Muere en accidente de tráfico el padre Raúl Valencia, a los 60 años, el sacerdote más pequeño del mundo, que ejerció de dentista 11 años, iba a casarse, pero Dios lo llamó a servirlo

* «El Señor me mostró el camino. Siempre estuve en oración. Yo creo que este es el secreto: la oración es estar en contacto con Dios para escuchar su voz, que no sea nuestra voluntad sino la de Jesús. Yo rezó siempre por la chica con la que me iba a casar, puesto que ella forma parte de mi historia, ¡bonita por cierto! Pero ahora disfruto mucho de mi sacerdocio. Tengo mucha gente que me ama, que me quiere, que me acompaña y sueño morir siendo sacerdote, tratando de ayudar a la gente a salvarse a conocer a Cristo»

Vídeo del testimonio vocacional del P. Raúl Valencia de octubre de 2018

 Camino Católico.-  La Diócesis de Tucson en Estados Unidos ha confirmó que el P. Raúl Valencia, sacerdote de su jurisdicción, perdió la vida en un accidente automovilístico el viernes 7 de febrero por la mañana, luego de que dos vehículos se estrellaran en la carretera interestatal número 19. El P. Raúl Valencia, de 60 años, era párroco de la iglesia Santa Mónica, ubicada cerca de West Valencia Road y South 12th Avenue, en el Estado de Arizona. Desde la misma parroquia de Santa Mónica el padre Valencia daba testimonio que publicamos en Camino Católico el mes de octubre de 2018 y cuya página actualizamos hoy en homenaje al que era considerado el sacerdote más pequeño del mundo. Como se puede comprobar en los comentarios al final dela noticia, dos personas nos informaron y publicaron la triste noticia de su muerte bajo su testimonio el mismo día de su fallecimiento. El martes 11 de febrero se celebran dos misas de cuerpo presente y el entierro.


El Departamento de Seguridad Pública informó que la muerte fue instantánea. El choque ocurrió el 7 de febrero en la carretera interestatal cerca de Duval Mine Road alrededor de las 8:00 a.m. (hora local) cuando el presbítero se dirigía a Nogales para visitar a su familia. El P. Valencia fue ordenado en 2003 por Mons. Gerald F. Kicanas, quien era obispo de Tucson en ese momento.

En Twitter, varias personas expresaron sus condolencias.

El Departamento de Policía de Tucson escribió: “Queremos enviar nuestras condolencias a la familia del Padre Raúl Valencia y a la parroquia de Santa Mónica. El Padre Raúl apoyó mucho nuestro compromiso comunitario con la comunidad y apoyó mucho a los agentes de policía que patrullaban su parroquia. Él será extrañado”.

Otro sacerdote local, el P. Rafael Capo, dijo sentirse triste tras “conocer la trágica muerte del P. Raúl Valencia”, quien era “muy conocido y querido por su comunidad cerca de Tucson”. “Un hombre de baja estatura, tenía un gran corazón por su gente. ¡Incluso arrodillado yo era aún más alto que él, pero tenía un corazón más grande!”, sostuvo.

Un feligrés también pidió por su alma: “Hola Edith, ¿podrías decir una oración por el Padre Raúl Valencia, párroco de la parroquia de Santa Mónica en Tucson? Falleció hoy temprano en un accidente automovilístico. Gracias”.

Testimonio vocacional del Padre Raúl Valencia de octubre de 2018 que se visualiza en el vídeo superior

El padre Raúl Valencia mide 1 metro y 28 centímetros de altura. Es el sacerdote más pequeño del mundo y actualmente es párroco de Santa Mónica Catholic Parish Tucson AZ. Sin embargo, el padre Raúl nunca pensó en ser sacerdote y ejerció  como médico dentista durante 11 años en México y lo tenía todo preparado para casarse: anillo de compromiso y la casa puesta.

Dios lo llamó al sacerdocio cuando estaba trabajando con jóvenes católicos para preparar un retiro sufrió una caída y estuvo 3 meses sin poder trabajar. Entonces le invitaron a ir a un retiro y “lo viví pero nunca pensé en ser sacerdote y mucho menos después de once años de ser dentista, profesión en la que disfruté y me realicé mucho. Y los que hicieron el retiro querían que me fuera con ellos como misioneros, pero yo no me veía. Y dije: si acaso como sacerdote, pero no creo porque no me siento llamado. De hecho, recuerdo que trabajando con jóvenes había gente que me decía: doctor, ¿por qué no es usted sacerdote? Y esos jóvenes me caían muy gordos, me caían muy mal. ¿Qué lo dicen porque soy chiquito o porque no me queda otra? Pero lo más interesante es que ellos tenían razón”.

Después del retiro tuvo que comenzar a discernir porque “el Señor empezó a llamarme todos los días en mi cabeza y en mi corazón. Y yo decía: ¡Señor si te estoy ayudando! Tengo un grupo de jóvenes. En mi profesión ayudo a la gente que no puede pagar a un dentista, voy y doy higiene bucal en las áreas pobres… ¿Qué más quieres Dios mío? Si te estoy dando el 50 o el 60 por cien… Pero Él quería el cien por cien. Deje pasar un año para que no fuera como una chispa nada más y entonces dije: Tú ganas Señor. ¡Me voy al sacerdocio! Empecé a escribir una carta a mis pacientes despidiéndome y diciéndoles que me iba al seminario. Y así lo dejé todo”.

Ayudar a la gente a salvarse y a conocer a Cristo

Respecto a la muchacha con quien iba a casarse no cuenta detalles y dice que “pasaron cosas, pero el Señor me mostró el camino. Siempre estuve en oración. Yo creo que este es el secreto: la oración es estar en contacto con Dios para escuchar su voz, que no sea nuestra voluntad sino la de Jesús. Yo rezó siempre por la chica con la que me iba a casar, puesto que ella forma parte de mi historia, ¡bonita por cierto! Pero ahora disfruto mucho de mi sacerdocio”.

El padre Raúl Valencia ironiza con buen humor sobre su estatura física en relación a sus trabajos: “Si antes dejaba a la gente con la boca abierta como dentista, ahora como sacerdote también la sigo dejando con la boca abierta por mi pequeñez. Donde quiera que voy por primera vez soy un impacto, pero Dios se vale de eso: de nuestros talentos de nuestra pequeñez para llamar la atención y evangelizar. Mi pequeñez no es un impedimento, es una fuerza, es una herramienta fuerte para la gloría de Dios y hacer las cosas en su nombre. Es un don de Dios porque rompes barreras y no hay límites.  Decirle a quien por alguna razón se sienta acomplejado y que diga que no se puede hacer que sepa que si se puede hacer. Y sea lo que sean si lo hacemos para la gloría de Dios tiene mayor trascendencia. Entonces tiene sentido lo que hacemos”.

La entrevista concluye asegurando el padre que “tendría miedo si dejara mi sacerdocio. Espero que no porque lo disfruto mucho. Tiene muchos retos, pero a la vez tengo muchas bendiciones. Tengo mucha gente que me ama, que me quiere, que me acompaña y sueño morir siendo sacerdote, tratando de ayudar a la gente a salvarse y a conocer a Cristo”.


Para entrar en el catálogo y en la tienda pincha en la imagen
Comentarios 2

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  1. Es con gran pesar que informo que el Padre Raúl Valencia falleció está mañana en un accidente automovilístico. Está en nuestras oraciones y confiamos que con el mismo amor que Dios lo llamó a ejercer su vocación, hoy lo recibe en su seno. Descanse en paz.