Cruz de la JMJ viaja por el mundo para preparar encuentro con el Papa en Cracovia

Existen varias copias de esa cruz, pero la original se custodia cuando no peregrina en la iglesia del Centro de San Lorenzo de Roma. Lo fundó Juan Pablo II, como un lugar donde jóvenes de todo el mundo forjaran amistades y rezaran juntos

30 de junio de 2016.- (13 TV Camino Católico)  La cruz de la JMJ es un regalo del Papa Juan Pablo II que viaja por el mundo para hablar a los jóvenes sobre el amor de Dios. La entregó el domingo de Resurrección de 1984, en la clausura del Jubileo de la Redención:

«Queridísimos jóvenes, al clausurar el Año Santo os confío el signo de este Año Jubilar: ¡la Cruz de Cristo! Llevadla por el mundo como signo del amor del Señor Jesús a la humanidad y anunciad a todos que sólo en Cristo muerto y resucitado hay salvación y redención”.

Existen varias copias de esa cruz, pero la original se custodia cuando no peregrina en la iglesia del Centro de San Lorenzo de Roma. Lo fundó Juan Pablo II, como un lugar donde jóvenes de todo el mundo forjaran amistades y rezaran juntos. 

Priscille Pialoux, directora del Centro San Lorenzo, explica que «Lo primero que hacemos para ayudar a los jóvenes es mostrarles la cruz y rezar juntos ante ella. Lo segundo es compartir, forjar amistades. Por eso, a través de la cruz, a través de esa experiencia de fe y de amistad, ayudamos a los jóvenes que llegan aquí”. 

La cruz ha viajado por todos los continentes y es el símbolo más conocido de las Jornadas Mundiales de la Juventud. Miles de jóvenes la han llevado a cuestas, la han acariciado o han rezado ante ella. A sus pies hay pequeños trozos de papel con versículos de la Biblia o para dejar allí intenciones de oración.

Esta idea se pone en práctica sobre todo cada dos o tres años, cuando jóvenes de todo el mundo mantienen la tradición de Juan Pablo II de reunirse en alguna ciudad del mundo. Es un modo de reavivar la fe y construir amistades entre personas de culturas muy diferentes. La próxima se celebrará a finales de julio, con el Papa Francisco en Cracovia. Y por supuesto, será a la sombra de una cruz igual que esta.

Comentarios 0