Alicia Torres decidió ser monja para atender a los pobres «cuando hacía Adoración Eucarística y se creó una relación con Cristo: escuché la invitación a ser totalmente del Señor»

* «¡Los planes del Señor para mi vida son perfectos!  Hay una increíble y poderosa relación entre el Señor y su presencia en la Eucaristía, y entre esta y su pueblo, sobre todo con los pequeños, los pobres y los que sufren.  No puedo imaginar una vida diferente del acompañamiento de hombres y mujeres en las circunstancias más difíciles de su existencia, suscitando en ellos un suspiro de esperanza también en las situaciones más adversas. También en este lugar donde ahora vivo, donde los disparos de armas están a la orden del día. Pero nunca tengo miedo, porque sé que he sido llamada aquí por el Señor y que Jesús está íntimamente unido a mí, y es mi fuerza»

Camino Católico.-  La hermana Alicia Torres explica que su vocación está «íntimamente ligada al Bautismo y a la Eucaristía», de los que se nutre para apoyar a las personas que encuentra y que viven «incluso en las situaciones más adversas» explica a Vatican News. Su compromiso en la escuela para acompañar a los niños al conocimiento de Jesús y para la formación de sacerdotes aptos para predicar la Eucaristía.

Todo empezó cuando Alicia Torres estaba matriculada en cursos de licenciatura de la Loyola University. Teología y Bioética estaban en su menú académico. Pero durante este periodo Alicia empezó también a pasar bastante tiempo en adoración eucarística. Un tiempo que después se reveló precioso y que la condujo a crear una “verdadera relación con Él”.

No solo la Eucaristía se volvió a sus ojos más “verdadera” sino sobre todo que su fe, hasta entonces muy intelectual, se transformó en “una fe del corazón: ¡este es Jesús!”. Fue solo el inicio: cuanto más “reales” se volvían su vida y su participación en la misa, más sentía crecer en ella una progresiva e irrenunciable “invitación a ser totalmente del Señor, haciéndome monja”.

Sor Alicia Torres, la segunda por la derecha, con su comunidad de las Hermanas Franciscanaa de la Eucaristía

Los planes del Señor son perfectos

Se unió así a una nueva fundación, las franciscanas de la Eucaristía de Chicago. Alicia todavía hoy se pregunta cómo el Señor la quiso conducir a esta especial forma de vida religiosa entre Jesús sacramentado y la realidad ardiente de la pobreza, porque antes nunca había tenido ningún contacto con la realidad del servicio a los pobres.

Pensó que en el fondo esta nueva misión fuera un desarrollo del empeño en los movimientos por la vida, en los que se había comprometido desde la época del instituto. Sea como fuere, hoy mirando hacia atrás a sus 13 años de compromiso y vida en esta congregación religiosa, no puede dejar de observar con asombro que “¡los planes del Señor para mi vida son perfectos!”.

Sor Alicia, mirando a su vocación, explica cuál es la conexión entre el carisma de san Francisco de Asís y la Eucaristía:

Sor Alicia Torres en 2016

“Muchos no conocen la profunda gracia eucarística que caracterizaba la personalidad espiritual de san Francisco. Después del Concilio Lateranense IV escribió una carta a cada sacerdote del mundo para enfatizar la práctica del respeto y de la reverencia a la Eucaristía, que se había aconsejado por los padres conciliares”.

Para sor Alicia y sus hermanas la misión con los pobres a través de la enseñanza y la evangelización se sostiene a través de una especial “relación con Jesucristo en la Eucaristía”. “Hay una increíble y poderosa relación entre el Señor y su presencia en la Eucaristía, y entre esta y su pueblo, sobre todo con los pequeños, los pobres y los que sufren”.

La experiencia con los niños

Sor Alicia vive y trabaja como profesora de religión en un pobre suburbio de Chicago. “La Eucaristía está en el corazón de mi clase, es el corazón de la experiencia religiosa de mis niños”.

Una experiencia que testimonia que invitar a los niños al encuentro con el Señor les conduce después necesariamente a creer y apreciar la presencia de Jesús en el sacramento. “Dos meses después de la lección sobre la Eucaristía, pedí a uno de mis niños, que tiene alguna dificultad de expresión, hacer un dibujo sobre Jesús. Él dibujó un círculo con una cruz en el centro. Le pregunté qué había dibujado y él me respondió con naturalizad y complacencia ‘¡Dios!’”.

Formar a los sacerdotes para que sean predicadores de la Eucaristía

La misión eucarística de sor Alicia ahora se está desarrollando a escala nacional a través de una iniciativa de los obispos estadounidenses que involucra a sacerdotes predicadores de la Eucaristía, con motivo del National Eucharistic Revival que empieza el 19 de junio de 2022, fiesta del Corpus Domini, para concluirse con el congreso eucarístico nacional del próximo año. La religiosa ha empezó a trabajar en el comité ejecutivo de este proyecto ya desde el verano pasado “junto a muchos otros maravillosos líderes del catolicismo laico”, asignándole el papel específico de la formación de los sacerdotes llamados a convertirse en “predicadores eucarísticos nacionales”.

