzobispo Vicario, por vuestros padres y educadores y por vuestros sacerdotes asistentes, habéis llegado al final de la «Caravana de la Paz». Gracias por esta iniciativa. Gracias, muchas gracias! ¡No os canséis de ser instrumentos de paz y alegría entre vuestros seres cercanos! Ahora escuchemos todos los mensajes que leerán sus amigos, aquí a mi lado.

[Los niños leen el mensaje mensaje]

[Dirigiéndose a los dos niños que leyeron el mensaje]:Gracias, gracias. Quédate aquí ¡Saluda, di hola, di hola, sin miedo!

Y ahora, junto con nuestras oraciones por la paz, cada uno de nosotros en su corazón ora por la paz. ¡Junto con estas oraciones, los globos se elevarán hacia el cielo!

[Lanzamiento de los globos]

¿Habéis visto estos globos? Cuando rezamos mal, cuando llevamos una vida que no es la vida que Jesús quiere, nuestras oraciones no llegan, y por eso debe venir alguien a ayudarnos a hacerlas llegar a arriba. Cuando sintáis que vuestras oraciones no llegan, buscad la ayuda de alguien.

A todos les deseo un buen domingo.  Os ruego, no os olvides de rezar por mí. Buen almuerzo y hasta pronto!

Francisco

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