Yapi Yapo, futbolista, se ha convertido a Cristo después de vivir en “pecados, pornografía, ocultismo. Pensé en suicidarme. Me pidieron que sacrificara a mi hijo para salvarme”

“Dios ahora es mi presidente, Cristo es mi director deportivo y el Espíritu Santo es mi entrenador»

16 de noviembre de 2014.- (Camino Católico)  Gilles Yapi-Yapo, jugador del Zúrich, vive un momento difícil tras lesionarse de gravedad el pasado fin de semana tras una entrada de Sandro Wieser que le produjo una rotura del ligamento cruzado anterior y del ligamento interior, daño grave en el cartílago, rotura de menisco y de rótula. A sus 32 años, el futbolista ha visto peligrar su continuidad en los terrenos de juego. Nada comparado con lo que ha pasado en su vida. El jugador ha confesado en un vídeo todas las dificultades de una vida llena de «perversión, pornografía y pecados». «Pensé en suicidarme», aseguró el jugador en dicha confesión  en la web de su iglesia evangélica, según pública Mundo Deportivo.

«Pecados, perversión, sexo y pornografía. Llegó un momento en el que era esclavo de todas estas cosas», explicó Yapi-Yapo, desvelando que un conocido le introdujo en el mundo del ocultismo y su situación «empezó a empeorar».

«Entré en una depresión, perdí unos 200.000 euros e incluso llegué a pensar en el suicidio. Sólo cuando me pidieron que sacrificara a mi hijo para salvarme entendí que había llegado demasiado lejos y entonces renací y salí de aquella crisis personal»,añadió, en unas palabras que han conmovido al mundo del deporte. 

Tras una vida trágica, el futbolista se aferra a su fe en Dios para seguir adelante. «Dios ahora es mi presidente, Cristo es mi director deportivo y el Espíritu Santo es mi entrenador», concluyó.

 

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