Brent Crowe, biólogo de tradición presbiteriana, leyó a Benedicto XVI sobre ciencia y fe, se hizo católico, cura, ¡y ahora su madre y su hermana!

Camino Católico.-  Brent Crowe, párroco de Nuestra Señora de la Montaña en Ashland (Oregón, en la frontera con California), está contento: su madre y su hermana se han hecho católicas esta Pascua, 12 años después de que lo hiciera él.

Es una historia de conversión al catolicismo que ha dado varias vueltas, desde su origen como familia presbiteriana no muy devota, que cuenta P.J. Ginés en Religión en Libertad. La clave se dio cuando Brent, adulto alejado de todo lo religioso, leyó una entrevista en la que Benedicto XVI hablaba de la fe y la ciencia como cosas compatibles y complementarias.

Cosas católicas en MASH y Lo que el Viento se Llevó

El capellán Mulcahy de MASH, interpretado por William Christopher, llamó la atención de Brent de niño

Nació en 1967 en una familia de tradición presbiteriana, no muy devota. Entrevistado en Mater Dei Radio, Brent Crowe explicó que de niño le bautizaron presbiteriano y que cuando su familia iba a la iglesia, por razones sociales, era a diversas comunidades protestantes no denominacionales.

En casa tenían una gran Biblia familiar, muy antigua, y a él le gustaba mirar sus dibujos. Su madre le intentó hacer memorizar el Padrenuestro, pero no lo consiguió. De la Biblia y la escuela dominical le gustaba la historia de José y sus hermanos, y la de Navidad.

Pese a ese contexto protestante, de niño ya le interesaban la Virgen y los santos. Se los encontraba en películas y novelas. «En Lo que el Viento se Llevó rezan el Rosario. ¿Quién se fija en eso? Pero a mí me interesaba», comenta. Y en la serie «M.A.S.H», sobre la guerra de Corea, «siempre había un capellán por ahí, y me acuerdo que hablaba de los santos, y me quedé con eso. Yo tenía unos 6 años y aún lo recuerdo».

Trabajando en la naturaleza

De adolescente y joven adulto aún creía en Dios pero ya no iba a la iglesia ni le interesaba el tema religioso. Su trabajo y vocación en esa época le llevaban a trabajar en la naturaleza, al aire libre. Después de sacar un título en veterinaria, trabajó durante 13 años como biólogo para el Departamento de Pesca y Vida Salvaje de Oregón.

«Mientras yo trabajaba en la belleza de la Creación de Dios, ese Dios empezó a trabajar en mi corazón», comenta.

Le molestaba que mucha gente ligara la religión a una opción política concreta. También pensaba que el cristianismo y la ciencia eran incompatibles, y que la fe era algo no razonable, porque así lo proclamaban muchos.

La ciencia y la fe, explicadas por Benedicto XVI

«Recuerdo que un día me senté a repasar las noticias en el ordenador, y había una entrevista al Papa Benedicto XVI. Él hablaba sobre la ciencia y la fe, que revelan dos lados de la misma verdad. Me dije: ‘Vaya, no sabía que los católicos creyeran eso’. Quise leer más sobre el Papa Benedicto y recordé además mi antiguo interés por la Virgen y los santos. El caso es que una semana después salí de una librería católica con un montón de libros para leer y un rosario».

Empezó a rezar el Rosario por su cuenta. Aún necesitó 3 años para hacerse católico. Cuando por fin se apuntó al curso de formación católica para adultos se tomó en serio ya su rezo diario del rosario. En 2009 era plenamente acogido en la Iglesia.

Brent Crowe bendice al arzobispo Sample en 2018, tras ser ordenado sacerdote

La vocación de servir como sacerdote

Después, siendo aún un católico novato, se apuntó a un retiro vocacional animado por un sacerdote. En la adoración y las alabanzas al Santísimo sintió que Dios le hacía resonar en su mente una idea: «Necesito más sacerdotes». Allí él pensó: «bueno, quizá podría ser diácono permanente». Pero pasaba el tiempo y sentía el llamado a servir más y más a Dios. Tardó un par de años más, pero finalmente entró en el seminario.

