Santa Misa presidida por el Papa Francisco del Domingo de Ramos y Oración del Ángelus, 14-4-19

14 de abril de 2019.- (Camino Católico)  El Papa Francisco ha comenzado la celebración de la Semana Mayor, de la Semana Santa, con la misa del Domingo de Ramos. Miles de personas han asistido a la celebración eucarística en la que se recuerda la entrada de Jesús en Jerusalén, como preámbulo de su pasión. El Papa ha llegado a la plaza vaticana a pie y se acercó hasta el obelisco central para ser testigo de la procesión de las 2000 palmas y las ramas de olivo, confeccionadas en la ciudad de San Remo en Italia, e impartir su bendición.

Los asistentes agitaban las palmas mientras eran bendecidas. Después de este signo, el Santo Padre y su séquito se ha dirigido al altar, ubicado ante la fachada principal de la Basílica de San Pedro, para continuar la celebración eucarística, caminando y portando una palma en procesión.

Francisco ha explicado en su homilía que la liturgia tiene “dos momentos característicos”: primero en la procesión con las ramas de palma y de olivo y luego con la lectura de la Pasión del Señor, según el evangelista Lucas. El Papa ha resaltado que Jesús nos muestra cómo afrontar los momentos más difíciles y las tentaciones más insidiosas, manteniendo en nuestros corazones una paz que no es desapego, ni pasividad ni superhumanismo, sino abandono confiado al Padre y a su voluntad de salvación, de vida, de misericordia; y, en toda su misión, ha pasado por la tentación de “hacer su obra” eligiéndole el camino y desatándose de la obediencia al Padre. Desde el principio, en la lucha de cuarenta días en el desierto, hasta el final, en la Pasión, Jesús rechaza esta tentación con obediente confianza en el Padre.

Este Domingo de Ramos también es el día en el que se celebra la XXXIV Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), que este año tiene lugar a nivel diocesano.

“Precedidos por María, innumerables santos y santas han seguido a Jesús por el camino de la humildad y la obediencia. Hoy, Jornada Mundial de la Juventud, quiero recordar a tantos santos y santas jóvenes, especialmente a aquellosde la puerta de al lado”, que solo Dios conoce, y que a veces a él le gusta revelarnos por sorpresa”, dijo el Papa.

En este contexto, antes de finalizar la eucaristía,  el Papa saludó en el Ángelus a todos los participantes, pero principalmente a los jóvenes que participan en la Jornada de la Juventud que se realiza en Roma. A ellos les invitó a hacer suya la Exhortación Apostólica Cristo Vive, fruto del Sínodo.

Francisco afirmó que en el documento “ustedes pueden encontrar ideas fructíferas para su propia vida y su propio camino de crecimiento en la fe y en el servicio a sus hermanos y hermanas”.

También el Papa ofreció a los participantes “una corona especial del Rosario. Estas coronas de madera de olivo fueron hechas en Tierra Santa específicamente para el Encuentro Mundial de Jóvenes en Panamá en enero pasado y para el día de hoy”.

Finalizó su mensaje renovando el llamado “a los jóvenes y a todos, a rezar el Rosario por la paz, especialmente por la paz en Tierra Santa y en Oriente Medio”.

Al término de la celebración, el Papa rezó el ángelus y sucesivamente,  recorrió la plaza vaticana en su papamóvil y saludó y bendijo a los peregrinos y fieles.

El Papa en homilía de la Santa Misa del Domingo de Ramos, 14-4-19: «La cruz, camino de obediencia al Padre, no se puede negociar»

Papa Francisco en el Ángelus 14-4-19: «Jóvenes, os invito a crecer en la fe y en el servicio a los hermanos»

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