José Antonio Borrego, Tete, entrenador del BeSoccer UMA Antequera: «La oración me da paz. No podría vivir sin rezar. Hay que dar gracias a Dios por todo lo que nos regala»

* «Es el mejor calmante para el dolor y la mejor vitamina para afrontar las adversidades de la vida. Además cuando eres capaz de conectar en la oración te inunda una inmensa felicidad que sólo lo puede explicar quién lo ha vivido alguna vez. ¿Y cómo se experimenta eso? Pues rezando mucho»

Camino Católico.-  José Antonio Borrego, Tete, es entrenador del BeSoccer UMA Antequera, el equipo campeón de la copa del Rey de Fútbol Sala y recién ascendido a primera. También es profesor de Religión en dos colegios públicos de la provincia de Málaga y vive su fe con su mujer en comunidades neocatecumenales.

Este entrenador echa la vista atrás a su infancia y recuerda aprender a rezar con su madre, que cada noche antes de ir a dormir le enseñó «buenas noches, hasta mañana si Dios quiere, a soñar con los angelitos», que actualmente rezan sus hijas antes de irse a dormir. En la actualidad, esa forma de relacionarse con Dios es fundamental para él.

«La oración me da paz. No podría vivir sin rezar. Lo encuentro necesario tanto en los momentos de dificultad, porque me da tranquilidad y me hace ver lo verdaderamente importante, como en los momentos buenos, porque hay que dar siempre gracias a Dios por todo lo que nos regala», explica Ana María Medina en Diócesis de Málaga.

Por ese motivo, para Tete la oración está siempre presente, más aún en los momentos importantes de su vida y de la de sus seres queridos. «Es el mejor calmante para el dolor y la mejor vitamina para afrontar las adversidades de la vida. Además cuando eres capaz de conectar en la oración te inunda una inmensa felicidad que sólo lo puede explicar quién lo ha vivido alguna vez. ¿Y cómo se experimenta eso? Pues rezando mucho», afirma.

Ofrenda del Club Deportiva UMA a la patrona del deporte, la Divina Pastora de las Almas

Como maestro de Religión, reconoce que «tengo la suerte de rezar cada vez que comienzo una clase con mis alumnos/as. En mi familia solemos rezar juntos por la noche antes de dormir y damos siempre gracias a Dios cuando nos reunimos en torno a la mesa».

En el deporte, reconoce que la fe «me ayuda a discernir a la hora de tomar decisiones y me da tranquilidad cuando las cosas no marchan como a mí me gustaría. También te hace tener los pies en el suelo ya que mi fe hace que valore lo realmente importante de la vida. A la hora de ganar, «ayudar ayudar» no sé,  pero a mí me ha dado un título de Copa del Rey y un ascenso… (ríe)»

No todo vale para ganar

En sus clases de Religión, Tete relaciona los valores del deporte con los que todo cristiano debe tener. «Pongo un ejemplo,  en mi equipo tenemos un lema: «no todo vale para ganar» y esta temporada, en un partido jugado en casa, mi equipo marcó un gol con un jugador del equipo contrario lesionado. Inmediatamente después obligué a mi equipo a que se dejara meter un gol. Hubo personas que no lo entendieron pero lo volvería a hacer, ya que para nosotros no todo vale para ganar».

A la hora de recomendar una oración, piensa en la primera que aprenden sus alumnos de infantil: “Jesusito de mi vida, eres niño como yo por eso te quiero tanto que te doy mi corazón, tómalo, tuyo es, mío no”.


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