Cristian Mariano Deppeler, considerado «vegetal» desde su nacimiento, explica el propósito de cada vida a los que quieren suicidarse: “Naciste para mucho. Tú vales mucho”

“Este vídeo va dirigido a ti que te quieres matar, que te dejó tu mujer o tu marido, o que tienes una discapacidad como yo. Quiero que sepas que hay una salida. Los problemas siempre se pueden solucionar. Hay mucha gente que he escuchado que dice: `No sirvo para nada; para que nací”

10 de octubre de 2014.- (Camino Católico)  Cristian Mariano Deppeler es un joven argentino de la provincia del Chaco, que según describe, al momento de nacer sufrió un inconveniente con la anestesia que le proporcionaron a su madre y esto le produjo una limitación física. En aquel momento, los médicos le dijeron a sus padres que su hijo sería “Vegetal”. Sin embargo, sus padres no se dieron por vencidos y lucharon para que Cristian pueda ser lo que hoy es: Un maravilloso ser, que no solamente pudo acudir a la primaria, secundaria y a  universidad; sino que además, fue capaz de hallar lo más importante de la existencia, el verdadero sentido de la vida.

Cristian cuenta además con una página oficial de Facebook, cuyo propósito es recibir las palabras de todos aquellos que deseen escribirle. Así cuenta su historia en el vídeo:

El vegetal hizo la Primaria en una escuela normal. La Secundaria en el Colegio Nacional de Villa Angela, en Chaco, y la Universidad en Entre Rios Argentina, estudiando Comunicación Social. ¿Discapacitado, yo? ¿Por qué?

Este vídeo va dirigido a ti que te quieres matar, que te dejó tu mujer o tu marido, o que tienes una discapacidad como yo. Quiero que sepas que hay una salida. Los problemas siempre se pueden solucionar.

Hay mucha gente que he escuchado que dice: `No sirvo para nada; para que nací´. Naciste para mucho. Tú vales mucho. Yo muchas veces me pregunto: ¿Por qué? Veía a mis amigos jugar a la pelota y decía: ¿Por qué no puedo jugar a la pelota?.

Cuando entré en la juventud cambié un poco la pregunta. Empecé a preguntarme: ¿Para qué?.

¿Sabes qué? Empecé a conseguir un montón de respuestas. Yo entendí el propósito de mi vida. Pero hay algo más importante: el que tú entiendas el propósito de tu vida. Tú viniste acá con un propósito. Cada día tiene un propósito y yo lo encontré.

Ahora cuando termine este vídeo, piénsalo. Estoy seguro que tu vida tiene un propósito. Adiós. Qué Dios te bendiga.

Cristian Mariano Deppeler

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