George y Cynthia Campos, matrimonio filipino que ha contado su vida en el aula del Sínodo: La fe les ha hecho superar un embarazo de riesgo rechazando abortar y un cáncer

Están dedicados a servir al Señor a tiempo completo en Couples for Chirst (CFC) una Asociación Internacionales de fieles nacida en 1981 que opera en Filipinas, está presente en 163 países y atiende a parejas, solteros y niños:


“Nuestra misión es la construcción de la Iglesia, del hogar y atender a los pobres. Nos hemos comprometido a ser una catequesis viviente como Familias en el Espíritu Santo renovando la faz de la Tierra”


de octubre de 2014.- (Ary Waldir Ramos Díaz /Aleteia /  Camino Católico)  La cuestión del tercer día de trabajos del Sínodo sobre la Familia: ¿Cómo comunicar el Evangelio de la Familia en el mundo de hoy? Hablar claro, con franqueza y escuchar con humildad. La metodología de Papa Francisco para la Tercera Asamblea General Extraordinaria del Sínodo de la familia, que se extenderá hasta el próximo 19 de octubre en el Vaticano. Siguiendo esta línea, el martes, 7 de octubre, se abrió el tercer día de trabajos (Congregación general) con la continuación de los debates y el testimonio de un matrimonio de evangelizadores en Filipinas.

La Asamblea se ha abierto con una breve presentación del Presidente delegado de turno, el cardenal Luis Antonio Tagle, Arzobispo de Manila (Filipinas), que ha introducido el testimonio de los esposos, George Campos, Director del Couples for Chirst (Filipinas) y la Cynthia Campos, miembro del Couples for Chirst (Filipinas), presentes en el Sínodo para escuchar.

George Campos es un agente de pastoral a tiempo completo; es presidente y director ejecutivo de un colectivo que reúne parejas para servir a Cristo. Cynthia esposa de George, es una voluntaria de la misión en el mismo programa pastoral. Ambos son profesionales con estudios universitarios. Ella era ejecutiva de éxito que sintió una llamada especial. 

La organización Couples for Chirst (CFC) es una de las 122 Asociaciones Internacionales de fieles con el reconocimiento oficial del Pontificio Consejo para los Laicos. La Asociación de evangelizadores nacida en 1981 opera en Filipinas bajo la Conferencia de Obispos Católicos de las Filipinas.“Nuestra misión es la construcción de la Iglesia, del hogar y atender a los pobres” dijo George Campos. 

La renovación de la vida familiar cristiana tiene un nuevo vigor en Asia, lo recordó Papa Francisco en su reciente viaje a Corea. Precisamente, la comunidad está compuesta por ministerios de la familia, ayuda social, y un ministerio pro-vida. 

El modelo de esta colectividad de esposos, solteros y niños está presente en todo el mundo. En Filipinas tienen actividades en 81 provincias y se ha llevado a 163 países en el mundo. 

Los señores Campos, 27 años de matrimonio, cuatro hijos cuentan que en 1990 inician su trabajo en CFC. “Nos hemos comprometido a ser una catequesis viviente” como «Familias en el Espíritu Santo renovando la faz de la Tierra” dijo la mujer ante la platea de los Padres sinodales.

Cynthia era una aspirante a monja que un sacerdote aconsejo en pleno retiro espiritual: “Tú no eres para la vida religiosa. Dios te dará un marido y compañero para criar a los niños….tu trabajo está fuera (del convento)“. 

“Después de este aparente rechazo de parte del Señor, volví a la escuela para terminar mi carrera. Por cierto, George (su futuro esposo) era monaguillo en el mismo convento”recordó. 

Después de trabajar por 25 años en una empresa privada con éxitos profesionales y ascensos llega la llamada. “He pasado la primera mitad de mi vida al servicio de esta compañía y ahora quiero pasar la segunda mitad de servir al Señor” así argumentó su decisión al dueño de la empresa. 

Cynthia a los 47 años asumió un nuevo reto:“el servicio como pareja” a la Iglesia. Los esposos Campos han estado en misiones juntos en Vietnam, Tailandia y Australia. 

Un embarazo a riesgo de Cynthia

“En mi cuarto embarazo, me diagnosticaron diabetes gestacional y preeclampsia. Nos dijeron que mi vida estaba en peligro si continuaba con el embarazo y mi hijo tenía una alta probabilidad de nacer anormal”  confió Cynthia a los presentes. 

“Decidimos tener el bebé y cumplir con la voluntad de Dios. Con la gracia del Señor, los dos sobrevivimos y mi hija Christen es ahora muy sana y llena de vida”.

Un cáncer superado

Las pruebas serían tantas, pero recuerda las más duras. En 1998, los médicos le confirman que tiene un cáncer de mama y no le dan más de 6 meses de vida.“En lugar de dejar de ir a nuestro servicio, hemos continuado, apoyados por las oraciones de mi familia y de nuestra comunidad de CFC”. 

“Mi oración era: ‘Señor, con un sólo movimiento de tu dedo podrías cambiar mi enfermedad. Sólo tienes que quererlo’. Dios escuchó nuestras oraciones y por ahora estoy de pie, antes de curarme con una intervención médica simple y una dosis de antibióticos”. 

¿Qué hacemos por los que están solos? 

En este sentido, Cynthia testimonió que la formación y el apoyo pastoral fortalece las familias aún en los desafíos diarios. Entonces, preguntó: Pero ¿qué hay de aquellos que no tienen el privilegio de tener un grupo de apoyo? Por esto, “nuestra misión continúa con mayor pasión”.

Los esposos Campos y su comunidad (CFC) hacen servicio también con solteros, cónyuges que trabajan en el extranjero (inmigrantes), viudos y viudas, separados, divorciados, entre otros grupos que buscan un lazo con la Iglesia.

Parejas en situación irregular

Asimismo, trabajan con parejas en situación irregular (sin el sacramento de la Iglesia). Ellos tienen un ministerio inspirado por la conversación de Jesús con la mujer samaritana en el Evangelio (Juan 4, 1-42). 

“Una caridad pastoral renovada en formas innovadoras de ‘acompañamiento’, que van desde la formación de la espiritualidad conyugal a la participación inclusiva en la vida de la iglesia que lleva a la plena comunión”. Y admite que este servicio“necesita promoción y promulgación” también por ministros ordenados.

“Es necesaria la gracia de Dios para que un matrimonio marche bien”

Los esposos Campos respondieron a la cuestión planteada en este tercer día de trabajos del Sínodo sobre la Familia: ¿Cómo comunicar el Evangelio de la Familia en el mundo de hoy? Lo hicieron con concreción como cuentan en el siguiente vídeo:

George: «El primer desafío pastoral que debe afrontar hoy la familia está ante todo en que los hijos ya no consideran el matrimonio como necesidad, sino como posibilidad, piensan que el sacramento del matrimonio es facultativo, que el matrimonio en la Iglesia ya no es necesario. Sin embargo, nuestra opinión es que es necesaria la gracia de Dios para que un matrimonio marche bien. Es importante casarse en la Iglesia para recibir esta gracia de Dios y poder afrontar los retos de la vida».

Cynthia: «Las expectativas son muchas porque hay muchas realidades en nuestros días que representan un reto para la familia. Nuestro anhelo es que con el Sínodo la Iglesia y los laicos puedan aunar fuerzas y vencer este gran desafío planteado a la Iglesia. Tenemos la esperanza de que el Sínodo consienta lograr una enseñanza única y decisiva que oriente verdaderamente, sobre todo a los laicos, a proclamar y vivir plenamente lo que Dios nos ha preparado».