Marie Caroline Schürr, 32 años, paralizada y en silla de ruedas, siempre alegre, amiga de experiencias extremas: «la Virgen María protege mi vida como un tesoro y yo la quiero muy especialmente»

* «Con mi discapacidad, Lourdes es el lugar intrínseco de la ternura. En Lourdes la benevolencia, las miradas, el amor, ahuyentan los sentimientos de vergüenza; en Lourdes no necesito demostrar nada. En Lourdes mi vida está iluminada, puesta bajo la luz y la mirada de María. Antes de ser una enferma soy una persona y una peregrina como todos. Mi valor más importante es el de ser una persona que viene a sacar fuerzas de la fuente, a apoyarse sobre la roca de María, a encontrar refugio en sus brazos de madre… Si considero que el dueño de la vida es Dios, no voy a atacar la vida sino buscar todos los medios posibles para aliviar el sufrimiento. La esencia misma de todo ser humano es su capacidad de darse y de hacer felices a los demás. Darme es dar vida, y dar vida es volver a levantar al otro. Puedo elegir la vida en todos sus combates y regalos del día a día, y a mi vez dar vida a todos los que me cuidan, darles ánimo en su combate junto a mí»

CaminoCatólico.com.- Marie Caroline Schürr, 32 años, francesa, profesora de inglés, paralizada de brazos y piernas, en su silla de ruedas… es una entusiasta de la Virgen María y del santuario de Lourdes. También es una entusiasta de las emociones fuertes: pese a sus discapacidades, se las arregla para practicar esquí, deportes náuticos, aventuras en la playa, senderismo, parapente…

Habla sobre su vida y la superación de barreras y dificultades en su libro Alegría sobre ruedas que acaba de publicar Freshbook en español. Es un libro alegre, lleno de luz. Y parte de esa luz, insiste, le llega a través de la Virgen María. Pablo J. Ginés en dos artículos distintos y complementarios en Cari Filii  y en Religión en Libertad.

“Amo profundamente a la Virgen María. Mi vida está marcada por su presencia sensible en momentos particulares”, explica.

Una intervención… y la Virgen María

Recuerda una ocasión en que su intercesión la ayudó médicamente.

“La intervención más seria a la que me he tenido que someter tuvo lugar un 8 de septiembre, fiesta de la Natividad de María. La operación consistía en introducirme una barra en la espalda para impedir que mi columna vertebral se deformara demasiado. Operación muy peligrosa, largas horas de anestesia y de reanimación, semanas guardando cama, pillé una mala bacteria, un estafilococo dorado cuyas consecuencias habrían podido ser graves. No se me podía aplicar ningún tratamiento, así que hicimos una novena a Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa. El noveno día había desaparecido.”

Lo cuenta como ejemplo de su convicción: “María me protege, protege mi vida como un tesoro y yo la quiero muy especialmente”.

Marie Caroline Schürr en Lourdes
Marie Caroline Schürr en Lourdes

Otra ocasión: de la mano al quirófano

“En otra operación había llevado una figurita de Nuestra Señora de Lourdes, sujeta en la palma de la mano. María me siguió al quirófano, me durmieron con ella y así pude ponerme en sus brazos con confianza. Pensaba que no la encontraría al despertarme y me dije que sería un regalo para quien la encontrara. Dos días más tarde, mira tú por dónde, volvía a mi habitación en las manos del cirujano. Por lo que parece era conmigo con quien quería quedarse. ¡Gracias, querida María!”

Lourdes: un faro de luz y dulzura

Marie Caroline es una devota peregrina del santuario de Lourdes. “Faro en el océano de mi vida, faro que aclara, faro que guía, faro que asegura”, escribe ella del santuario. “Dulzura de ese lugar mariano, dulzura del encuentro con María”.

“En los encuentros que tengo en Lourdes, en un corazón a corazón con María, existo y soy amada por lo que soy. Dan igual mis estudios, mis diplomas, mi pasado, mi historia, mi discapacidad; la Esperanza se vive aquí y ahora con lo que soy y allí donde estoy. Lourdes, lugar de encuentro, lugar de relación”.

Para ella, el baño en las piscinas de Lourdes tiene un gran significado. “Dejarme bañar en las piscinas es ponerme totalmente en manos del otro, que me conducen a las manos de María. Dejarme bañar acostada, como el paralítico; dejar que me sumerjan para que me levanten de nuevo”.

“Una vez, uno de mis ahijados, con cinco años, después de habernos sumergido en esas aguas que dan Vida, se acerca, se sube a mi silla y se inclina para susurrarme al oído: ¿Estás curada ya? Bendito corazón de niño. Ese deseo que él llevaba en su oración me dejó frente a la interrogación tan justificada de la curación. ¿Y si pasara de verdad? ¿Y si mañana por la mañana pudiera levantarme sola?”

“En Lourdes se han declarado muchas curaciones físicas y cada día se reciben curaciones y conversiones en lo secreto, en los cuerpos y corazones. Misterio de ser curado, misterio de ser elegido por Dios, misterio que no pertenece más que a Dios”.

