Nos arraigamos en el Señor o nuestra vida será parcial y transitoria / Por P. Javier Alonso

26 de junio de 2012.- (13 TV / Camino CatólicoHomilía del padre Javier Alonso en la eucaristía del 20 de junio de 2012, miércoles de la 11ª semana del Tiempo Ordinario, ofrecida por 13 TV, en la cual medita respecto al deseo permanente de Dios de echar raíces en nuestro corazón. Lo hace a partir del evangelio de Mateo 6, 1-6 – 16-18.  Vivir arraigados en Cristo es distinto de  tener un conocimiento de Él, rezar tres Aves Marías por la noche, acordarnos alguna vez del Señor cuando estamos angustiados o hacer un acto bueno de filantropía de cara a los demás. Dios siempre se acuerda de nosotros y nos tiene presentes: siempre nos está dando vida. El corazón del hombre es siempre parcial y transitorio en todo lo que hace. O nos arraigamos en el Señor o nuestra vida será parcial y transitoria.

Como ejemplo de persona arraigada en Cristo habla del testimonio vital de la doctora África Sendino, de Madrid, quien murió después de afrontar un cáncer.  Le encargó al sacerdote del hospital Pablo d’Ors que escribiera sus últimos meses de vida, que han quedado plasmados en el libro “Sendino se muere”, que acaba de ser publicado por Fragmenta Editorial. África Sendino deja la siguiente reflexión espiritual como testamento vital:

“Dios ha querido que dedicara mi vida a ayudar a los demás, pero no ha querido que me marchara de éste mundo sin dejarme ayudar por ellos. Dejarse ayudar es un nivel espiritual muy superior al del simple ayudar. Porque si es bueno ayudar a los demás, es mejor ser ocasión para que los demás nos ayuden. Quien se deja ayudar se parece a Cristo más que quien ayuda. Pero nadie que no haya ayudado a sus semejantes sabrá dejarse ayudar cuando le llegue su momento. Sí, lo más difícil de éste mundo es aprender a ser necesitado”.

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