Tremmell Darden, el «predicador», alero del Real Madrid de baloncesto: “Trabajo para Dios, no para mí. Jesús lo ve todo y quiero impresionarle en todo lo que hago”

* “Quiero difundir la Palabra de Dios de la mejor manera que pueda. Siendo una influencia positiva para la gente. Y viviendo correctamente”

* “Cuando empecé a estar en sintonía con Jesucristo y con Dios, fui más paciente. Me ayudó”

22 de diciembre de 2013.- (Javier Lozano / Religión en Libertad Camino Católico)  El Real Madrid de Baloncesto vuela. Durante esta temporada está batiendo todos los récords habidos y por haber en España y en Europa estando aún imbatidos en lo que va de campaña. Un juego alegre y vistoso y una plantilla joven en la que la tónica general es la de la hermandad y compañerismo entre todos los compañeros.

En este Real Madrid que vuela alto hay un importante jugador que por un lado intenta que sus compañeros miren aún más arriba y a su vez que no despeguen los pies del suelo. No es otro que el estadounidense Tremmell Darden, alero titular del conjunto blanco, más conocido como “el predicador”. 

Una fe profunda en el Real Madrid

En un mundo como el deporte de élite en el que los jugadores viven en burbujas mediáticas y con grandes sueldos es complicado encontrar a personas con una fe profunda, personas que no se hayan dejado arrastrar por la corriente de la sociedad actual.

Pero es que Darden va mucho más allá que el de una persona religiosa. Quien pudiera leer sus escritos en las redes sociales y no supiera que es jugador del mejor equipo del baloncesto europeo del momento podría creer que se trata de un misionero o incluso un sacerdote o pastor antes que deportista.

“Difundir la palabra de Dios”

“Quiero difundir la Palabra de Dios de la mejor manera que pueda. Siendo una influencia positiva para la gente. Y viviendo correctamente”.  Esta es la presentación que hace el propio Darden en su perfil de Twitter. Toda una declaración de intenciones. 

Esta influencia suya y de su familia se está haciendo notar en el Real Madrid. La alegría de la fe se está extendiendo y sus hijos han bailado en los tiempos muertos de los partidos del equipo ante la sorpresa de aficionados y rivales. También es fácil encontrar fotos de Darden con su familia y celebrando el cumpleaños de algunos de sus hijos en algún local con los compañeros del colegio del pequeño en Madrid. 

Que sea tan hogareño y familiar así como su profunda fe tuvieron un punto de inflexión. Tras haber recorrido medio mundo en equipos de Bélgica, Turquía o Australia, en Francia encontró una gran estabilidad pero pasó algo que le cambió la vida. Su mujer Anadia estaba embarazada de su segundo hijo y el parto se complicó. 

El acontecimiento que marcó su vida

Todo salió bien al final pero ella tuvo que estar hospitalizada más de un mes. Este hecho se convirtió en una prueba que le acercó más a Dios. Con este hecho “aprendí a confiar más en Dios”, afirmaba Darden, que además definía esta experiencia como “un test de fe”. Y es que el alero del Real Madrid  aseguraba sin titubear que con Dios y apoyándose en la Biblia “podrás superar las situaciones más complicadas”.

Por ello, es llamado el “predicador” porque utiliza la Biblia constantemente, en todo momento, a tiempo y a destiempo. Antes de los partidos, después de los partidos. Todo, absolutamente todo, lo ilustra con citas de las Escrituras, lo que permite darle paz y también a sus compañeros, siendo de los más queridos y apreciados tan sólo unos meses después de recalar en Madrid. 

Su refugio en la Biblia

Por ello, considera que ser cristiano y vivir la fe es algo que le hace también mejor persona y deportista. Ofrece sus esfuerzos a Dios. “La Biblia lo dice: si trabajas duro sacarás un provecho. Trabajo para Dios, no para mí. Jesús lo ve todo y quiero impresionarle en todo lo que hago”.

Y de este tipo de citas están repletos sus perfiles de Twitter y Facebook, en el que le siguen miles de aficionados al baloncesto y a su equipo. Así, por ejemplo entre sus más recientes publicaciones en esta red social recita la segunda carta a los Corintios: “Por eso no desfallecemos. Aún cuando nuestro hombre exterior se va desmoronando, el hombre interior se va renovando día a día”. También cita los Salmos y afirma: “deléitate en el Señor y te dará lo que pida tu corazón”.

En Madrid  y antes en Málaga, Lituania, Turquía, Bélgica o Australia, Darden ha compaginado su profesión de deportista con su otra gran vocación, “difundir la Palabra de Dios de la mejor manera que pueda”. Y muchos que le leen, le siguen y le observan como referente pueden observar el bien que puede hacer la fe en una persona y como a pesar de estar en la élite se puede ser humilde y vivir tranquilamente con su familia e hijos. 

Las ventajas de la fe en su trabajo

Y así lo cuenta él mismo. “Cuando empecé a estar en sintonía con Jesucristo y con Dios, fui más paciente. Me ayudó”. La fe le ayudó en sus inicios y no la ha abandonado desde entonces. 

No siempre Darden lo ha tenido fácil. Nació en un suburbio de Los Ángeles donde podía fácilmente haber caído en la delincuencia o en las drogas. Pero eligió otro camino, un camino que le hizo pronto tener que dejar su casa para dedicarse al baloncesto. En su camino de fe también ayudó sus estudios en la Universidad de Niágara, dirigida por los padres paules.

“Gracias Señor Jesús” 

Ahora, con casi 32 años es un jugador de equipo, que lo da todo por el equipo. Incluso en los reconocimientos individuales que ha recibido a lo largo de su carrera afirma que sus méritos vienen de Dios y de sus compañeros. Cuando en Francia fue galardonado él aseguraba: “antes de nada, le doy las gracias a Dios y a todos aquéllos que ha votado por mí como jugador del mes de diciembre, pero también a mis compañeros. O cuando hizo un auténtico partidazo y los medios le preguntaban: “mis compañeros me buscaron y el Señor permitió que metiese esos tiros”.

Él vive feliz, encantado con su mujer e hijos, cuando no siempre lo ha tenido fácil, cuando en algunos equipos no le pagaban y les cortaban la calefacción. Sin embargo, Darden está agradecido a Dios por todos los regalos que le ha hecho y por ser un privilegiado. Por eso, en Facebook siempre que escribe lo primero que hace es decir “gracias Señor Jesús”.

Comentarios 0

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *