Mariana Vicente Mezzalira Passoni, madre de 8 hijos: “Mi marido y yo decidimos abrirnos a la vida, aceptar los hijos que Dios nos enviara”

“El hecho es que es difícil para las personas entender que nosotros recibimos la Palabra de la Iglesia, optamos por tener una familia numerosa, decidimos arriesgar en el Señor, y que al final, esa es una elección que sólo nosotros dos podemos hacer (al final, aquí entra el fuero interno de la pareja, ¿no es así?), y que no me arrepiento ni un momento. ¿Si vienen más? Serán acogidos con toda la alegría. Dios nos ha dado los hijos y también las gracias para educarlos con mucho cariño. Son niños lindos, educados, amorosos, inteligentes (soy mamá gallina, asumido), maravillosamente inquietos y son la alegría de nuestra casa”

de abril de 2017.- (Mariana Fernando / Aleteia/ Camino Católico) Me llamo Mariana, tengo 34 años y soy mamá de ocho hijos (ningún gemelo). Mi marido y yo nos casamos hace 12 años y, desde el noviazgo, decidimos abrirnos a la vida, es decir, aceptar los hijos que Dios nos enviara.

Y así vino nuestro primer hijo, aún en el primer año de casados, por medio de una cesárea de emergencia (estábamos en las 40 semanas y el bebé entró en sufrimiento). Fueron llegando los otros hijos (en total son cuatro niños y cuatro niñas, con una distancia de más o menos un años entre sí), tienen de 11 años a 9 meses, y todos nacieron por cesárea, por cuestiones de mi salud.

Las personas siempre me preguntan sobre esa elección de dejar que el Señor conduzca nuestra historia y, de esa forma, tener una familia numerosa. Me preguntan si yo “no lo sé evitar”, si fue “por accidente”, si tengo alergia a los anticonceptivos, si mi marido “está de acuerdo” con eso, si no me haré la ligadura de trompas (o mi marido la vasectomía), por qué nacieron por cesárea, si son todos del mismo padre. Me han dicho que estaba estropeando mi cuerpo, que era una irresponsable por “traer hijos al mundo de hoy”, que debía ser rica, que estaba loca.

El hecho es que es difícil para las personas entender que nosotros recibimos la Palabra de la Iglesia, optamos por tener una familia numerosa, decidimos arriesgar en el Señor, y que al final, esa es una elección que sólo nosotros dos podemos hacer (al final, aquí entra el fuero interno de la pareja, ¿no es así?), y que no me arrepiento ni un momento.

¿Si vienen más? Serán acogidos con toda la alegría. Dios nos ha dado los hijos y también las gracias para educarlos con mucho cariño. Son niños lindos, educados, amorosos, inteligentes (soy mamá gallina, asumido), maravillosamente inquietos y son la alegría de nuestra casa.

(Mariana Vicente Mezzalira Passoni, madre de ocho, católica, es maestra de Literatura y Crítica Literaria, profesora, autora del libro “As alegrias e agonias de uma mãe de primeira viagem” y del blog www.maedeoito.blogspot.com)

Imágenes: Facebook

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