Oración a Santa Lucia para crecer en santidad, fervor y fidelidad / Por P. Carlos García Malo

*  «Luminosa significa tu nombre. Santa Lucía te conocerán todas las épocas. Eres luz para las gentes, iluminas con tu ejemplo a los creyentes de todos los tiempos, y nos hacer crecer en santidad, fervor y fidelidad. Virgen, esposa de Cristo, ruega por nosotros y danos la verdadera visión de las cosas: dar la vida por lo que realmente merece la pena vivir: Dios»

Carlos García Malo / Camino Católico.- Cada 13 de diciembre la Iglesia celebra a santa Lucía, virgen y mártir. Siendo una niña, Lucía de Siracusa juró dedicar su virginidad a Dios y más aún cuando sus padres la instaron a casarse con un pagano que la deseaba. Desconcertado e irritado por la negativa, el pretendiente denunció a Lucía ante el prefecto romano Pascasio; la joven terminó siendo llamada a juicio. Durante el interrogatorio, las palabras del prefecto se estrellaban una y otra vez contra la firmeza demostrada por la joven.

Cuando Pascasio la amenazó con llevarla a un prostíbulo, Lucía respondió: «Aunque el cuerpo no sea respetado, el alma no se mancha si no acepta ni consiente el mal». Inmediatamente, el prefecto ordenó el traslado al prostíbulo, pero los soldados no lograron moverla de su sitio, por lo que decidieron rodearla de una hoguera. De nuevo, Lucía resistió, dejando claro que no había llegado el momento de entregar su vida: «He rogado a mi Señor Jesucristo a fin que no me domine este fuego».

En un momento dado Lucía despareció entre las llamas, pero al apagarse éstas, sus agresores comprobaron que no había sufrido el menor daño. No les quedó más remedio que emplear los métodos más brutales: le arrancaron los ojos y le atravesaron el cuello con una espada. Era el 13 de diciembre del año 300. Santa Lucía es la patrona de los invidentes y de los modistas.

Pidamos por intercesión de santa Lucia crecer en santidad, fervor y fidelidad:

De cuna noble y corazón puro.

Luminosa significa tu nombre.

Santa Lucía te conocerán todas las épocas.

Te consagraste al Señor desde joven edad

y a Él solo te darías en esponsales divinos.

Comprometida en matrimonio por tu madre a un joven pagano,

tu negativa le encolerizó

y no soportando el rechazo reveló a las autoridades tu fe en Cristo.

Arrestada e increpada para que renunciases al que ya habías entregado tu vida,

te sometieron a torturas y a un martirio cruento

donde tu sangre derramada

esparció por todo el mundo tu testimonio de amor y fe.

Eres luz para las gentes,

iluminas con tu ejemplo a los creyentes de todos los tiempos,

y nos hacer crecer en santidad, fervor y fidelidad.

Virgen, esposa de Cristo,

ruega por nosotros y danos la verdadera visión de las cosas:

dar la vida por lo que realmente merece la pena vivir: Dios.

Santa Lucía, ruega por nosotros.

Carlos García Malo

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