César Quintana padeció un infarto y vivió una experiencia cercana a la muerte: «Los doctores no saben cómo puedo seguir con vida. Fue un milagro de la Virgen que me salvara»

* «Porque como me dijo esa vez el doctor, el 19 de agosto del 2016 es tu nueva fecha de nacimiento. Yo volví a nacer hace cuatro años. No solo ese fue el milagro, sino que mi corazón resistió y no presenta ningunas secuelas. Los médicos me explicaron que normalmente el corazón que infartó queda con serias secuelas, pero mi corazón presenta ritmo y frecuencia cardiaca normal. Trato de llevar una vida acorde a lo que Jesucristo quiere porque mi objetivo es llegar a Jesús a través de la Virgen María. Cambió totalmente mi vida y valoro muchísimo las cosas sencillas. Trato de vivir de otra forma»

Camino Católico.-  Vivir una experiencia cercana a la muerte sin dudas cambia la vida de cualquier persona. Sin embargo, no todos pueden contar la historia y estar seguros que esa experiencia no dejó secuelas en su cuerpo, más aún cuando se trata de un infarto al miocardio, una patología clínica que siempre deja innumerables rastros en el corazón. En esta historia el protagonista, César Quintana, cuenta al diario La Nación de Paraguay cómo la Virgen María lo dejó ileso luego de un fuerte infarto, ocurrido hace cuatro años y del que hoy en día no queda rastro alguno.

“Creo que la Virgen María quería que dé mi testimonio de lo que me pasó, porque hace unos días soñé con Ella. Fue algo increíble, una visión humanamente imposible de describir”, comenta César Quintana con cierta emoción en la voz, al momento de ser contactado por nuestro medio para dar a conocer el milagro que obró en él la Virgen María.

Continua diciendo que tal vez ese sueño era un presagio de María para que su historia de vida pueda llegar y tocar el corazón de otras personas. “Soñé a una Virgen impresionantemente bella que irradiaba luces, la soñé muy brillante. Me pregunté, ¿qué es esto?, porque uno sueña siempre a los padres o abuelos, pero nunca escuché que alguien le sueñe a la Virgen María y ahora me llaman para dar mi testimonio”, manifiesta.

Desde muy pequeño fue miembro de la legión de María con su abuela y su madre, a quienes acompañaba en los grupos. Y a medida que fue creciendo, con la llegada de la adolescencia y la juventud, estuvo en tira y afloja con los movimientos que refieren a la Virgen.

“Pero la Virgen María siempre buscó la manera de que yo vuelva nuevamente a ella”, explica y añade que de alguna u otra forma siempre volvía a dejarla a un lado, pero el milagro más grande para que vuelva y se quedé definitivamente fue hace cuatro años, cuando sufrió un infarto.

César junto a su esposa Lilian, su hijo César Augusto y su hija Nicol Magali. Foto: Gentileza

El famoso akãpete

Asegura que antes de que llegara el cambio en su vida, siempre trataba de rezar, “pero nunca le seguí en forma a la Virgen”. Hasta que en el 2016 se dio el milagro para que él pueda tomar el camino que la Madre de Dios quería. “Tuve un problema cardíaco tan grande e importante que los doctores hasta hoy en día no saben cómo es que puedo seguir con vida. Fue tan fuerte el golpe que tuve que fue un milagro que me haya salvado”, confirmó.

Según relata César, tal vez María ya no encontró otra forma de devolverlo al camino del bien. “Entonces me dio el famoso akãpete para que yo empiece a cambiar totalmente mi vida. Porque como me dijo esa vez el doctor, el 19 de agosto del 2016 es tu nueva fecha de nacimiento. Yo volví a nacer hace cuatro años”, asegura muy emocionado.

César junto a su grupo Abrazando a la Mater. Foto: Gentileza

Corazón fuerte, sano y normal

Indicó que hasta ahora no pueden entender cómo pudo resistir ese golpe y resaltó que no solo eso fue el milagro que la Virgen María le otorgó aquella vez. “No solo ese fue el milagro, sino que mi corazón resistió y no presenta ningunas secuelas. Los médicos me explicaron que normalmente el corazón que infartó queda con serias secuelas, pero mi corazón presenta ritmo y frecuencia cardiaca normal”.

Tal es el milagro que obró la Virgen María en César que si llegara a consultar con médicos que no conocen su caso pensarán que es una persona con un corazón que nunca presentó problema alguno. “Si yo me voy a cualquier doctor ahora y le muestro mis estudios cardiacos, ellos jamás van a saber que tuve un infarto. Solo si yo les cuento sabrán lo que me pasó”, dice.

Desde hacer cuatro años valora la vida de una forma diferente. Foto: Gentileza

Meses antes sintió el llamado

En otro momento, César resalta que meses antes de sufrir el infarto junto con su esposa decidieron unirse al movimiento de Schöenstatt. “Eso lo hicimos como pareja, fue ese mismo año en marzo donde conocí a los que ahora son mis hermanos. Nuestro grupo se llama Abrazados a la Mater justamente y en agosto me pasó esto. Creo que la Virgen encaminó todo esto y desde esa vez le seguimos con más firmeza”, sentencia.

Afirma que desde hace cuatro años toda su familia está más unida y sigue con más fuerza a la Virgen. Ahora su hija y su hijo también se unieron al grupo, de a poco. “Trato de llevar una vida acorde a lo que Jesucristo quiere porque mi objetivo es llegar a Jesús a través de la Virgen María. Cambió totalmente mi vida y valoro muchísimo las cosas sencillas. Trato de vivir de otra forma”.

Meses antes del infarto César y su esposa decidieron seguir a la Virgen. Foto: Gentileza

Sostiene que de esta forma la Virgen le dio la oportunidad de cambiar su vida, valorar a su familia y amigos y prepararse para cuando Ella lo llame. “Confíen en la Virgen María porque Ella está presente y orándole a Ella te soluciona todo, Ella tiene todo encaminado. Ella obra milagros, con Ella se puede conseguir lo que uno quiere de corazón toda vez que sea bueno”, concluye.


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