En su primera parroquia como seminarista se sintió muy apoyado. Algunos colegas de su trabajo, católicos alejados de la fe, le felicitaron sinceramente y le animaron al saber de su vocación. En su crecimiento en la fe se sintió acompañado por el beato Pier Giorgio Frassati, un joven enamorado de la montaña, laico dominico de Acción Católica italiana que murió en 1925 con 24 años.

«Mi familia me había apoyado al hacerme católico, pero no estaban tan contentos cuando anuncié que me iba a hacer sacerdote. Mi padre había muerto 4 años y a menudo me pedían que les ayudara con cosas que había que hacer. A mi madre le ayudaba tenerme cerca. Fue un shock para ella. Mis hermanas me apoyaron al anunciarlo, pero se fueron preocupando al acercarse la ordenación«. Entró en el seminario en 2011 y fue ordenado sacerdote de la diócesis de Portland, Oregón, en 2018.

Su madre y su hermana, católicas novatas

Han pasado 3 años. A sus 77 años, su madre, Judy Crowe, se ha hecho católica este 3 de abril, en la parroquia del Sagrado Corazón de su pueblo, Medford.

Judy Crowe, madre del P. Brent, y su hija Kellie, católicas desde esta Pascua de 2021

Es el mismo pueblo y barrio en el que ella vivía de adolescente. Recuerda que veía a niñas católicas con uniforme entrar en la escuela parroquial y le intrigaban. Ahora ella, profesora jubilada, es una de esas «niñas», con casi 8 décadas de experiencia vital.

Explica en el Catholic Sentinel que le gusta la liturgia católica. «No te limitas a sentarte y escuchar a alguien que predica. En la Iglesia Católica te implicas todo el rato», explica.

«Observar a mi hijo me llevó a la Iglesia. Él no me presionó en absoluto, simplemente pasó así. Él fue un ejemplo silencioso«, explica al Catholic Sentinel.

Otra cosa que le gustó a la señora Crowe fue conocer jóvenes seminaristas que visitaron su granja acompañando a su hijo en diversas ocasiones, jóvenes amables y devotos.

Poder comulgar

El padre Brent Crowe

A veces acompañaba a su hijo a misa. En verano de 2020 ella le preguntó por qué no podía ella recibir la Comunión católica. Ella también amaba a Jesús, recordó. Brent explicó a su madre la doctrina católica: es necesario estar en plena comunión con la Iglesia y aceptar su enseñanza sobre la presencia real de Cristo en la Eucaristía.

Así Judy decidió hacerse católica. Cada semana durante 7 meses ha recorrido 40 minutos en automóvil para sus sesiones de catequesis para adultos. Dice que ahora entiende mucho mejor a Jesús y que le gusta además implicarse más en la vida de su hijo sacerdote.

Les acompaña la hermana de Brent e hija de Judy, Kellie Halsted, de 51 años, que también se ha confirmado como católica este 3 de abril. Es profesora como su madre y de hecho da clases en la misma aula que usó su madre durante 4 décadas.

Casada con un marine, durante unos años viajó con él por distintos destinos y probando en distintas iglesias. «Siempre supe que había algo especial en la Iglesia Católica», explica Kellie.

Pero fue su marido ex-marine quien dio el primer paso en hacerse católico. Y pronto ella se dio cuenta de que era la que en casa organizaba el cómo ir a misa.

Dice que la fe católica le atrae por su universalidad, la unidad de la Iglesia y sus sacramentos. Que con ella ha mejorado su vida de oración y ha aprendido a confiar más en Dios y dejarle obrar a Él.

El padre Brent está encantando del paso que da su familia. «Aunque no pude estar en Medford con ellas para su iniciación, saber que sucedía durante mi propia celebración de la Vigilia en Ashland lo hizo más especial», explica.


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