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Categoría: Meditaciones del P. Carlos García Malo

Jesús con tu agua nos regalaste tu propia vida en los sacramentos de la Iglesia / Por P. Carlos García Malo

*  «Ellos nos ayudan a vivir en Ti y para Ti santificando nuestras vidas. Nos asemejan más a tu imagen de hijos en el Hijo.Leer Más

Oración a San Eulogio de Córdoba para obtener la gracia de defender la verdad del evangelio / Por P. Carlos García Malo

*  «San Eulogio de Córdoba, humilde sacerdote de principios del siglo IX. Te tocaron vivir tiempos convulsos de persecución a los cristianos por el Islam…Leer Más

Oración a San Manuel González García pidiendo la gracia de ser adoradores de Jesús Eucaristía / Por P. Carlos García Malo

*  «San Manuel González García, obispo enamorado de Jesús Eucaristía, llamado por el pueblo con cariño y acierto, el obispo de los sagrarios abandonados. LlegadaLeer Más

Oración al Santísimo nombre de Jesús / Por P. Carlos García Malo

*  «Santísimo nombre de Jesús, a tu nombre toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra y en los abismos. En tu nombreLeer Más

Oración a Santa María, Madre de Dios, por el nuevo año y para que nos conceda la gracia del abandono filial / Por P. Carlos García Malo

* «Santa María, Madre de Dios. Madre del Verbo encarnado y madre de toda la humanidad. A ti se vuelven los ojos de todos losLeer Más

Oración a la Sagrada Familia para que nuestra familia crezca en sabiduría y gracia de Dios / Por P. Carlos García Malo

«Sagrada familia de Nazaret: Jesús, José y María. Ayudadnos a no decaer ante las pruebas y contrariedades de la vida como lo hicisteis vosotros QueLeer Más

Oración a San Raúl para pedir la gracia de unir nuestro corazón más a Dios / Por P. Carlos García Malo

*  «San Raúl, hijo espiritual de San Bernardo de Claraval, hombre de profunda piedad y rectitud de corazón. Enséñanos a nosotros, hombres y mujeres delLeer Más

Oración a San Esteban por la Iglesia y los mártires de hoy / Por P. Carlos García Malo

*  «San Esteban, diácono de la iglesia de Jerusalén. Primero entre los mártires de Cristo, tus verdugos no soportaron la verdad que de tus labiosLeer Más