Eder Chávez, rapero que sirve a Cristo con su talento: «Viví en ambiente de calle, violencia y vicios. Me confesé, volví a nacer, vivo con paz inmensa y Dios guía mis pasos»

* «En mi primer acercamiento con la iglesia surgió en mí la necesidad de hacer música para Dios, pero no me sentí digno de hacerlo. Al recuperarme de mis adicciones, esperé un año más para comenzar a rapear, pues quería prepararme, vivir mi fe como un buen católico y estar seguro que hablaría de Dios con todo mi corazón. No dejaba de sentir la inquietud por la música, así que una noche, al platicar con el Señor, le dije, ‘si Tú quieres que rapee para ti, pues ¡aquí estoy!’. Entiendo la misión que Dios puso en mi corazón, y si a través de estas canciones y de su ritmo un muchacho puede encontrar el camino a Dios, entonces quiere decir que estoy cumpliendo con mi encomienda»

Camino Católico.-  El rap fue el género musical que Eder Chávez escogió para cantarle a Dios y tal fue su conexión con Él, que en menos de 12 horas creó la letra y la música para el de la Megamisión 2020, la gran misión que realiza la Iglesia este mes en la Ciudad de México. Esta fue su forma de sumarse a este proyecto y en tres minutos explica todo lo que se debe saber sobre esta misión que dura del 18 de octubre de 2020 al 15 de noviembre de 2020, Domingo de la Jornada Mundial de los Pobres.

“Dios me iluminó para componerlo en una noche, estaba comprometido a entregarlo en una fecha y faltaba un día para entregarlo.  Llegué de trabajar y me encomendé a Él y al Espíritu Santo y comencé a escribir. Ni siquiera sentí el paso de las horas, hasta que lo entregué”, comenta Eder a Cynthia Fabila en Desde la fe.

¿Cómo llegó a ser rapero católico?

Para el rapero, este género musical lo conecta con Dios y la misericordia que le tuvo al darle una oportunidad para seguir vivo y enmendar su vida.

“Viví mi adolescencia y juventud en un ambiente de calle, violencia, vicios, rebeldía y muchos excesos, ahora veo que estos son simplemente vacíos que sólo Dios puede llenar”, asegura el rapero católico.

Comenta que nació en una familia católica, pero no practicante, sólo pisaban la iglesia en eventos sociales. Gracias a la invitación de sus tíos, sus padres se acercaron más a la fe, y él se pudo alejar por poco tiempo de las calles.

“A pesar de que asistía a los grupos de la Iglesia, no dejé los malos pasos. Probé algo de Dios, pero aún no lograba sanar muchas cosas en mi interior; de nuevo caí en el vicio del alcohol y me alejé otra vez”.

Eder ha colaborado con Cielo Abierto, y por la pandemia, la grabación de su disco se ha pospuesto. Foto: Eder Chávez

“Viví experiencias muy tristes y peligrosas. Sentí la necesidad de hacer algo para cambiar mi vida, pero no encontraba cómo. Hace nueve años choqué con la barda de una iglesia. La camioneta, que era prestada, quedó despedazada, a mí no me pasó nada, lo tomé como un aviso y dije hasta aquí”.

‘Sentí que volví a nacer’

El rapero pidió ayuda y comenzó un proceso de rehabilitación en Alcohólicos Anónimos, donde pudo comprender muchas cosas sobre sus adicciones; no obstante, el vacío en su corazón continuaba.

“Sentía una gran necesidad de confesarme, cuando por fin terminé de decir todos mis pecados, sentí un gran alivio, pero cuando el padre me dio la absolución, sentí que volví a nacer. Desde ese momento vivo con una paz inmensa y con la certeza de que Dios guía mis pasos”.

Un nuevo comienzo para Eder Chávez

Desde los 14 años, Eder comenzó a escribir música urbana y rap, géneros con los cuales creció y que le ayudaban a superar los tragos amargos de su adolescencia.

“En mi primer acercamiento con la iglesia surgió en mí la necesidad de hacer música para Dios, pero no me sentí digno de hacerlo. Al recuperarme de mis adicciones, esperé un año más para comenzar a rapear, pues quería prepararme, vivir mi fe como un buen católico y estar seguro que hablaría de Dios con todo mi corazón”.

“No dejaba de sentir la inquietud por la música, así que una noche, al platicar con el Señor, le dije, ‘si Tú quieres que rapee para ti, pues ¡aquí estoy!’. Unos días más tarde, uno de mis tíos me dijo que Juan González y Enrique Perea, de Cielo Abierto, buscaban un rapero católico, en ese momento entendí que era la respuesta de Dios”.

Eder escribió y grabó la canción  “Cielo Abierto rap”, de ahí le surgieron varias propuestas de trabajo e incluso de grabar un disco profesionalmente, pero la pandemia detuvo por el momento esos planes.

“Entiendo la misión que Dios puso en mi corazón, y si a través de estas canciones y de su ritmo un muchacho puede encontrar el camino a Dios, entonces quiere decir que estoy cumpliendo con mi encomienda”.


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