Tomás Molina, Jefe de Meteorología Televisió de Catalunya: “No creo que la ciencia llegue nunca a descubrir el verdadero Sacramento de la vida, o del bien, de la trascendencia o del amor”

*“Creer en Dios es para mí como amar.No hay un motivo concreto por lo que se ama a una persona, y al mismo tiempo hay tantos que costaría poder enumerarlos. Con la fe me pasa algo similar. Creer en Dios es un hecho, algo que me pasa, y que estoy contento de que sea así”

*“¿Transmitimos  a nuestros hijos las creencias y las maneras de ser que nos enseñaron en casa? Los periodistas, no, pero la sociedad tampoco. Algo tenemos que recuperar en casa para que nos permita bendecir la mesa sin vergüenza, poner un crucifijo en la pared, y un Dios os guarde en la puerta!”

3 de febrero de 2012.- “Tenemos que estar atentos a lo que pasa a nuestro lado y que nos interpele, no puede ser que vivamos despreocupados de nuestro entorno. Juzguemos nuestra capacidad de comprometernos y de cómo podemos ayudar, y, si podemos, hagámoslo. Actuemos. No vale quejarse, hay que aportar soluciones “.Esta filosofía que Tomás Molina, casado y padre de tres hijos, aprendió en Hora 3, intenta aplicarla en casa, en el trabajo y en su vida diaria. Tomás es jefe de Meteorología de Televisió de Catalunya TVC  y presidente del Consejo Catalán de Comunicación Científica.

(Òscar Bardají Martín / Full Dominical / Camino Católico– ¿Por qué cree en Dios?

– Creer en Dios es para mí como amar. No hay un motivo concreto por lo que se ama a una persona, y al mismo tiempo hay tantos que costaría poder enumerarlos. Con la fe me pasa algo similar. Creer en Dios es un hecho, algo que me pasa, y que estoy contento de que sea así, porque, como me pasa con mi mujer o los hijos, ya no concibo la vida de otra manera. ¿Podríamos decir que es un don, una suerte, un privilegio …? No lo sé, pero es una realidad que me acompaña y que me ha hecho como soy.

– ¿Un científico lo tiene más fácil o más difícil para razonar la existencia de Dios?

– Yo no doy muchas vueltas a las cosas. Sí soy triplemente curioso y desconfiado -por mi nombre, por científico y por periodista. Sin embargo, no me parece que a un científico le deba costar más que a otro creer en Dios. Como el conocimiento cada día es más amplio, la ciencia puede explicar cada vez más misterios, pero no creo que llegue nunca a descubrir el verdadero Sacramento de la vida, o del bien, de la trascendencia o del amor. El hecho que hace que queramos ser mejores cada día, que tengamos caridad, que sintamos nuestra alma, quedan en una esfera que difícilmente la ciencia podrá explicar nunca, y quizá tampoco es necesario.

– ¿Los comunicadores cristianos tienen un cierto miedo a la hora de manifestar su fe?

-En el mundo del periodismo, y en el mio en particular, debes tener mucho cuidado en mantener un cierto grado de asepsia de creencias y de pensamientos. No sé si es bueno o malo, pero nuestro país es como es. Socialmente, estamos escondiendo nuestra tradición, e incluso diría que estamos haciendo dejadez de la tradición que nos transmitieron nuestros padres y abuelos.  ¿Transmitimos  a nuestros hijos las creencias y las maneras de ser que nos enseñaron en casa? Los periodistas, no, pero la sociedad tampoco. Algo tenemos que recuperar en casa para que nos permita bendecir la mesa sin vergüenza, poner un crucifijo en la pared, y un Dios os guarde en la puerta!

Comentarios 0