Tania Fiolleau, ex prostituta rescatada por Cristo, ayuda a mujeres a salir del tráfico del sexo

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 * "Estaba, quebrantada, y entonces me puse de rodillas. Dios me habló y Él me dijo: “Yo nunca te dejé; tú me dejaste. Pero si tú me entregas tu todo, Yo estoy aquí. Me arrodillé y dije: ‘Bien. Yo lo dejo todo al pie de la Cruz. Yo solamente te pido que me ayudes. Yo me arrojo ante tu misericordia.’ “

tania_fiolleau.jpg22 de enero de 2011.-  La industria del sexo “es un mundo enfermo de sueños quebrantados y promesas vacías, y de mujeres, hombres y niños maltratados, destrozados, y sexualmente abusados,” relata Tania Fiolleau, la autora del libro en inglés titulado Souled Out! (¡Almas vendidas!) en que se exponen los horrores con los que se enfrentan las mujeres que son parte del tráfico del sexo. Para Tania Fiolleau, la lucha es profundamente personal. Ella misma fue una prostituta en tiempos pasados. De hecho, fue una madame que empleó a cerca de 500 mujeres.

Ahora ella ha dedicado su vida a luchar en contra del tráfico del sexo. El año 2010 lanzó un sitio cibernético en inglés en que se busca dar a conocer este problema y en ayudar a las mujeres a salir de dicha industria. Y durante la temporada de otoño, se convirtió en una voz importante en los medios de comunicación, luego que el Tribunal Superior de la región de Ontario anuló las leyes en contra de la prostitución en Canadá. “Yo realmente siento que es tan importante que yo diga la verdad respecto del tráfico del sexo porque si legalizamos la prostitución en Canadá ahora mismo, esto va a ser un desastre,” afirma Tania Fiolleau.

Tania Fiolleau es madre de dos niños. Se adentró en la industria del sexo para sufragar los gastos del caso legal de custodia en contra de un esposo abusivo. Sin embargo, gastó mucho dinero y nada salió como esperaba y optó por arrodillarse y orar momento en el que tuvo un encuentro personal con Jesucristo. Este es su testimonio.

(Patrick B.Craine / Notifam)  Su primer trabajo prostituyéndose lo consiguó Tania Fiolleau después de leer un anuncio clasificado insustancial al que respondió afirmativamente porque fue impulsada por el aliciente el dinero rápido que podía ganar.

En la primera noche se ganó $1,700.00 dólares. Pero, como relata en su libro, ella realmente perdió mucho más. “Cuando regresé a la casa, yo me lavaba una y otra vez, pero no podía sacarme todo lo sucio que ya rodeaba mi corazón y mi alma,” explica Tania. “Nada podía borrar las imágenes de mi mente. Están grabadas en mi memoria para siempre.”

No obstante, ellatania.jpg se quedó dentro de la industria del sexo. Además de poder pagar los gastos relacionados con su caso legal, ella pudo comprarse una casa, automóviles, joyas, ropa, zapatos, o aquello que quisiera. Tania Fiolleau logró mantenerse lo suficientemente enfocada para evitar las drogas, que es lo que hace que las mujeres se mantengan económicamente dependientes de dicha industria del sexo.

El momento de quiebre fue cuando el juez se tomó, lo que ella describe como “nueve meses de infierno” para tomar una decisión en su caso de custodia. “Si yo iba a perder la custodia de mis hijos, eso significaba que yo había luchado por cuatro años y medio, me había arrastrado en el lodo, había vendido mi alma al diablo, había gastado cuatrocientos mil dólares para nada, y me había acostado con todos estos hombres de gratis. Estaba, quebrantada, y entonces me puse de rodillas.”

“Dios me habló y Él me dijo: “Yo nunca te dejé; tú me dejaste. Pero si tú me entregas tu todo, Yo estoy aquí. Me arrodillé y dije: ‘Bien. Yo lo dejo todo al pie de la Cruz. Yo solamente te pido que me ayudes. Yo me arrojo ante tu misericordia.’ “, detalla Tania Tania Fiolleau. Doce horas más tarde, ella supo que el juez le había concedido la custodia.

Tania le aseguró al juez que ella se saldría de la industria del sexo una vez ganara el caso judicial. Pero no fue tan fácil. “Uno se hace adicto del dinero. Uno se convierte en un producto del propio ambiente,” asegura.

Dejó de trabajar en el mundo del sexo con éxito en 2002,  pero regresó a él brevemente en 2006. “Yo era débil,  era tan débil y no sabía lo que iba a hacer. Satanás me puso la tentación frente a mí….unos clientes antiguos querían verme de nuevo, y yo regresé a la industria….por un breve,  muy breve, tiempo”, relata Tania

Durante la pasada época de invierno, cercana a la celebración de las olimpiadas de invierno en Vancouver, un hombre le ofreció $1 millón de dólares para ayudarlo a comenzar un burdel. “Yo sabía que Satanás me estaba tratando de tentar, y yo simplemente dije que no,” explica.