Encuentro con los demás: ayudar y dejarse ayudar

Para Marie Caroline Schürr, Lourdes es lugar de encuentro, con María (“que me ayudará a decir sí a mi vida, a todo lo que la hace sufrir, en esta Esperanza de que nada es en vano”), encuentro con Santa Bernardette (“con una salud muy frágil, María la escogió, respeto inmenso, delicadeza del corazón que invita”), encuentro con las personas que sufren, “misterio de Esperanza, misterio y victoria de la vida”.

Como discapacitada, Marie Caroline dice que se deja ayudar… pero ella también quiere ayudar a su vez, quiere que se le permita hacer lo que sí puede hacer, para caminar junto a los otros. Busca ese encuentro entre iguales, quiere aportar algo, como su testimonio, su experiencia, su amistad.

Le gusta, por ejemplo, dar testimonio de fe y superación ante los jóvenes que vienen al santuario a aprender del misterio de la fragilidad de los enfermos. “Dar testimonio no se puede imponer, es regalar algo muy íntimo”, señala.

La gente, cuando conoce a Marie Caroline, le da gracias: “me has hecho entender que la felicidad está más en lo que somos que en lo que tenemos”, le dicen algunos. Una vez dos adolescentes la escucharon y vinieron llorando a hablar con ella, “en una comunión verdadera, del corazón”. Otra vez ella acompañó a dos niños discapacitados de una familia, “haciéndonos cada uno Simón de Cirene de los demás”.

Marie-Caroline explica su experiencia de ternura con la Virgen en Lourdes (en francés)

La sabiduría de la fragilidad

Esa es la fragilidad sabia de Lourdes. “La fragilidad que se acoge no está ni sobreprotegida ni infantilizada sino que, sencillamente, se vuelve hermosa y plenamente viva”.

E insiste: “con mi discapacidad, Lourdes es el lugar intrínseco de la ternura. En Lourdes la benevolencia, las miradas, el amor, ahuyentan los sentimientos de vergüenza; en Lourdes no necesito demostrar nada. En Lourdes mi vida está iluminada, puesta bajo la luz y la mirada de María”.

Recuerda que “antes de ser una enferma soy una persona y una peregrina como todos”. “Mi valor más importante es el de ser una persona que viene a sacar fuerzas de la fuente, a apoyarse sobre la roca de María, a encontrar refugio en sus brazos de madre”.

Marie Caroline es una entusiasta de las excursiones con deportes extremos y sensaciones fuertes
Marie Caroline es una entusiasta de las excursiones con deportes extremos y sensaciones fuertes

Explorar la vida… y el alma

Marie Caroline es profesora de inglés en institutos: la primera clase cada curso consiste en explicar a sus asombrados alumnos cómo afronta su discapacidad, romper el tabú. Poco a poco ellos irán asombrándose de su alegría, adoptando también su entusiasmo por la vida.

Su espíritu aventurero no se limita a las experiencias deportivas, sino que implica también explorar el alma, la suya propia y la de muchas otras personas. Tiene vocación exploradora, de disfrutar lo concreto en cada momento, que empezó con las chicas guía (las scouts femeninas).

“Los scouts discapacitados con los que crecí cuando era jefa scout me enseñaron el verdadero sentido de la vida. Joven estudiante, descubría hasta qué punto estas muchachillas tocadas por una discapacidad motora o mental tenían en ellas un tesoro inmenso, un misterio que podría desentrañar si aceptaba mi miedo, mi incomprensión, e iba a descubrir los frutos inmensos que había en cada una, más allá de la discapacidad”.

“Ser scout fue una aventura increíble de la que disfruté varios años con una alegría inmensa, una verdadera escuela para aprender el sentido de la vida: las salidas juntas, los campamentos de verano en plena naturaleza, fogatas y olimpiadas adaptadas, grandes juegos, concursos de cocina… todo estaba adaptado y se parecía a actividades scout normales tanto como era posible… la alegría de cada una, la alegría de estar juntas, de jugar, crecer, enriquecerse juntas. Crecí al lado de chicas más jóvenes que yo y ellas me enseñaron hasta qué punto lo esencial era vivir en el momento presente, hacer cosas juntos, saborear la sencillez, la verdad y el servicio”.

La vida se disfruta compartiéndola

Marie Caroline lo tiene claro: la vida se disfruta compartiéndola. Así, con otros tres amigos puso en marcha la asociación Vis de Joie (www.visdejoie.fr, “Alegría de Vivir”) con la que impulsar viajes, deportes y aventuras con amigos. “Vis de Joie es romper con nuestro día a día, a veces difícil, quebrar la soledad, irse de vacaciones o de finde por Francia o al extranjero, vivir la Amistad con A mayúscula, entre jóvenes con discapacidad motora y jóvenes válidos, surfear la ola de la vida”.

