Papa impulsa campaña “Sé la misericordia de Dios” de Ayuda a la Iglesia Necesitada con un vídeo mensaje y aportando 100 mil euros

“Los hombres y las mujeres necesitamos de la misericordia de Dios pero también necesitamos de nuestra misericordia; necesitamos darnos la mano, acariciarnos, cuidarnos. Así que los invito a todos, junto a Ayuda a la Iglesia Necesitada, a hacer en cada lugar de todo el mundo una obra fija de misericordia. Y no le tengan miedo a la misericordia: la misericordia es la caricia de Dios”

17 de junio de 2016.- (13 TV  / Radio Vaticano / Camino católico)  El Papa Francisco recibió este viernes en audiencia en el Palacio apostólico vaticano a una delegación de la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) con ocasión del lanzamiento de la campaña internacional “Sé la misericordia de Dios” (wwww.semisericordia.org – Be God’s Mercy).

La delegación fue encabezada por el presidente internacional de Ayuda a la Iglesia Necesitada, el cardenal Mauro Piacenza y por el secretario general de la fundación, Philipp Ozores. 

Esta campaña surgió por iniciativa del Papa Francisco quien invita a todos los hombres de buena voluntad a realizar obras de caridad duraderas a través de esta fundación con diferentes proyectos, entre ellos, la ayuda a refugiados, la pastoral penitenciaria y los centros de rehabilitación.

“Sé la misericordia de Dios”se llevará a cabo en cada una de las 22 oficinas de esta fundación en el mundo y concluirá en Roma el 4 de octubre, día de San Francisco de Asís, cuando la institución le presente al Papa los primeros «frutos» de la campaña.

El lanzamiento de la campaña se llevó a cabo en la sede de Radio Vaticana y fue moderada por el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el padre Federico Lombardi. Durante el evento, se proyectó un video mensaje del Papa Francisco con el cual impulsa esta campaña:

“Los hombres y las mujeres necesitamos de la misericordia de Dios pero también necesitamos de nuestra misericordia; necesitamos darnos la mano, acariciarnos, cuidarnos. Así que los invito a todos, junto a Ayuda a la Iglesia Necesitada, a hacer en cada lugar de todo el mundo una obra fija de misericordia. Y no le tengan miedo a la misericordia: la misericordia es la caricia de Dios”.

El Papa Francisco dando testimonio de lo que pedía a todos se convirtió en el primer benefactor donando 100 mil euros para un proyecto en la clínica San José, en la ciudad de Erbil, en el Kurdistán iraquí, la cual no hace distinción entre credos o religiones cuando atiende a las personas. Se trata de uno de los seis mil proyectos que AIN lleva adelante, algunos de los cuales en América Latina.