Martina Purdy, periodista de televisión de la BBC, deja su carrera de 25 años por la vida religiosa: “Pido que recen por mí. Me embarco en este camino con humildad, fe y confianza”

“Hola, dejo la BBC. Esta es mi declaración. Dios los bendiga, Martina xx… Sé que mucha gente no entenderá esta decisión. Es una decisión que no he tomado a la ligera, pero la tomo con gran amor y alegría”

18 de octubre de 2014.- (Susan Wills / Aleteia / Camino Católico)  Después de 25 años de carrera periodística y teniendo una de las “caras y voces más famosas” de la televisión del norte de Irlanda, Martina Purdy sale en los titulares. Su partida de la BBC para entrar en una congregación fue anunciada el 10 de octubre en un tweet que ella mandó a sus miles de seguidores:“Hola, dejo la BBC. Esta es mi declaración. Dios los bendiga, Martina xx”. Con el tweet, incluyó una foto del anuncio de la BBC que cita su declaración y dice así:

“Sé que mucha gente no entenderá esta decisión. Es una decisión que no he tomado a la ligera, pero la tomo con gran amor y alegría. Pido que recen por mí pues me embarco en este camino con humildad, fe y confianza”.

Una periodista ganadora de premios y originaria de Belfast, Purdy creció en Toronto. Se graduó en la Toronto University con un grado en Relaciones Internacionales y más tarde obtuvo otro grado en la Ryerson University School of Journalism, en Toronto. Comenzó su carrera como periodista de prensa escrita y escribía en el “Toronto Star”, “Globe and Mail” y el “L.A. Times”. Al regresar a Irlanda, escribió para “The Irish News” y el “Belfast Telegraph” (1993-1999), como editora de negocios y, más tarde, corresponsal política.

El director de noticias de la BBC de Irlanda del Norte la describió como “una de las corresponsales más talentosas y trabajadoras de la BBC de Irlanda del Norte”. Purdy cubrió numerosas tareas políticas, trabajando en nuevos programas, diarios y semanales, de radio y televisión, en documentales, especiales sobre las elecciones, y noticias on line, según una declaración de la BBC.

En sus últimos años en el “Belfast Telegraph” antes de unirse a la BBC, Purdy cubrió las charlas preliminares al histórico Acuerdo de Viernes Santo de 1998 que terminó con décadas de conflicto (y matanzas) en el norte de Irlanda entre grupos paramilitares de católicos y protestantes. Purdy cubrió los obstáculos y logros del acuerdo para compartir el poder del Poder Ejecutivo de Irlanda del Norte de 1998-2002 en un libro titulado “Room 21, Stormont Behind Closed Doors”.

No se aprende cada día de hombres y mujeres que – después de haber alcanzado una cumbre impresionante en su campo y gozado de admiración, si no es que de adulación, de los seguidores – dejan detrás el éxito de este mundo y la fama. A pesar de que Martina Purdy ha elegido no hablar sobre sus razones para “dejar” su carrera y su libertad para unirse a una congregación religiosa, describe la decisión hecha con “amor y gran alegría”. Este comentario es evocador de una entrevista que Mary Ann Marks – estudiante condecorada con las mejores notas en Harvard de 2010 que inmediatamente después de graduarse entró a las Dominicas Hermanas de María, Madre de la Eucaristía – dio a Kathryn Lopez, editora de “National Review Online”:

“Cuando el Amor te pide que seas Su esposa, no se protesta sobre el cuándo y el cómo. Por otra parte, todo lo que vale la pena en la vida requiere una entrega constante y libremente voluntaria de la libertad personal”.

Parks también subrayó la importancia de que hombres y mujeres den el paso contracultural de entrar en la vida religiosa, un punto que aplica incluso más a la figura que ha estado en la esfera pública por 15 años:

“Los religiosos están llamados a dar testimonio con su vida y su atuendo de las realidades sobrenaturales: La existencia de Dios, Su amor sin medida por cada persona, y el hecho de que nuestro deber y felicidad reside en devolver ese Amor. Este testigo se vuelve cada vez más importante a medida que crece el materialismo cultural y su correspondiente desagrado hacia lo sobrenatural”.

Es seguro asumir que el total decaimiento de las vocaciones al sacerdocio y la vida religiosa en Estados Unidos y Occidente no se debe a que Dios haya dejado de llamar a la gente a la vida consagrada para servirlo. Se debe más bien al egoísmo y al materialismo y a las constantes distracciones que invaden nuestro tiempo y se vuelven obstáculos de la oración silenciosa. ¿Cómo podemos saber si Dios nos está llamando si no reconocemos su voz en el silencio y la oración?

Que las mujeres bien educadas y hábiles como Mary Ann y Martina inspiren a otros a desarrollar el hábito de la oración silenciosa para que muchos más se vuelvan testigos del amor y el gozo de vivir completamente para Dios.

 

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