Sheila Morataya deseaba triunfar como modelo pero lo dejó: «Me reencontré con Dios al sufrir mi esposo un infarto y Él lo regresó a la vida. Ahí le pedí perdón y retomé el camino»

* «Hago asesorías, cursos y terapias, todas al servicio de Dios. Después de todo este largo camino recorrido, de todos mi cursos y mis especialidades, puedo decir que Jesucristo es el único que va a llegar a esas cavernas del alma en el inconsciente y en el subconsciente, algo que ningún psicoterapeuta o psiquiatra jamás va a lograr. Mi carisma creo que es el dolor, porque si yo no hubiera vivido esas experiencias no pudiera hablarle a la gente cómo lo hago, ni tampoco la podría ayudar a llegar a Dios para que sanen completamente»

Camino Católico.-  Cuando Sheila Morataya salió de su país natal, El Salvador, para alcanzar el sueño americano, sólo llevaba como equipaje sus ganas de triunfar como modelo, pero Dios tenía otra vocación para ella: coach de fe y pionera en la evangelización digital.

Sheila es conocida en Estados Unidos y en su país natal como “la coach del pueblo”, por manejar un lenguaje sencillo en sus programas de radio católicos, en sus libros de sanación emocional y autoestima, así como en sus colaboraciones para el portal católico encuentra.com, lo que la convirtió en la pionera de la evangelización digital experta en temas dirigidos a las mujeres. 

Sheila Morataya ha colaborado con Univisión y en programas de CNN. Foto: Cortesía Sheila Morataya

El inicio del camino

Desde los 29 años esta “coach de fe” ha librado muchas batallas con aspectos oscuros, asegura, como el mundo del modelaje, la fama y el éxito, pues, “el demonio no te suelta tan fácilmente”, dice.  Sheila cuenta que su conversión fue como la de santa Teresa, pues al igual que ella, se empeñó en estar en el camino de Dios, junto a Él, señala en entrevista con  Cynthia Fabila en Desde la fe.

“Nací en el seno de una familia católica, pero no practicante. En ese entonces mi país sufría la guerra, mi familia era disfuncional y en la escuela sufrí de bullying por ser gordita, mi cabello chino y por mi nariz. Me esforcé por bajar de peso, pues mi gran sueño era convertirme en modelo, y lo logré”.

A los 25 años llegó a Estados Unidos para huir de la violencia en su país y convertirse en top model; pero no fue así. Como migrante fue blanco de humillaciones y maltratos, a pesar de ello se especializó en imagen personal y modelaje.

“Después de un tiempo regresé a mi país y con los conocimientos que ya traía, monté mi agencia. Cumplí mi sueño, tuve fama, dinero reconocimiento y hombres; sin embargo, no era feliz“.

“A los 29 yo era toda una celebridad en mi país y Dios estaba completamente fuera de mi radar. Un día, mi padre me enseñó un recorte de periódico en el que invitaban a un ‘Retiro de Sanación’, y me dijo que no estaría mal que me reencontrara con Dios para que fuera feliz y así lo hice”.

Esa primera conversión no fue la única, Sheila buscaba más respuestas ante su inquietud de sanarse de manera integral, sin dejar su pasión por las pasarelas. Más tarde, se unió al grupo de formación para mujeres del Opus Dei, Siramá. Ahí ella comenzó una segunda conversión y su retiro definitivo de los reflectores.

“Seguí en formación y cuando pedí mi ingreso como agregada me lo negaron. No sabía por qué, cumplía todos los requisitos, desde la formación hasta mi forma de vida, apegada al Evangelio, aunque me seguían llegando las tentaciones, como ya no estaba en una edad casadera, los hombres me buscaban para tener sexo conmigo o proponerme que fuera su amante, pero yo ya no estaba dispuesta a esa vida”.

Sheila describe la vida del modelaje como “muy luminosa”; pero capaz de marchitar tu alma y corazón. En uno de sus cursos de formación conoció al amor de su vida, el que sería su esposo un año más tarde.

La pionera de la evangelización femenina digital

Actualmente conduce un programa en Relevant Radio en Español. Foto: Cortesía Sheila Morataya

“Nos casamos, regresé a Estados Unidos ahora como ciudadana, y después de un año fui mamá. Pensé que al casarme iba a ser feliz, pero no fue así. Entré en crisis y empecé a buscar en internet información para lo que me estaba pasado, pues no quería perder de nuevo mi fe, aunque seguía en formación en el Opus Dei. Di con el portal encuentra.com, una de las primeras páginas católicas, pero tampoco tenían nada para mí”.

“Les escribí contándoles que estaba interesada en colaborar, me contactaron y me preguntaron sobre mi formación, si yo era católica, entre otras cosas. Por la providencia de Jesucristo, el fundador de esa página era del Opus Dei y aceptaron mi propuesta de hacer contenidos para mujeres que querían sanar y reencontrarse con Dios“.

Le dieron cientos de libros de formación, para que los transformara en mensajes que ayudaran en la formación espiritual. El profesor Óscar Colorado, maestro de la Universidad Panamericana, era el editor del portal y le enseñó a escribir, pues, en un inicio, los artículos de Sheila eran “muy revueltos”, pero contenían un gran valor espiritual dedicado a la mujer.

Su fama fue creciendo como la espuma, al punto de tener un programa de radio en una estación católica, pero de la noche a la mañana salió del aire y cayó en una crisis de fe y una depresión profunda.

El infarto de su esposo

“Me duró siete años esta crisis, dejé de escribir en encuentra.com, y me dediqué a estudiar psicoterapia para encontrar una respuesta a lo que había pasado y, por otro lado, para ayudar a las mujeres a encontrar el porqué de su sufrimiento”.

“Me reencontré con Dios cuando mi esposo sufrió un infarto y Él lo regresó a la vida. Ahí le pedí perdón y nuevamente retomé el camino”.

En 2008 publicó el libro Más allá de la autoestima, una recopilación de sus artículos formativos para la mujer y la familia, y más tarde El espejo, ámate como eres, que le valió gran fama por su terapia de autoconocimiento que adentra al lector en la reflexión sus pensamientos, emociones y conductas, a través del espejo.

 

Retomar el camino de Dios

“De nuevo el maligno me perseguía, lanzaron ese libro con bombo y platillo, pero yo me sentía incómoda, hasta que me ‘cayó el veinte’ que para servir a Dios no necesito ser exitosa. Hice la presentación del libro pero nada más. Me quería convertir en el estereotipo de súper mujer para volver a caer en el ego, del que varias veces hui”.

“Sabía lo que perdería, pero no me importó. Al poco tiempo comencé a colaborar nuevamente en encuentra.com y me llamaron para estrenar una estación de radio en habla hispana, Renueva Radio en Español, y sigo con mis asesorías, mis cursos y terapias, todas al servicio de Dios”.

Actualmente Sheila promociona el curso Amor y Autoestima” en Holydemia, una plataforma web que imparte cursos de formación católica; el cual, a decir de su creadora, su contenido es único porque están dirigidos al alma de las personas y a sanar la autoestima herida de los hijos de Dios.

“Después de todo este largo camino recorrido, de todos mi cursos y mis especialidades, puedo decir que Jesucristo es el único que va a llegar a esas cavernas del alma en el inconsciente y en el subconsciente, algo que ningún psicoterapeuta o psiquiatra jamás va a lograr”.

“Mi carisma creo que es el dolor, porque si yo no hubiera vivido esas experiencias no pudiera hablarle a la gente cómo lo hago, ni tampoco la podría ayudar a llegar a Dios para que sanen completamente”.

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