Santa Misa presidida por el Cardenal Semeraro de Beatificación de tres mártires Capuchinos en Manresa, 6-11-2021

6 de noviembre de 2021.- (Camino Católico) Pasadas las 11 de la mañana de este sábado, 6 de noviembre, los frailes capuchinos Benet de Santa Coloma de Gramenet, Domènec de Sant Pere de Riudebitlles y Josep Oriol de Barcelona han sido declarados beatos en una solemne celebración en la basílica de Santa María de la Seu de Manresa, en Barcelona. La beatificación ha estado presidida por el prefecto de la Causas de los Santos, el cardenal Marcello Semeraro, encargado de leer el decreto de martirio por el que se les eleva a los altares. También han participados los diferentes obispos de Cataluña, encabezados por el titular de la diócesis de Vic a la que pertenece Manresa, Romà Casanova, así como el nuncio apostólico Bernardito Auza y los bades de Montserrat y Poblet. En el vídeo de  13 TV  se visualiza y escucha toda la santa Misa de beatificación.

Los religiosos Benet de Santa Coloma de Gramenet, Domènec de Sant Pere de Riudebitlles y Josep Oriol de Barcelona –los capuchinos manitenen la tradición de añadir a su nombre religioso su localidad de origen– pertenecían al convento de Manresa cuando, al inicio de la Guerra Civil, entre julio y agosto de 1936 fueron martirizados. Es la primera vez que una beatificación se celebra en Manresa –aunque la localidad ya cuenta con otros mártires en los altares–, aunque esta ceremonia estaba prevista para noviembre de 2020, ya que la autorización del Papa Francisco para la beatificación es del 23 de enero de 2020; pero la restricciones sanitarias por la pandemia del coronavirus provocaron que se trasladase hasta la fecha actual.

Al inicio de la celebración, el cardenal Semeraro, como delegado papal, fue el encargado de leer la carta apostólica del Papa Francisco, en latín, con la que se establece la beatificación tras el desarrollo del proceso desarrollado en la diócesis de Vic. Con la lectura de este documentos, los siervos de Dios han pasado a ser declarados beatos, cuya conmemoración será precisamente el 6 de noviembre junto con el resto de mártires de la persecución religiosa del siglo XX en España. Un icono con los nuevos beatos con la Virgen de Montserrat ha sido desplegado, junto a la Virgen del Alba que preside el retablo de la basílica de Manresa,  tras esta declaración. Siguiendo la tradición catalana, durante la presentación de las reliquias se cantaron unos ‘gozos’ compuestos para la ocasión como homenaje a los nuevos beatos.

Cardenal Semeraro, como delegado papal, leyendo la carta apostólica del Papa Francisco, en latín, con la que se establece la beatificación tras el desarrollo del proceso desarrollado en la diócesis de Vic

En su homilía, el cardenal Semeraro ha destacado que los nuevos beatos “por caminos distintos, pero relacionados por el propósito de seguir al ‘Poverello’ de Asís llegaron a Manresa donde desarrollaron un ministerio profundo”. Ha Apuntado que cuando su convento fue incendiado y devastado, buscaron refugios y más tarde capturados siendo “fueron ejecutados sin ningún proceso, tan solo por ser cristianos”. “En el rostro de cada mártir descubrimos un original espejo en el que descubrimos los rasgos de Cristo”, añadió.

La breve biografía de los tres mártires

El proceso de beatificación de estos capuchinos comenzó en la diócesis de Vic el 18 de abril de 1955: fue enviado a Roma en 1962 y se completó entre 1997 y 2005. Finalmente, el pasado 24 de enero de 2020, el Papa Francisco aprobó su beatificación.

Fray Benito es el nombre de religioso de Josep Domènech i Bonet, nació en Santa Coloma de Gramanet, Barcelona (España) en 1892. Fundó los «Amigos del canto gregoriano» y fue maestro de novicios en Manresa. Aseguran que fue un capuchino modélico, de talante ascético, y un ejemplo de vida consagrada, que sabía exigir con firmeza y delicadeza a sus novicios su progreso espiritual. Fray Benito fue detenido el 6 de agosto de 1936 por unos milicianos. Le torturaron con escarnio y finalmente, lo asesinaron el día 7 de agosto de 1936.

Fray Domingo de Sant Pere de Riudebitlles corresponde a la figura de Juan Romeo y Canadell, nacido en Sant Pere de Riudebitlles, Barcelona (España) en 1882. Movido por unos fuertes ideales misioneros, en 1917 fue enviado a América Central donde, durante 17 años, trabajó pastoralmente en Cartago (Costa Rica) y Managua (Nicaragua). Después de un apostolado muy intenso, en 1930 volvió a Cataluña al estar enfermo y vivió la última etapa de su vida en el convento de Manresa. Allí tenía una fama de religioso bueno, ejemplar y muy sacrificado. Al estallar la revuelta de la Guerra Civil fue identificado y detenido como eclesiástico en casa de unos parientes, donde había sido acogido. Como no escondió que era religioso capuchino fue asesinado el 27 de julio de 1936.

Finalmente, Fray José Oriol de Barcelona es el nombre de Jaume Barjau Martín, nacido en Barcelona en 1891. El Padre José Oriol se ordenó sacerdote en 1915 y se dedicó a la predicación, atención al confesionario, dirección espiritual y también a la investigación histórica. Preparó la edición del Chorale Psalterium, una Obra monumental que recibió los elogios del papa Pío XI.

Cardenal Semeraro en homilía al Beatificar a 3 mártires Capuchinos en Manresa, 6-11-2021: «El Espíritu Santo santifica al creyente haciéndolo testigo y mártir de la Verdad»


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