Santa Teresita y Martha Robin

Y en la exploración espiritual, se ha tomado de la mano de Santa Teresita de Lisieux, su “hermana de alma”. Siendo Mari Carol de pequeño tamaño, apreciando las cosas pequeñas, ¿cómo no aprender de la gran santa de lo pequeño?

También ha aprendido de una mística de movilidad reducida como Martha Robin, en proceso de canonización, que pasó 50 años paralizada en una cama, casi a oscuras porque la luz le dañaba.

Foi et Lumière, Jean Vanier…

Jean Vanier: "Dios elige a los locos y a los débiles  para transformar a los que no siguen más que su deseo de poder"
Jean Vanier: “Dios elige a los locos y a los débiles para transformar a los que no siguen más que su deseo de poder”

Enlaza fe, vida, amistad y crecimiento también en la comunidad Foi et Lumière (www.foietlumiere.org), “lugar de dulzura, de sencillez, de amistad verdadera”, en el trato con sus discapacitados psíquicos y sus familias y amigos: “dar nuestra presencia, recibir cien veces más”.

Y reflexiona sobre el valor de la vida a menudo con los pensamientos de Jean Vanier, un gran filósofo de la vulnerabilidad, de la generosidad y disposición. “El amor solo se alimenta de amor. No se aprende a amar más que amando. Desde que el cáncer del egoísmo se instala, rápidamente se propaga mediante las actividades cotidianas. Cuando el amor comienza a crecer, este amor es sacrificio, don y comunión, penetra la lengua, los gestos y la carne”, escribe Jean Vanier, y ella lo confirma.

También colecciona citas de muchos otros maestros espirituales. “Dios se sirve de los vientos contrarios para conducirnos a puerto“, decía el beato Charles de Foucauld. “Nadie más que tú puede ser tú”, proclama el jesuita Étienne Greu.

Marie Caroline Schürr practicando parapente
Marie Caroline Schürr practicando parapente

Alzar la voz ante la cultura de la muerte

Carol siente una vocación a alzar la voz por los que no tienen, por los que son silenciados y acallados. “Dios elige a los locos y a los débiles para transformar a los que no siguen más que su deseo de poder“, escribe Jean Vanier.

“No puedo quedarme callada ante las leyes recientes sobre el final de la vida y los debates sobre el valor de la vida humana. Hoy en día no puedo callarme frente a este ataque contra la Vida, ataque contra el respeto de la fragilidad. Estas leyes y proyectos son un ataque a las personas y enfermas o discapacitadas que aman la vida y la dignidad de todos”, denuncia en Alegría sobre ruedas”.

Ella pide aplicar medios para facilitar la vida a enfermos y discapacitados, no para matarlos. Ve claro que una sociedad religiosa se esforzará más por ayudar a vivir mejor a sus enfermos. “Si considero que el dueño de la vida es Dios, no voy a atacar la vida sino buscar todos los medios posibles para aliviar el sufrimiento”, escribe.

“La esencia misma de todo ser humano es su capacidad de darse y de hacer felices a los demás. Darme es dar vida, y dar vida es volver a levantar al otro. Puedo elegir la vida en todos sus combates y regalos del día a día, y a mi vez dar vida a todos los que me cuidan, darles ánimo en su combate junto a mí”.

Toda la cultura del aborto y la eutanasia, dice “es como una huida de la realidad, el rechazo de aceptar que un día la fragilidad nos alcanzará a todos”.

El ser humano tiene 4 dimensiones: solo se atiende una

“Hay cuatro dimensiones en el ser humano: física, social, espiritual y moral. Lo que afecta a una de ellas me impide vivir plenamente. Las leyes que quieren apagar mi vida afectan a las 4 dimensiones, pero no nos fijamos más que en la visible, porque es la que los hombres y máquinas pueden manejar. ¿Dónde están las otras tres?”

“Yo elijo luchar con mi enfermedad, pero mañana otro puede juzgar que ya no soy útil. El bebé abortado, la persona discapacitada a la que se le aplica la eutanasia, el suicidio asistido, el anciano sedado…: es miedo a la voz de los pequeños y los pobres. Se ahoga su grito y su sed de amor, su clamor extremo por ser amado y reconocido, con sus necesidades y con la fragilidad que queremos matar”, denuncia esta luchadora.

Amor, humor, luminosidad…

“Alegría sobre ruedas” cuenta, en sus doscientas páginas, muchas anécdotas de aventuras y retos superados con paciencia, amor y humor. Marie Caroline sabe hacer bromas de todo tipo de circunstancias que se encuentra con su silla de ruedas adaptada y su coche. Sabe, además, suscitar una cultura del agradecimiento con sus textos y anécdotas.

Puede conseguir el libro aquí en Tienda Creo

Es un libro luminoso, para beber en pequeños sorbos, para aprender a pararnos y disfrutar, para aprender a alabar a Dios y a dar gracias. O como dice la Ley Scout: “el scout sonríe y canta ante las dificultades”. ¿Y no somos todos exploradores de la vida?

Comentarios 0

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *