La curación de Víctor Macho Romero, un niño de Riudoms que estuvo en coma, abre la puerta a la canonización del Beato Bonaventura de su mismo pueblo

* El pequeño en el año 2009, cuando tenía 2 años, se ahogó al caer a una piscina y se recuperó ‘de forma inexplicable’ después de entrar en contacto con una reliquia del beato sin que le haya quedado ninguna secuela como vaticinaban los médicos

* Los médicos fueron claros y aseguraron que si el niño sobrevivía, le quedarían importantes secuelas neurológicas, algunas de ellas irreversibles. También dijeron que si se le originaba en las horas siguientes un edema pulmonar o cerebral, acabaría muriendo

En la imagen de la derecha el pequeño Víctor Macho Romero ante los restos del Beato Bonaventura, en la iglesia de San Jaime de Riudoms. – FOTO: ANTONI FONT ANGUERA

20 de octubre de 2011.- La curación de un niño de Riudoms -un pueblo de la provincia de Tarragona en Catalunya, España-  de cuatro años, que estuvo en coma después de haber estado a punto de ahogarse al caer a una piscina, podría servir para que el Beato Bonaventura de Riudoms, de la misma población que el pequeño, sea santificado.  Según publica el Diari de Tarragona, un grupo de miembros de la parroquia, entre los que se encuentran los padres del niño, han presentado una solicitud de inicio y tramitación de la causa de canonización del Beato Bonaventura, que ya está en manos del juez decano del Tribunal Eclesiástico de Barcelona, que estuvo recientemente en Riudoms para estudiar el caso.

Poco podrían imaginarse los padres del pequeño Víctor, que los hechos vividos el 5 de diciembre de 2009 podrían desencadenar en la canonización del Beato Bonaventura. Aquel día, lo que debía ser una tranquila comida en una finca del pueblo de Riudoms se convirtió para la familia Macho-Romero en una auténtica agonía. Después de la desaparición del niño de dos años, éste fue encontrado aparentemente sin vida dentro de una piscina. Tras pasar por el CAP de Riudoms, donde no pudieron reanimarlo, el niño fue trasladado en helicóptero al Hospital de la Vall d’Hebron de Barcelona.

Allí, los médicos fueron claros y aseguraron que si el niño sobrevivía, le quedarían importantes secuelas neurológicas, algunas de ellas irreversibles. También dijeron que si se le originaba en las horas siguientes un edema pulmonar o cerebral, acabaría muriendo. Esa noche, el pequeño Víctor recibió la visita de un matrimonio amigo de sus padres, formado por Antoni Mas y Rosa M. Garcia. El primero ofreció a los padres una reliquia del Beato Bonaventura. La madre la aceptó y se la depositó en el pecho a su hijo, para dejarla después en el cabezal de la cama.

Eso sucedió sobre las 21.45 horas. Sobre las cinco de la madrugada, el niño despertaba del coma. Contra todo pronóstico se recuperó plenamente y, sólo al cabo de diez días, fue dado de alta sin que le fuese detectada ni una sola secuela ni fuese sometido a ninguna rehabilitación. Actualmente, el pequeño Víctor tiene cuatro años y diez meses, cursa sus estudios en el colegio Beato Bonaventura de Riudoms y su organismo no presenta ninguna alteración, ni física ni psíquica, a causa del ahogamiento sufrido.

Por estos hechos, varios ciudadanos de Riudoms han iniciado los trámites para que el Beato sea canonizado. Una vez redactado y presentado el documento de petición, firmado por personas de la parroquia (entre los que hay representantes de la Fundación Beato Bonaventura, así como la Cofradía del Beato y los Franciscanos de Catalunya), la próxima parada será Roma.

Allí, si la petición es aceptada, se designará un postulador del propio Vaticano y un vicepostulador en Catalunya. Entonces se creará un tribunal eclesiástico que dictaminará la presunta procedencia milagrosa del caso.

El franciscano Beato Bonaventura de Riudoms

Miquel Baptista Gran Peris(Riudoms, 24 de noviembre de 1620 – Roma, 11 de septiembre de 1684) conocido como Beato Bonaventura Gran o Fray Bonaventura de Barcelona fue un fraile franciscano, proclamado beato por la Iglesia católica.

Nació en una modesta casa de la calle Butxaca de Riudoms que hoy lleva su nombre. Se casó a los 18 años por expreso deseo de su padre pero quedó viudo a los pocos meses. Tras la muerte de su esposa, ingresó en el convento de franciscanos de Escornalbou y profesó como religioso el 14 de julio de 1641, cambiando su nombre por el de Bonaventura. Los años siguientes estuvo destinado en Mora de Ebro, Figueras, la Bisbal del Ampurdán y Tarrasa.

En 1658 fue enviado a Roma donde fundó el Santo Retiro, cuatro conventos entre los que se encuentra el de Sant Bonaventura en el monte Palatino. Fue consejero de cuatro Papas: Alejandro VII, Clemente IX, Clemente X e Inocencio XI. Murió en Roma en 1684.

En 1775 fue declarado venerable y en 1906 fue beatificado por el Papa Pío X, después de que se dieran por probadas dos curaciones consideradas milagrosas. Una de ellas se produjo en 1790 cuando una mujer, que estaba en estado muy grave tras una caída de caballo, se curó al ser tocada por el beato. La otra curación ocurrió en 1818 cuando otra mujer, que había quedado inconsciente durante tres días después de un parto, se recuperó al ser tocada por unas reliquias del venerable.

En Riudoms se conservan sus restos mortales desde 1972 cuando fueron trasladados desde Roma.

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