Sangre azteca, luchador profesional, era inseguro, pensaba mucho en el suicidio, buscaba respuestas de todo lo que le sucedía, buscó a Dios en esas dudas y lo encontró

18 de junio de 2014.- (María Visión / Camino Católico) En su niñez con la separación de sus padres Sangre Azteca, el nombre con el que triunfó como luchador, se va a vivir con su abuelos quienes lo enseñaron a trabajar y de ellos tuvo sus primeras enseñanzas de Dios. 10 años de luchador profesional con inicios difíciles muchas veces luchando sin recibir ningún pago.

Sangre Azteca fue un joven inseguro pero siempre tuvo fe en que saldría adelante a pesar de todo lo que tuvo que dejar para lograrlo. Pensaba mucho en el suicidio, buscaba respuestas de todo lo que le sucedía, buscó a Dios en esas dudas y lo encontró. Haberse encontrado con el Señor le ha dado una paz que no puede explicar y que sabe que solo Dios da.

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