Francisco Javier Cabrera y Ester Toral, padres de cinco hijos: «La oración nos tiene unidos a Jesucristo, ya que rezar es reconocer que necesitamos que Dios nos eche una mano»

* «Pasarle la Fe a los hijos es un “combate” diario en el que o estás agarrado a Cristo y su AMOR o es muy difícil.  El primer instrumento que tenemos los cristianos es recibir de Dios responsable y amorosamente los hijos, y a educarlos según la ley de Cristo y de su Iglesia que es lo que decimos el día que celebramos nuestro matrimonio en la iglesia. Con hacer eso, ya sería más que suficiente para mostrar a los demás que quieres ser cristiano. Intentamos que sientan que el Señor es su Padre y que los quiere, y para ello les mostramos cuántas cosas les regala el Señor, cosas sencillas, desde unos padres, la ropa, un aparcamiento cerca del cole. Todos los domingos, celebramos juntos el día del Señor, para nosotros es una fiesta y lo celebramos rezando y cantando las maravillas que el Señor ha hecho con el pueblo de Israel y les contamos la vida de los santos»

Camino Católico.-  Francisco Javier Cabrera y Ester Toral son padres de cinco hijos, pertenecen al Camino Neocatecumenal y a la parroquia San Sebastián de Pozoblanco de la Diócesis de Córdoba, en cuya página web son entrevistados y dan testimonio que Dios es el centro de su familia.

Francisco Javier Cabrera y Ester cuenta que “nos casamos el 19 de mayo de 2012 en San Sebastián de Pozoblanco. El Señor nos ha regalado 5 hijos: Juan Antonio (7 años), Miguel (6 años), María (4 años), David (2 años) y Carmen (1 añito). Fue en la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid 2011, donde decidimos casarnos y en el embarazo y nacimiento de nuestro hijo Miguel, nuestra Fe fue probada ya que Miguel venía con problemas y nos invitaban a abortar. Nos ayudó mucho a agarrarnos a Jesucristo. Nuestra Fe creció durante tres años y medio de misión en Francia”.

“Hemos sido bautizados, confesados, hecho la 1ª comunión, confirmados y celebrado nuestro matrimonio en la parroquia de San Sebastián de Pozoblanco. Estamos seguros por nuestra experiencia de Fe que la vida de Fe no se puede vivir solo, necesitas una comunidad que te ayude a levantarte en el momento de las caídas, por lo que el Señor a nosotros nos ha dado la Fe a través de una comunidad que nos ama y nos dice la verdad en el Camino Neocatecumenal, con la cual compartimos nuestra Fe, con una celebración de la Palabra de Dios entre semana y la Eucaristía dominical, y una vez al mes nos juntamos para hablar de la experiencia de Dios en nuestras vidas. Actualmente, somos catequistas de confirmación en la Parroquia. Nuestra aportación a la Iglesia Diocesana es simplemente intentar vivir como familia cristiana (que muchas veces no somos capaces) para poder mostrar a los demás que igual que el Señor nos ama a nosotros ama a todos”, explica este matrimonio.

– ¿Cuáles son los pilares de vuestra convivencia familiar?

– Para nosotros la oración es muy importante, es lo que nos tiene unidos a Jesucristo en el día a día, ya que rezar es reconocer que no podemos llevar nuestra vida, por lo que necesitamos que Dios nos eche una mano y se lo pedimos a través de la oración.

– ¿Qué resulta más complicado en la educación de los hijos en este momento social?

– El poder transmitirles la Fe. Cuando nosotros nacimos, aún se respiraba aire católico en la sociedad, pero actualmente es justo lo contrario, es un ataque constante a la vida cristiana, por lo que el pasarle la Fe a los hijos es un “combate” diario en el que o estás agarrado a Cristo y su AMOR o es muy difícil.

– ¿Qué instrumentos tiene la familia de hoy para manifestarse cristiana?

– El primer instrumento que tenemos los cristianos es recibir de Dios responsable y amorosamente los hijos, y a educarlos según la ley de Cristo y de su Iglesia que es lo que decimos el día que celebramos nuestro matrimonio en la iglesia. Con hacer eso, ya sería más que suficiente para mostrar a los demás que quieres ser cristiano.

– La transmisión de la fe a los hijos es un reto para todos, ¿cómo lo hacéis vosotros?

– Intentamos que sientan que el Señor es su Padre y que los quiere, y para ello les mostramos cuántas cosas les regala el Señor, cosas sencillas, desde unos padres, la ropa, un aparcamiento cerca del cole. Además, todos los domingos, celebramos juntos el día del Señor, para nosotros es una fiesta y lo celebramos rezando y cantando las maravillas que el Señor ha hecho con el pueblo de Israel y les contamos la vida de los santos.

– ¿Qué cosas no dejáis de hacer juntos cada día?

No dejamos de comer y cenar juntos en familia, cuando papá llega tarde de trabajar los pequeños se esperan para poder compartir ese rato en familia, ya que la mesa es un momento de compartir lo que ha ocurrido durante el día.

– ¿Qué lugar ocupan los abuelos en casa?

 Los abuelos son muy importantes en nuestra familia, en primer lugar porque ellos son los que nos pasaron la Fe. Y segundo porque nos ayudan mucho, ya que en sus casas intentan continuar con la educación de fe que intentamos darle a los hijos que el Señor nos ha encomendado.

– ¿Rezáis por algún sacerdote?

 Si, por el tito Juan Antonio que es hermano de Francisco Javier, lo tenemos siempre en nuestras oraciones para que el Señor le ayude a darse a los demás y ser fiel a su vocación. Por supuesto por el párroco de San Sebastián, Gaetano, que está muy presente en nuestra vida de familia.


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