René Santa Cruz llevaba un mes en coma, pensaban que moriría, pero entonces soñó con una Dama de blanco: «Me curó Dios a través de la intercesión de la Santa Virgen María»

* «Estaba en mi cama, en coma, cuando vi en mi sueño, al principio, siete monstruos que llevaban antorchas y daban vueltas en círculo a mi alrededor. Intentaban ponerme en un ataúd con forma de L, que habían clavado antes de meterlo en una tumba. Entonces, una hermosa Dama de blanco, que creí que era la Madre de Dios, apareció de la nada, y dijo suavemente: ‘Te ayudaré; tan solo di esta oración tres veces: ‘Panginoon Hesu Kristo, iligtas mo ako’ (“Señor Jesucristo, sálvame”). Y entonces me desperté»

CaminoCatólico.com.- René Santa Cruz es uno de los locutores radiofónicos más veteranos y conocidos en Filipinas, sobre todo por sus transmisiones deportivas. Con su bigotito y sus sombreros, es inconfundible y una figura popular. Le escuchan multitudes en su programa Big Time Balita en Radio DZBB. Ahora, con 66 años, ha contado una experiencia que toda su vida mantuvo en secreto, excepto para sus amigos y parientes más cercanos: la curación milagrosa que experimentó cuando tenía 17 años, junto con una visión de la Virgen María. Se lo ha contado a Ben Cal, de PTVNews.ph y Pablo J. Ginés lo traduce y sintetiza en Cari Filii .   

Era joven, pobre… y epiléptico

Sucedió en 1969, cuando tenía 17 años. “Colapsé en unas subidas y bajadas de fiebres altas y quedé en un estado comatoso durante un mes. Mi médico, en el hospital Doctor Villa Memorial en Lipa City me diagnosticó una epilepsia que, dijo, me afligiría toda mi vida”, explica el locutor.

Eran tiempos duros y precarios. Sus vecinos le habían cargado físicamente entre varios durante 3 kilómetros hasta el hospital porque no había transportes accesibles.

La visión y la Dama

“Estaba en mi cama, en coma, cuando vi en mi sueño, al principio, siete monstruos que llevaban antorchas y daban vueltas en círculo a mi alrededor. Intentaban ponerme en un ataúd con forma de L, que habían clavado antes de meterlo en una tumba. Entonces, una hermosa Dama de blanco, que creí que era la Madre de Dios, apareció de la nada, y dijo suavemente: Te ayudaré; tan solo di esta oración tres veces: ‘Panginoon Hesu Kristo, iligtas mo ako’ (“Señor Jesucristo, sálvame”). Y entonces me desperté”.

Desorientado, vio a sus padres y hermanos y hermanas llorando. Preguntó: “¿dónde estoy?” Le dijeron que llevaba un mes en el hospital, en coma. Y enseguida volvió a caer dormido.

“Aún soñando, dije la oración tres veces, como me pidió Mamá María. Pero le añadía oraciones a la Santa Trinidad, a Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo”, recuerda.

Entonces vino el doctor y quedó asombrado, al examinarlo, de que se había curado de su grave situación.

“Toma estas medicinas siete años”… pero no podía pagarlas

“Entonces mi doctor me dijo que tomara dos medicinas, Dilantin y Finobar Vital, para mantenerme. Tenía que tomarlas 3 veces al día durante los siguientes 7 años. También me dijo que si sobrevivía después de siete años de tomar las medicinas, mi dolencia epiléptica desaparecería”.

Pero la realidad es que René y su familia eran pobres, las medicinas eran caras y no podían pagarlas ni vendiendo sus propiedades. Y antes de un año René dejó de tomar los medicamentos. Y sin embargo, se mantuvo perfectamente bien.

“Estoy muy agradecido a Mamá María por curarme. ¡Fue un gran milagro! Me curó Dios a través de la intercesión de la Santa Virgen María”, exclama.

“Aún hoy continúo rezando fervientemente la oración”, explica el famoso locutor. Anima a todos a orar por el mundo, para que se salve de la perdición, en estas épocas de desastres. Su oración: Señor Jesucristo, sálvame; Señor Jesucristo, sálvame; Señor Jesucristo, sálvame. Ha tardado 49 años en revelar al mundo cómo la aprendió.

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