Después de abandonar el mundo del sexo, Tania Fiolleau compró un salón de bronceado que estaba a punto de cerrar y lo convirtió en una empresa muy próspera. Pero muchas de sus antiguas prostitutas que estaban todavía adentradas en la industria del sexo -algunas llevaban más de diez años- vinieron a su salón como clientas. Tania dice que se sintió interiormente convencida de que tenía que hacer todo lo que pudiese para ayudarlas.

Ella cuenta que oyó a Dios decirle: “Tania, no hay mejor persona que tú para hacer esto, porque tú fuiste una de ellas, tú fuiste una madame y tú tienes que dar el paso. Sin embargo, continua contando Tania "Yo abandoné aquel negocio….Cerré las puertas y ni siquiera lo vendí. Simplemente me marché.”

Tania empezó a escribir un libro y sin ingresos perdió su casa por ejecución hipottania_fiolleau_souled-out_cover__2.jpgecaria. Ella comenzó a vivir en hoteles, luego en un campamento, y seis meses más tarde estaba viviendo en su automóvil y escribiendo en teclado todos los días en el restaurante Starbucks.

Ella describe lo sucedido en una noche lluviosa, estando en su automóvil, cuando empezó a llorar mientras su hijo estaba sentado a su lado haciendo sus asignaturas: “Yo lamento tanto que te encuentras en esta situación por culpa mía. ¿Qué clase de madre soy?….Yo no sabía que esto iba a ser tan difícil. Mi hijo simplemente me miró, se sonrió y dijo: ‘Mamá, yo estoy bien contento donde me encuentro ahora mismo….Yo prefiero saber que mi mamá está haciendo esto de ahora que lo que hacía antes.’ “

El libro de Tania Fiolleau, Souled Out!, fue publicado en octubre de 2010 y se ha publicado una segunda edición que acaba de salir a la venta. El dinero de las recaudación es utilizado para sostener su obra benéfica.  Ella se sintió profundamente asombrada del hecho que Dios la haya preparado para el lanzamiento de su campaña en contra de la prostitución justo cuando, durante la temporada de otoño, las leyes en contra de la prostitución fueron anuladas por la juez Susan Himel del Tribunal Superior de Ontario.

“Si legalizamos la prostitución….vamos a fomentar el crecimiento de la industria mucho. ¿Por qué estamos animando a nuestras mujeres que vayan y se hagan prostitutas en burdeles? Deberíamos estar impulsandolas para que sean mujeres virtuosas, mujeres educadas”, razona Tania. 

Además considera Tania Fiolleau  que se necesitan enfocar los esfuerzos en los hombres que buscan a las prostitutas, en las personas que reclutan a las mujeres para la industria y en los padrotes de las mismas: “Si podemos eliminar la demanda, entonces podemos eliminar el suministro. Nunca lo suprimiremos del todo pero podemos aspirar a acabar con el máximo posible.”

Por otro lado, Tania argumenta que la victimización de las mujeres en la industria del sexo está también sostenida por personas que se enfrascan en la pornografía y hasta en formas degradantes de la música y aevera en su web: “Tú eres parte de esto también, porque tiene que haber personas que den el paso para que hayan víctimas. ¿Realmente vale la pena la emoción momentánea de una auto-gratificación que solamente dura unos pocos minutos? Usted está destruyendo las vidas de incontables mujeres con sus actos y alimentando el monstruo en que se ha convertido la industria del sexo.” tania_fiolleau_1.jpg

Tania Fiolleau también critica el fenómeno de los disfraces de padrotes y prostitutas que se usan en la Noche de las Brujas, y en las camisetas con frases que se leen como ‘estrella del cine pornográfíco.’ En este sentido advierte a quienes lo hacen: "‘Usted lo está revistiendo con fascinación, en lugar de darle reconocimiento al dolor que estas mujeres padecen, porque ellas están escondidas detrás de esa máscara de belleza y la sonrisa fabricada. Eso es un personaje que ellas construyen como un mecanismo de soporte.”

Actualmente, Tania Fiolleau vive en un residencial público. Es una cristiana comprometida, y espera poder ayudar a todas las mujeres que le sea posible: “Yo me encontraba ganando toneladas de dinero, con un negocio propio, dueña de mi casa, para vivir ahora literalmente en la pobreza. Nunca hubiera podido llegar hasta aquí y prestar mi ayuda sin el Señor. Realmente Dios me puso esto en mi corazón. No lo puedo explicar…Cuando Dios me habla, yo le escucho.”

Tania está en proceso de comenzar una organización de caridad, que espera le traerá “felicidad, esperanza, sanación y un santuario de bienestar” a las mujeres que se salen de la industria del sexo. “Si yo puedo evitar que por lo menos una sola muchacha no sufra siquiera la mitad del dolor por el que yo pasé, entonces el hecho de que di el paso adelante para luchar contra esto y pasar por lo que paso en estos momentos, habrá valido la pena”, concluye. 

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