El grupo de sacerdotes predicadores de la Eucaristía (Foto cortesía de la USCCB)

“Ha sido increíble – continúa sor Alicia – ver cómo los sacerdotes se hayan adherido con entusiasmo a esta nueva misión; y cómo esta haya contribuido a renovar su vocación sacerdotal, que goza de la especificidad de llevar al pueblo a la Eucaristía, y la Eucaristía al pueblo. Pero ha sido muy útil también para mí como edificación de mi ser religiosa, haciéndome comprender mejor mi papel específico en la Iglesia, a través de algo tan esencial como la Eucaristía”.

Al lado de quienes sufren con la fuerza de Jesús

Sor Alicia describe la propia vocación íntimamente conectada al Bautismo y a la Eucaristía, y a la relación inseparable entre los dos sacramentos. “No puedo imaginar una vida diferente del acompañamiento de hombres y mujeres en las circunstancias más difíciles de su existencia, suscitando en ellos un suspiro de esperanza también en las situaciones más adversas. También en este lugar donde ahora vivo, donde los disparos de armas están a la orden del día. Pero nunca tengo miedo, porque sé que he sido llamada aquí por el Señor y que Jesús está íntimamente unido a mí, y es mi fuerza”.

Ganó un concurso de cocina en TV para destinarlo al comedor social de su orden

Hace casí siete años,  el 9 de noviembre de 2015, la hermana Alicia Torres, ganó el reality de concursos de cocina “Chopped” (Picado), que emitía Food Network. Ese día los participantes eran personas que realizaban algún voluntariado social. Para ganar debían preparar una ronda de entradas, utilizando sobras de los ingredientes que se utilizan para la cena del Día de Acción de Gracias (como pavo y frejoles), así como un plato de fondo
y un postre.

Sor Alicia transformó las sobras en quesadillas al estilo mexicano. También hizo un plato de estilo mediterráneo con pavo al curry, unas croquetas y una salsa de queso de cabra con frejoles verdes.

El premio que obtuvo la religiosa fue de 10 diez mil dólares que donará al comedor de la misión Nuestra Señora de los Ángeles, donde su congregación atiende a los necesitados y donde ella está encargada de la cocina.

La hermana Alicia Torres, en 2015, ejerciendo uno de los talentos que Dios le dio: cocinar

«El Señor me dio este talento. Creo que la cocina es mi lienzo donde tengo la oportunidad de expresarme creativamente”, aseguró Torres a los jueces.

La hermana decidió ingresar a “Chopped” luego de escuchar que en el programa estaban convocando a religiosas. Para ingresar al programa pasó por una entrevista y fue elegida para competir en el episodio de Acción de Gracias junto a otras tres personas.

Sobre su motivación para participar, la religiosa afirma que «quería hacerlo por Jesús: ser testigo de lo completa que puede ser la vida que está entregada a Dios. También quería representar que a los que están entre nosotras (la congregación), los más pobres, que son muy queridos por Jesús. No es solo una oportunidad para ser un artista sino, lo más importante, es mostrar una profunda gratitud a Dios y a nuestros benefactores por su generosidad que sostiene nuestra vida y nuestro trabajo”.

 “Nuestra vocación religiosa es tener una vida de oración, de testimonio y de servicio. Mi participación en Chopped me da una oportunidad para compartir ese mensaje con el mundo”, explicó entonces.

Fue durante su trabajo en el comedor de beneficencia que la hermana desarrolló sus habilidades culinarias, ya que debía ingeniárselas para preparar la comida con los alimentos donados que recibía. “Nosotras nunca sabíamos exactamente qué tipo de comida íbamos a recibir, así que debíamos ser flexibles y creativas. Realmente he tenido que ampliar mis horizontes para preparar comidas deliciosas y saludables”, dice

Siendo adolescente y antes de ingresar al convento, la religiosa ya horneaba panes y pasteles en su cocina. Además, sus padres siempre le inculcaron la importancia de compartir la comida en familia.

Sor Alicia Torres en plena tarea de atención a las personas

«Tenemos un énfasis en satisfacer no solo el hambre física, sino también el hambre espiritual. Comenzamos cualquier comida con un servicio de oración con una Liturgia de la Palabra de formato, ya que la mayoría de nuestros vecinos no son católicos, sino bautistas. Mantener la Palabra de Dios en el centro nos ayuda a permanecer unidos».

Después de la oración, las hermanas y los voluntarios comparten la comida con sus huéspedes. Indicó que varios se quedan en el local hasta dos horas. “Es increíble ver cómo el Señor junta a los hermanos y hermanas en Cristo para compartir la comida, la fe y un momento de diversión. En nuestra vida, nos esforzamos por compartir el amor y la alegría con todos lo que nos encontremos. Creo que muchas personas se sienten atraídas por la alegría que tienen las hermanas y eso hace que se pregunten si es que la alegría también es posible para ellos”.


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