“Yo no soy bruja”, el documental que explica como miles de niños son maltratados y asesinados en África al ser acusados brujería

Cuenta varias historias, entre ellas la de Georgette, que vive hoy en el hogar Don Bosco de Kara (Togo). Es una niña acusada de brujería. Su madrastra le metió las manos en agua hirviendo. “Si no pasaba nada es que era bruja, pero pasó y mis manos están marcadas de por vida”, explica la joven 

26 de septiembre de 2014.- (Misiones Salesianas / Camino Católico)  Misiones Salesianas acaba de lanzar la campaña “Yo No Noy Bruja”, con la que quieren sensibilizar sobre una realidad que aumenta, la de los niños maltratados por “ser brujos”.

En el vídeo se puede ver la historia de Georgette, que vive hoy en el hogar Don Bosco de Kara (Togo). Es una niña acusada de brujería. Su madrastra le metió las manos en agua hirviendo. “Si no pasaba nada es que era bruja, pero pasó y mis manos están marcadas de por vida”, explica la joven. 

También en el documental puede verse a Rosalie, otra menor que tuvo más suerte. El curandero decidió que para librarse del diablo tenía que beber una poción. Si moría era bruja, si no, inocente. Los hechos llegaron a oídos de los misioneros salesianos, que lograron rescatarla y llevarla al Hogar Don Bosco, donde ahora está recuperando su vida y labrándose un futuro: «Si hubiera bebido el veneno habría muerto», aseguran los misioneros salesianos.

Son muchos los niños y niñas, como Georgette y Rosalie, que son maltratados e, incluso, asesinados por estas prácticas. Niños cuya única culpa es ser más inquietos o inteligentes, discapacitados, niños con alguna enfermedad… y que son acusados de ser brujos.

En el vídeo se pueden ver historias impactantes y la labor que realizan allí los salesianos, enfrentándose con charlatanes y curanderos que hacen de la violencia a los niños una nueva forma de vida.

“Tan sólo en 2013, y en la región de Kara, casi 1.000 niños y niñas fueron acusados de brujería”,explica la dirección regional de Acción Social. Estas acusaciones nada tienen que ver con la tradición ancestral de que los brujos eran ancianos a los que se temía y respetaba porque se les pedía consejo y hechizos para la vida diaria. 

Las acusaciones de brujería actuales conllevan que se les imputa a los niños la utilización de poderes para hacer el mal, llevar una enfermedad o la muerte. Los acusados de brujería son niños y niñas a los que se les suponen poderes especiales para causar dolor, que ‘pueden’ transformarse en animales y son estigmatizados por pensar que comen carne humana y beben sangre.

Durante la presentación, que tuvo lugar hoy en la Sede de Misiones Salesianas en Madrid, Patricia Rodríguez, responsable de Proyectos y José Luis de la Fuente, misionero salesiano explicaron cuáles son las causas, las consecuencias en el niño, en la familia y en la sociedad de estas prácticas.

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http://www.misionessalesianas.org/