El oscarizado Danny Boyle se declara católico

Es el director de "Slumdog Millionaire", película ganadora de ocho estatuillas

1 de agosto de 2009.-Llegó tímidamente a las salas de cine, con sus actores desconocidos y una historia marginal sobre los niños más pobres de la India. Pero como el héroe de su historia, «Slumdog Millionaire» -una película de bajo presupuesto- ha superado todas las expectativas y ha robado el corazón del público y de los críticos de la Academia, que la han premiado con ocho Oscar, entre ellos el de mejor película y mejor director. Danny Boyle, hijo de emigrantes irlandeses católicos, asegura que en la realización de su película ha influido la formación católica que recibió.

(M. V/La Razón) En unas recientes declaraciones, el oscarizado director ha manifestado que se considera católico «aunque no estricto, pero sí, tengo fe». Boyle se formó en un colegio de los salesianos en Bolton (Reino Unido) hasta el grado de bachillerato y contempló muy seriamente una vocación religiosa, hasta que un sacerdote lo convenció de que ése no era su camino: «No sé si estaba tratando de salvarme del sacerdocio, o al sacerdocio de mí», confesaría después. Boyle asegura creer en la Providencia, ya que «nos pasan cosas que no se explican científicamente», y añade: «De hecho, el destino y la Providencia tuvieron su papel en la propia realización de la película».

La religiosidad católica de Boyle está en sus genes y ha determinado la naturaleza de sus películas. Debutó en el cine en 1994 con «Tumba abierta» a la que seguiría la exitosa «Trainspotting» (1996), «La Playa» (2000), «28 días después» (2002) y la comedia mágico-religiosa «Millones» (2005), entre otras. En esta última, dos niños que afrontan el trauma de la reciente muerte de su madre se convierten en millonarios de la noche a la mañana cuando de un tren cae un bolsa llena de dinero robado, un detalle que los niños desconocen. El más pequeño de los niños cree que el dinero es un regalo de Dios para ayudar a los pobres. A través de sus ojos infantiles la historia se hace mágica, pero como en «Slumdog Millionaire», el deseo de hacer el bien surge de una toma de conciencia de la diferencia entre el bien y el mal, y de que solo el bien hace a las personas merecedoras de amor.

«Lo importante es amar»

En «Una historia diferente», dos ángeles son enviados a la tierra para inculcar el amor en una pareja, como una solución a la crisis de valores. Y en «Slumdog Millionaire», Boyle dice haber intentado que se observen «las fuerzas contrapuestas» del «consumismo frente a lo espiritual del hombre». Su historia es propia de un cuento de hadas: un joven, Jamal Malik, triunfa gracias a su ingenio. El secreto del éxito de Jamal no es su ambición desmedida, sino la nobleza de sus propósitos y su fe en el poder del amor. «Lo verdaderamente importante es respetar la vida y a mar a los demás», concluye el director.

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