Ejemplar lucha por la vida: Unos padres chinos pulsan 5,7 millones de veces un respirador para mantener vivo a su hijo Fu Xuepeng

“Sin duda estamos hablando de una historia increíble: yo misma he acabado con molestias en las yemas de los dedos por bombear el balón del Ambu atendiendo paradas respiratorias”, explica una neumóloga

9 de febrero de 2013.- (Juan Francisco Jiménez Jacinto / Forum Libertas / Camino CatólicoUnos padres chinos han mantenido a su hijo Fu Xuepengpentapléjico durante cuatro años con vida proporcionándole aire para respirar con sus propias manos. Sus padres no podían hacerse cargo de los gastos derivados de la compra de un respirador automático, pero no le dejaron morir: accionaron manualmente a lo largo de los siete primeros meses un respirador 5,7 millones de veces para mantener a Fu Xuepeng con vida, hasta que crearon su propia máquina de respiración. 

Según informa el diario chino Shangaiist, en marzo de 2006, Xuepeng estuvo involucrado en un accidente de tráfico que le dejó paralizado del cuello hacia abajo y no puede respirar por su cuenta. 

Después de cuatro meses de atención integral hospitalaria, sus padres no pudieron mantener el costo de su cuidado por lo que se vieron obligados a llevarlo a casa. Y ahí empieza la odisea de estos padres coraje: durante los primeros siete meses después de haber dejado el hospital, los padres de Fu lo mantuvieron vivo con un dispositivo de respiración de accionamiento manual que tenían que empujar 18-20 veces por minuto. Durante estos meses, los padres de Fu se turnaron para presionar el respiradero alrededor de 5,7 millones de veces con la mano. 

Incapaces de pagar la atención hospitalaria o de un respirador automático que habría costado 100.000 yuanes, en abril de 2009, estos dedicados padres crearon su propia máquina de respiración, que desde entonces liberó sus manos y ha mantenido a Fu Xuepeng vivo durante los últimos cuatro años. 

Una historia “impresionante”

La doctora Irene Valero Sánchez, del Hospital Universitario La Fe de Valencia considera que se trata de una circunstancia “impresionante”. “Sin duda estamos hablando de una historia increíble y estremecedora”, ya que los abnegados padres estuvieron siete meses durante veinticuatro horas al día pendientes de su hijo.

Esta investigadora con más de cinco años de experiencia como neumóloga explica que en las veces que ha atendido una parada respiratoria “he acabado con molestias en las yemas de los dedos por bombear el balón del Ambu durante el rato que duran las maniobras”. Valero destaca lo que debe significar hacerlo durante siete meses día y noche, relevándose sólo dos personas: “no me lo quiero ni imaginar. Realmente hablamos de una historia impresionante”.

Sin salir de China: la cara y la cruz

Historias como la de Fu reconcilian con la vida y contrastan con un desolador episodio que sucedió también en China, concretamente en la provincia de Qingxiang. El suceso ocurrió el pasado lunes 4 de febrero cuando once funcionarios del Gobierno de Qingxiang exigieron a Chen Liandi y a Li Yuhong que pagaran una multa de entre 30 mil y 40 mil yuanes (más de 4700 dólares) bajo amenaza de arresto. La razón era que estos padres habían violado la política del hijo único por tener un tercero. 

El bebé de 13 meses resultó muerto en el marco de la disputa entre sus padres y el grupo de funcionarios que pretendían multar al matrimonio. Los padres se negaron a pagar la multa y se desató una fuerte discusión durante la cual el bebé cayó al suelo y fue atropellado por uno de los coches de los funcionarios, sin que los padres pudieran hacer nada. Aunque fue hospitalizado, finalmente falleció. 

El suceso ha provocado que miles de personas se hayan concentrado ante la sede del Gobierno local para exigir responsabilidades a sus dirigentes, según han informado varios testigos a la agencia de noticias Xinhua. 

Después de la multitudinaria protesta, la Policía local ha detenido al jefe del Partido Comunista de China (PCCh) en Qingxiang y al conductor, identificados como Bai y Cheng, por estos hechos. 

El régimen comunista solamente permite tener un hijo a las parejas de las ciudades y hasta dos a las parejas de las zonas rurales. Grupos pro Derechos Humanos han denunciado numerosos abusos en aplicación de esta política de planificación familiar, entre ellos abortos y esterilizaciones forzosos. 

El pasado mes de junio, una mujer de la provincia de Shaanzi (noroeste), Feng Jianmei, fue obligada a abortar en su séptimo mes de gestación porque no pudo pagar la multa de 40 mil yuanes. Tras destaparse el escándalo fue indemnizada con 70 mil 600 yuanes (casi 11 mil 200 dólares).